La Guerra Civil Española, por Marcelo Claros y Eduardo Gómez

Gómez, Eduardo Claros, Marcelo

[Edición y puesta en estilo del programa de radio El Diletante, emitido el 14 de agosto de 2003. Preparado para Herramienta por Susana Zadu. Desgrabación de Jorge Pierri. Por razones de espacio no podemos presentar en su totalidad la versión de audio. Publicamos aquí el primero de los dos programas dedicados al tema. (NdE)]

El diletante. La antigüedad y la actualidad, la vida y la muerte, la riqueza y la pobreza, lo público y lo íntimo, la poesía y el mal humor, el diletante palpita todo lo humano y lo divino...

 

Marcelo Claros: Buenas noches, hoy vamos a hacer un programa levantando las banderas rojas y moradas de la República Española. La Guerra Civil Española, del año 36 al 39, es un hecho que nos emociona por todos los ejemplos de heroísmo de la clase obrera, del campesinado y de los españoles que supieron luchar por la libertad y fueron derrotados.

Eduardo Gómez: Buenas noches. Quería agregar que me parece que el tema tiene que ser desarrollado en dos programas, no sólo por la cantidad de material acumulado, sino también ‑porque nos toca tan de cerca, es tan actual, además, hay tantos españoles, hay tanta gente que ha estado de una u otra forma involucrada‑ para dar la oportunidad de escuchar algunos testimonios muy interesantes que hemos recogido y queremos emitir, con la extraordinaria debilidad que nos caracteriza pero también con el coraje no exento de...

MC: … cierta petulancia...

EG: ...que da la ignorancia. Efectivamente.

MC: Pero para ir entrando en tema les queremos decir que la Guerra Civil Española es uno de los hechos fundamentales del siglo xx.. Es la antesala, el prólogo en el que participan todas las potencias y todos los actores que luego van a protagonizar esa gran carnicería humana que fue la Segunda Guerra Mundial, y que con todo el heroísmo y todo su dramatismo también fue un hecho muy sangriento. (Debemos decir que murieron un millón y medio de españoles, hubo trescientos cincuenta mil exilados, desterrados. Vamos a dar nombres ilustres, muchos en la Argentina.)

España era un país muy pobre, mucho más pobre que la Argentina y en ese país lleno de contradicciones, atrasado, lleno de analfabetos, con una gran influencia de la Iglesia Católica que dominaba todos los aspectos de la vida cotidiana, se va a desarrollar una de las historias más trágicas del siglo xx y que va a influir en su historia en el sentido de que si hubiese vencido la República ‑esto se llama, en lógica, contra fáctico, es decir, aventurar una hipótesis que no se dio‑, muy otro hubiese sido el cantar de la Segunda Guerra Mundial y la historia del siglo xx. En esa instancia decisiva del año 36 al 39 se va a decidir parte de nuestra historia, de nuestros recuerdos infantiles.

Queremos ponernos en tema y esta noche, advierto, vamos a escuchar todos temas del cancionero de la Guerra Civil Española que es hermosísimo y muy frondoso, en versiones originales pero también en versiones actuales que hicieron los grupos punk y anarquistas de España, por ejemplo esto…

A las barricadas, por el grupo punk español Los muertos de Cristo.

MC: Esto que estamos escuchando nos sirve de introducción para plantear una pequeña cronología de lo que se va a desarrollar en España. Quisiéramos arrancar desde la crisis de España, un país muy pobre que tenía resabios imperialistas. No hay que olvidar que fue la primera potencia imperial de la Historia después del descubrimiento de América en el siglo xvi. Pero en 1898, en la guerra contra EEUU, España pierde vergonzosamente ‑fue una comedia de errores‑ la última perla de la corona que era Cuba y Filipinas, junto con otras colonias que le quedaban en el Pacífico.

