04/07/2022

Por la libertad del rapero catalán Pablo Hasél, condenado por decir la verdad sobre la monarquía española

Por Revista Herramienta

Nos sumamos a las numerosas voces de todo el mundo que le exigen al Estado Español la libertad del rapero catalán Pablo Hasél, injusta e insólitamente condenado por criticar a la decadente y corrupta monarquía borbona y a las brutales fuerzas de seguridad, en un ataque inadmisible contra la libertad de expresión.
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Mientras la península ibérica se multiplican las protestas por la ridícula detención del rapero catalán Pablo Hasél, condenado a prisión por una serie de tuits y canciones en contra de la corona y las fuerzas de seguridad el Estado español, también en nuestro país se están organizando distintas manifestaciones de solidaridad contra el intento autoritario de amordazar las legítimas protestas del arte contra la corrupción y perversión de la decadente monarquía borbónica.

La detención de Hasél se concretó este martes 16, al concluir el pazo que le dio la Audiencia Nacional (un alto tribunal con sede en Madrid), para entrar voluntariamente a prisión para cumplir una condena de nueve meses por los delitos de “enaltecimiento del terrorismo” e “injurias a la corona”. El músico también deberá pagar 30 mil euros de multa y quedó inhabilitado por seis años para ejercer cargos públicos. En las últimas horas, Hasél también recibió otra condena a dos años y medio por haber amenazado al testigo de un juicio contra unos guardias urbanos de la ciudad de Lleida, confirmando la intención de aplicarle una mordaza judicial a la denuncia pública de las violencias y arbitrariedades de las fuerzas de seguridad.

Entre las pruebas que presentó la fiscalía contra el rapero se cuentan 64 tuits en los se refiere al emérito Juan Carlos I y a la familia real como  “ladrón” “parásitos”, “mafiosos”, “mafiosa y medieval monarquía” y “banda criminal”, definiciones impecables que, sin embargo, fueron consideradas lesivas de “la dignidad del rey emérito, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”. En el mismo sentido, la Justicia consideró que Hasél también fue responsable del delito de calumnias e injurias contra las instituciones del Estado, en tanto cuestionó la “dignidad” de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Las pruebas de esta nueva ofensa son frases como: “Guardia Civil torturando o disparando inmigrantes”, “pandilla de psicópatas que golpean a quienes exigimos nuestros derechos”, “los antidisturbios han golpeado y torturado siempre a miles de personas” y “la policía asesina con total impunidad”.

Otra prueba central del proceso fue la canción “Juan Carlos el Bobón”, donde el rapero denuncia: “Cuántos millones y millones han saqueado y derrochado durante tantos años tantos miembros de la familia real luego de los psicópatas que nos gobiernan dicen que no hay dinero para derechos de primera necesidad”. En el Estado Español la verdad se paga con penas de prisión efectiva. Más allá de su carácter esencial de institución medieval parasitaria, la corona española estuvo encabezada durante 40 años por Juan Carlos, cómplice no sólo de los crímenes de la dictadura franquista sino recurrente protagonista de escándalos de todo tipo, hasta que la acumulación de denuncias de corrupción fue tal que en 2014 debió abdicar a favor de su hijo Felipe VI y en 2020 directamente escapar de su país para disfrutar de sus millones malhabidos refugiado en la isla de Nurai, en los Emiratos Árabes.

Poco antes de su detención, Hasél aprovechó sus redes sociales para manifestar: “Tuits por los que van a encarcelarme en unos minutos u horas. Literalmente por explicar la realidad. Mañana puedes ser tú”. La arbitrariedad del arresto y su nefasta intencionalidad política fueron tan claros que durante las últimas jornadas viene habiendo movilizaciones de protesta en ciudades como Madrid, Girona, Tarragona, Valladolid, Valencia y, sobre todo, Barcelona, donde este viernes se concretó la cuarta noche consecutiva de manifestaciones, saqueos a comercios y ataques a la Jefatura de la Policía Nacional. En los enfrentamientos con las fuerzas policiales ya se registraron decenas de heridos. También se está llevando adelante una huelga universitaria por la libertad del músico y se han multiplicado las manifestaciones de solidaridad desde diversos ámbitos culturales, artísticos y periodísticos, con manifiestos y juntadas de firmas, denuncias internacionales de Amnistía Internacional y muchas otras acciones de protesta.

La magnitud de la reacción social en defensa de la libertad de expresión ya generó fuertes debates en la coalición de izquierda del Partido Socialista y Unidas Podemos, obligando incluso a que el presidente del gobierno Pedro Sánchez se comprometa a revisar el Código Penal para que no se sancione con cárcel dichos como los del músico. Desde Podemos anticiparon que pedirán el indulto para Hasél. Pero las protestas amenazan con continuar.

Cobrando una importante dimensión internacional, los reclamos por la libertad de Hasél también comenzaron a instalarse en nuestro país. Este sábado se realizó un festival en el Parque Centenario, convocado por el Frente cultural Che Adelita, Resumen Latinoamericano y el Colectivo Argentino de Solidaridad con el Pueblo Catalán. Se presentaron solistas y bandas como Urraka Negra, Chocolate Remix, Malena D´Alessio y Mariana Debenedetti, Daniel Devita, Norman Briski, Orión, Kris Alaniz, Eliana Wassermann, Manuel Estrach, Griselda Messegué, Caracolí (Colombia), Karen Pastrana, Combination Sound System y Mario.

 

 

Nota publicada originalmente en revista Sonámbula, cultura y lucha de clases.

 

 

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