25/09/2022

Plebiscito en Chile: sorpresa, pero no tanto

Un breve apunte en la madrugada del lunes 5 septiembre

Mas allá del lógico y compartido impacto emocional y político que tiene el resultado del plebiscito en los millones de chilenos que apostaron por poner fin al ominoso legado de la constitución pinochetista, había una serie de indicadores que hacían prever una derrota del Acepto.

Los números en los procesos electorales tienen consecuencias inmediatas, pero no logran explicar la sinergia de los fenómenos políticos y sociales que atraviesan a nuestras sociedades, aunque son una referencia a tener en cuenta en los análisis y diagnósticos que buscan profundizar causas y efectos.

En las elecciones de noviembre-diciembre de 2021 la lista encabezada por Gabriel Boric obtuvo 1.800.000 votos en la primera vuelta y 4.600.000 en la segunda. En esa ocasión, con un importante índice de abstención del 45%, votaron 8.300.000 personas sobre un padrón de 15.000.000. En el reciente plebiscito, que fue obligatorio, participaron 12.740.000, es decir, un 50% más.

Quienes apoyaron en 2021 la lista del actual presidente, Apruebo Dignidad, son en su mayoría los que respaldaron el proyecto de la nueva Constitución: 4.800.000. Un número que coincide notoriamente. Entre los 5 millones que entonces se abstuvieron están seguramente quienes la rechazaron, quienes configuraron un resultado contundente que superó los cálculos previos.

Cuál es la composición social y cuáles fueron las razones que sostuvieron el rechazo, son problemas que alimentarán los argumentos de los polémicos debates próximos. Pero no todos se opusieron por las mismas causas y es probable que el análisis encuentre perfiles variopintos. Tampoco se puede afirmar que los millones que optaron por el rechazo sostienen uniformemente la defensa de la Constitución vigente. Una parte mayoritaria de la oposición llevó adelante hábilmente su campaña, sin reivindicar la legislación pinochetista y poniendo el centro en criticar el proyecto y en la necesidad de una nueva Constitución más a su medida. Esto lo utilizó para golpear al gobierno y buscar recuperarse de la derrota electoral de hace un año. También es significativo el llamado de las iglesias a participar activamente del plebiscito, lo que probablemente incidió en el resultado.

El impacto político es indudable, y a menos de un año de la administración de Boric, constituye todo un desafío para las fuerzas comprometidas con el gobierno. Habrá que ver que camino se elige para salir de este cuadro que tiene implicancias que superan el propio proceso de la Constituyente. La búsqueda de alianzas y consenso con la oposición puede ser un camino sin retorno.

Encontrá lo que buscás