A partir de ahí la crisis española se desencadena de una manera brutal, con industrias muy débiles. Las tierras estaban dominadas por los latifundios en el Sur, en Andalucía, Valencia y Extremadura. Y en el Norte, las tierras estaban divididas en minifundios ancestrales. Tierras familiares que se iban dividiendo entre hijos, en pequeñas parcelas. Tan improductivas eran en el Norte como en el Sur. España no sólo no exportaba nada del campo sino que tenía que importar para poder alimentarse. Era un país con una monarquía holgazana e inservible, que se había transformado en un peso para toda la sociedad, un Estado ineficiente, no en el sentido liberal, sino que no servía para educar, ni para curar ni mucho menos para dar posibilidades de producción a la burguesía. España no se destacaba por nada, era un país con el 60% de la población analfabeta. Pero, eso sí, era un país con muchas iglesias.

La Iglesia era el vocero ideológico del Estado español, mucho más fuerte que la monarquía misma, también de una presencia cotidiana a través de las escuelas, las iglesias, las tierras. Era uno de los grandes terratenientes españoles, y esto va a ser uno de los grandes desencadenantes de la guerra. El odio de las masas hacia todo lo que sea clerical que va a dar origen a...

EG: ...el odio de lo clerical hacia todo lo que sea obrero...

MC: ...y hacia las formas democráticas. La Iglesia en España era mucho más de derecha que en otros países.

Los militares eran unos inservibles que habían perdido no sólo la guerra de las colonias, sino que luego en Marruecos, una de las pocas colonias al Norte de África que le quedaban, también pierden la guerra en complot con el rey Alfonso xiii, que hace un negocio y prácticamente manda al muere a las tropas españolas. Militares inservibles, como en muchas partes del mundo, que no habían ganado una sola guerra pero que se comían casi el 30% del presupuesto. Las tierras estaban como ya dijimos dominadas por los señoritos, es decir gente holgazana que pintaba muy bien el poeta José Antonio Machado en poesías como El pasado efímero.

Y estalla en el último estertor de la monarquía esta lucha en Marruecos que pierden, se desencadena una gran crisis y el propio rey Alfonso xiii busca la salida en un golpe de Estado. Es ahí cuando en el 23 asume Miguel Primo de Rivera, que es un antecedente del fascismo coetáneo del ascenso de Mussolini en Italia...

EG: ...un admirador de Mussolini.

MC: E inspirador de Mussolini en muchas cosas. Esta dictadura de Primo de Rivera es muy importante, porque va a ser el momento en que se forma la gran oposición, empieza a cobrar fuerza la idea de una República, donde no hubiera fraude ‑hasta ese entonces las elecciones estaban dominadas por el caciquismo. Alguno de nosotros conocemos el clientelismo, no ha cambiado mucho eso....

EG: En ese momento era tan grande el desprestigio de la monarquía, pegada al golpe y a la dictadura de Primo de Rivera durante los 7 años que ésta duró, que en el 30, cuando cae Primo de Rivera, no hay nadie que defienda a la monarquía. ¿Qué paradoja, no? En el 30 no hay nadie que defienda la monarquía y hoy...

MC: Eso es lo que explica por qué en España la derecha va a estar siempre representada por el clero y los militares, y no por la monarquía. La propia derecha sentía vergüenza por esa monarquía borbónica que acumuló en cientos de años de historia muchos bobos. Los Borbones tenían récord de estúpidos.

EG: Sí, en realidad, monárquicos en ese momento quedaban los carlistas, que no eran alfonsinianos; los requeté en Navarra, que eran profundamente católicos y de ultraderecha; un sector tradicionalista nostálgico a los que se llamaba accidentalistas ‑defensores de los intereses económicos de la Iglesia‑, y el sector de Calvo Sotelo, que tenía cierto interés en la vuelta de Alfonso xiii (si bien no lo expresaba con mucha convicción).

MC: Primo de Rivera, un dictador impuesto por Alfonso, aplicó una política a sangre y fuego contra la clase obrera que ya se había manifestado en la Semana Roja de Barcelona en 1909, una gran masacre obrera. El movimiento obrero español empieza a ser muy activo a principios del siglo, fundamentalmente dirigido por la UGT ‑la central socialista del PSOE, fundado por Pablo Iglesia a fines del siglo xix, que tenía una posición reformista, pero claramente progresista opuesta a la explotación y a la represión de Primo de Rivera‑ y los grupos anarcosindicalistas, que eran siempre enemigos de la política y del poder, y profundamente violentos.

MC: Una clase obrera muy luchadora, a pesar de no tener una gran concentración industrial, sobre todo los mineros en Asturias y en Barcelona, Madrid y Valencia. Acompañado esto con levantamientos constantes de los campesinos más pobres de Andalucía, Valencia y Aragón. Escuchemos música...

Coplas de la defensa de Madrid o Puente de los franceses interpretado por el Coro popular de Jabalón.

MC: Eso de que los campesinos y los obreros españoles se reían de las bombas no es una broma: el gobierno de Miguel Primo de Rivera ‑que no es otro que el padre de uno de los ideólogos de la derecha asesina española y fundador de la Falange, José Antonio‑, constantemente manda represiones e incursiones militares para matar campesinos o reventar huelgas y constantemente la clase obrera levanta su cabeza. Esta dictadura fue de mano dura, violenta, para poner en caja a todos los "subversivos" y reimplantar el poder de la Iglesia y la Corona, pero no pudo dominar la rebeldía de los trabajadores del campo y de la ciudad. Tan es así, que entra en un gran desprestigio y tiene que renunciar.

El rey intenta dar otro golpe de Estado, pero fracasa por un levantamiento popular muy leve ‑prácticamente unas horas en Madrid‑, una manifestación ciudadana que le hace ver que iba al fracaso y entonces instala el gobierno de Niceto Alcalá Zamora. Éste era un monárquico convertido en republicano que, prometiendo la República, votos y democracia, se gana el favor de ciertos sectores de la burguesía. Pero era muy débil, porque no tenía ya el apoyo de la gran burguesía económica y entonces prácticamente el único programa que pasa a tener Alcalá Zamora es dar elecciones. En el 31, concretamente el 14 de abril, hay elecciones municipales en toda España, donde la izquierda, es decir los socialistas más los republicanos y el Partido Comunista, que era muy pequeño en ese momento, arrasan las elecciones. No es que saquen más votos que la derecha, prácticamente terminan empatados, pero ganan en todas las grandes ciudades mientras la derecha gana en el campo. Esto hace que, esa misma noche, se dé una crisis institucional, y el Rey Alfonso xiii ni siquiera abdica al trono, simplemente se va y cae la monarquía.

Por eso el día de la República Española es el 14 de abril de 1931.

Hay una canción de Serrat, que me viene a la memoria. Es una muchacha típica, una muchacha promonárquica, una "cheta" de Barcelona, donde dice irónicamente Serrat: "...y cada catorce de abril, se le resbalan dos lágrimas, vueltos los ojos y el ánima a las costas de Estoril". Estas muchachas lloran porque piensan que ahí empiezan las grandes desgracias españolas pero no, no es así, empezaron mucho antes con la miseria. Esta República de Alcalá Zamora es muy débil, un gobierno que promete la democracia directa sin caciquismo y el único rol importante que sabemos que cumple es el llamado a una asamblea constituyente, muy pretenciosa como todas las constituyentes, donde se plantea, por ejemplo, un hecho revolucionario ‑y ahí empieza la gran guerra: la separación de la Iglesia del Estado.

EG: Usted plantea que éste es un gobierno débil, pero en realidad se enfrenta a problemas terribles: por lo menos cuatro son los que cruzan el drama de la República, que van a desencadenar una serie de conflictos terribles. Uno de ellos es la Iglesia. Porque en realidad es cierto el odio que había hacia los curas y hacia la institución eclesiástica, pero también es cierto que la mitad de España va a misa y vive dentro de la iglesia.

MC: El cable ideológico que tenían hacia el pasado era la Iglesia, no eran los partidos políticos, aunque después se va a ir armando una derecha católica poderosa.

EG: El otro problema es la cuestión agraria, que también es muy profundo.

MC: Esa asamblea constituyente plantea la expropiación con pago de tierras a los señoritos que tenían títulos de nobleza, eran (aún lo siguen siendo) marqueses, duques, condes, un resabio de la vieja España. Y, es muy simpático, en realidad es trágico, esto nunca se lleva a cabo por una razón: como el Estado Español estaba fundido, carecía de dinero para pagar las indemnizaciones. Entonces cuando los campesinos clamaban "que se cumpla la Constitución" les decían: estamos de acuerdo pero no tenemos plata para pagarles a los señoritos. Entonces esto quedó en los papeles, no pasó de las buenas intenciones.

EG: El tercer problema es el de las autonomías: Cataluña y el país Vasco. Y hay un cuarto problema, en realidad son más, pero éstos son los que ocasionan los disensos y las crisis más profundas. Es el Ejército, al que la República encara y que le cuesta también…

MC: Eran unos zánganos pero eran numerosísimos.

Historia de tres amigos por Chicho Sánchez Ferlosio.

MC: Chicho Sánchez Ferlosio es una leyenda del cancionero español. Era un cantante de los años 50, principio de los 60, perseguido, cantó mucho en Francia. Estuvo preso muchísimos años. Era un comunista y habla de tres anarquistas que vamos a analizar más adelante: Buenaventura Durruti, Joaquín Ascaso y García Oliver.

EG: Otro de los problemas de la República es el ataque de la derecha presionando para que dé marcha atrás en su intento de tímidas reformas. Aunque mirando la España de esa época...

MC: Por la separación de la Iglesia del Estado pusieron el grito...

EG: Y por la reforma agraria, aunque después no se cumpliera y si se cumple se cumple mal, termina siendo todo un desastre. Pero es todo una declaración de principios, y las declaraciones de Azaña, que surge después de la ruptura de Alcalá Zamora y Miguel Maura…

MC: Miguel Maura, el abuelo de Jorge Semprum.

EG: Estos dos rompen por la quema de iglesias. La República se ve desbordada por izquierda y por derecha, es un gobierno centrista que no atina a responder a ninguno de los dos bandos.

MC: Sobre todo jaqueada por la insurgencia campesina comandada por los anarquistas, que empieza a tomar tierras. Hay grandes batallas, sangrientas. Es una democracia medio rara porque se mataba y se reprimía al pueblo. Sobre todo el ejército iba y mataba por sí solo, sin necesitar órdenes de nadie. Por otra parte, debido a esta debilidad, en el año 33 se crea la CEDA[1], donde se junta toda la derecha, y como en la izquierda se dividen los socialistas de los republicanos, ganan las elecciones. Ahí se instala lo que se llamó el Bienio Negro del 33 al 36 de Gil Robles, un gobierno también sangriento, al que va a seguir Lerroux, que subió al poder prometiendo que iba a hacer a todas las monjas madres y después terminó gobernando para la derecha.

EG: Era un viejo republicano...

MC: Pero totalmente traidor a los ideales. Se pasa a la derecha y comanda las represiones más sangrientas.

En el 34 se da un hecho terrible, quizás el más famoso: la Revolución de Asturias. Allá por febrero hasta julio del 34 se levantan las masas asturianas reclamando la revolución social. No pedían un cambio. Ellos querían hacer el socialismo e implantar una dictadura del proletariado.

Esta revolución criminalmente reprimida fue un mal cálculo del PSOE y de los anarquistas. 3.500 muertos y más de 30.000 detenidos, algunos por años.

EG: Muchos historiadores y apologistas del régimen franquista dicen que la revolución del 34 es lo que provoca la reacción de la derecha y que ese error garrafal de los socialistas y los anarquistas abre el camino a que la derecha se vuelque a una salida golpista. En el año 33, Gil Robles hace un discurso a sus camaradas donde dice: "Necesitamos todo el poder para nosotros. La democracia no es un fin sino un medio para la conquista de un nuevo Estado. Cuando llegue la hora, o el Parlamento dice que sí o lo hacemos desaparecer."

MC: Justamente, como la derecha ya había perdido y pensaba que iba a perder otra vez, no quería votar y apostaba todas sus fichas a un golpe militar sangriento, Gil Robles convence a la derecha con la consigna de la CEDA: "Votemos para no votar nunca más."

Pero ahora vamos a escuchar el testimonio de una joven y guapa señora de 93 años, Doña Selina Asenjo Fuello, una militante veterana de luchas socialistas que nació el 23 de julio de 1910, y con la que pasamos una tarde inolvidable cuando nos contó sus anécdotas. Doña Selina, una luchadora valiente, lúcida, nos cuenta su primer recuerdo político.

Doña Selina es socialista, hija de un asturiano de Samas de Langredo y sus palabras nos van a mostrar dos cosas: una, la influencia terrible de la Iglesia, y otra, el ejemplo de la cultura obrera que existía en esa familia, que existía en la clase obrera española y que existía en muchas clases obreras del mundo. Escuchemos a doña Selina:

SAF: Mi padre fue uno de los fundadores del partido socialista del pueblo donde vivía, Samas de Langredo.

Y en mi casa se hablaba siempre de socialismo. Todos los periódicos prohibidos clandestinos, se los mandaban a mi padre. Nos sentábamos a comer y comíamos socialismo y cenábamos socialismo y desayunábamos socialismo. No era más que socialismo en aquella casa.

MC: ¿Su padre era campesino?

SAF: No, era minero. Y cuando fuimos creciendo, que tuvimos que ir a la escuela, ya llevábamos las ideas en la cabeza. Mi madre nos llevaba a las escuelas municipales, que no se pagaba. Y a mí me echaban de las escuelas. Porque cuando llegaba la hora de hacer la primera comunión le mandaban una cartita a mi padre, diciendo que yo ya estaba en la edad y por tanto tenía que empezar el catecismo, todas esas macanas. Claro, mi padre decía que no. Me acuerdo de la última.

Fui a la escuela como tres o cuatro meses y un día, la maestra me da una carta para mi padre. Yo no sabía lo que era. Y llevaba la carta con ¡un miedo!, creyendo que me había portado mal.

La carta decía que yo tenía que hacer la primera comunión, porque se me iba a pasar la edad en que ellos hacían que todas las chicas que estaban en la escuela hicieran la primera comunión. Entonces mi padre le contestó diciendo que yo era muy chica, no sabía pensar todavía, que cuando fuera más grande y supiera pensar yo elegiría cuál era el camino que tenía que seguir. Me dio la cartita y yo le llevé la carta a la maestra. La jornada era a la mañana de 9 a 12 y a la tarde de 2 a 5. Fui a la mañana y no me dijeron nada. Pero cuando llegué a la tarde estaba la celadora en la puerta. Y empezaron a entrar chicas. Yo estaba en la cola. Cuando llego yo, me dice: "¡Tú no!" Entonces, cuando vi que era la última le dije: "¿Por qué?, ¿por qué no me deja pasar?"

Y me dijo: "Porque los hijos de los ateos no se pueden educar con los hijos de los católicos."

Yo llevaba una bolsita que me daba siempre mi madre con una onza de chocolate y un trozo de pan para merendar y empecé a dar saltos, a patalear y a llorar desesperadamente. Vino una señora (que no la vi más, ¡y le tenía un aprecio a esa señora!) y me dijo: "¿Qué te pasa?" Y le dice la celadora: "Llora porque no la dejo entrar." "¿Y por qué no la deja entrar?" "Porque su padre es ateo". Y la mujer le dijo: "Escuche: estas cosas no tendría que decirlas a la chica, tendría que haber llamado a su padre y hablar con él". "¡Y bueno!, déjeme, que tengo mucho que hacer". La señora me agarró de la mano, yo llorando desesperada, y me llevó hasta mi casa. Me dejó en la puerta, porque ella seguía. Cuando entré llorando de aquella manera, mi madre me dice: "¿Qué te pasa?" "Pues que no me dejaron entrar a la escuela". Mi padre, que recién salía de la mina, estaba leyendo El socialista en la mesa: "¿Qué pasó?" Mi madre le dijo "Lo de siempre. No la dejaron entrar en la escuela." "¿Y por qué no te dejaron, te portaste mal?", preguntó mi padre. "No me dejó porque dijo que los hijos de los socialistas… no sé qué más me dijo de los ateos. ¡Que no podíamos entrar con los católicos!" Entonces mi padre me sentó en la rodilla, me dio un caramelo, aunque no eran de esos que acarician a los hijos, y me dijo: "No llores, mañana te va a llevar tu madre a una escuela donde no te van a echar porque no les gusta cómo piensa tu padre" "¡Ah! -le dije yo- ¿Y mis amigas?" "Vas a tener unas amigas tan buenas como las que has dejado." Pero yo seguía llorando. Y en medio del llanto le dije: "Padre, ¿qué es ser ateo?" Y me dijo: "¿Qué soy yo para ti?" Y yo dije: "¡Lo mejor del mundo!" "Pues lo mejor del mundo es ser ateo." "Pero si es lo mejor del mundo, ¿por qué la maestra no me dejó entrar?" "Eres muy chica. Si yo te explico, no me vas a entender, cuando seas un poco más grande, te prometo que yo te voy a explicar qué es ser ateo."

MC: Y bueno, doña Selina no necesitó la explicación de su padre para hacerse atea sino que se hizo atea sola, y se hizo socialista y luchadora. Vamos a seguir escuchando sus testimonios.

Martín Troncoso, nuestro operador recordó que el abuelo de él, Joaquín Solano, que tiene 90 años, fue una de las víctimas de la Guerra Civil Española que escapó de Ceuta. Ceuta y Melilla, colonias africanas donde actuaba el asesino Franco, son justamente donde se va a declarar la guerra.

Hay un tema que vamos a escuchar ahora, que a usted le va a repiquetear en el corazón.

¡Ay Carmela!, por el grupo punk "El Último Ke Zierre"

MC: Por más sangre, represión y muerte que inflige el gobierno del Bienio Negro de Lerroux y Calvo Sotelo no puede detener la agitación obrera y campesina. Se llega así al 16 de febrero del 36 cuando se celebran las elecciones generales donde se forma el Frente Popular: la unidad entre socialistas, republicanos, comunistas y también algunos anarquistas que habían dejado su vieja posición de principios de no participar en las elecciones. El Frente Popular triunfa y esto desencadena el posicionamiento de dos grandes fuerzas de España es decir la izquierda y la derecha franquista.

EG: Muy polarizada. Le agrego algunos datos. El resultado de esas elecciones fueron: 4.500.000 de votos para la derecha y 4.300.000 para el Frente Popular. Es decir, en cantidad de votos ganó la derecha, pero como la ley electoral favorecía las coaliciones, en los centros urbanos, donde la izquierda era más fuerte, la diferencia es notable porque termina la derecha con 131 diputados y la izquierda con 227, es decir casi el doble.

MC: Éste era el toque a rebato para la gran confrontación que se avecinaba. La izquierda ya había empezado a pregonar la revolución social al amparo de las tomas de tierras y de fábricas, y la derecha conservadora había decidido la muerte de la República.

En marzo se produce la oleada de ocupación de tierras por parte de trabajadores agrarios que cultivan en forma tradicional.

La Generalitat, que así se llamaba el gobierno de Cataluña, se había restablecido aprovechando la autonomía que en el 32 le había dado la República, y en mayo se forma un gobierno nacional del Frente Popular, presidido por Casares Quiroga, y Manuel Azaña asume el cargo de presidente de la República. En junio se observa un auge de la disensión que separa los sectores sociales encabezados respectivamente por Prieto y Largo Caballero. Indalecio Prieto era un asturiano, socialista pero bastante derechista; y Largo Caballero ‑es justicia decir que nos hemos llevado una sorpresa con él, creíamos que era un reformista‑ era socialista, un hombre muy honesto, uno de los pocos dirigentes políticos de la izquierda que se van a salvar en esta situación.

EG: Usted sabe que Trotsky le aconseja a Andrés Nin la política de ir hacia la fracción de Largo Caballero. Durante un período el POUM[2] la lleva adelante y logran cosas extraordinarias con la Juventud Socialista. Después esa política pierde el rumbo y las Juventudes Socialistas son entregadas casi mansamente a manos del Partido Comunista.

MC: Apunten este nombre: Largo Caballero, porque es un descubrimiento que ahora, repasando libros de historia, vemos que era toda una figura. Era de origen obrero, un socialista autodidacta.

EG: Dirigente de la UGT.

MC: Era muy popular, lo llamaban el Lenín español. Un centrista que no planteaba dirigir la revolución social, pero sí era un hombre muy sensible al pedido de las masas. A medida que las masas obreras empiezan a desarrollar esta política de expropiaciones, él las acompaña y desde el gobierno es el único prácticamente que las apoya y…

EG: Le doy datos que corroboran lo que está planteando: Raymond Carr, en su libro sobre la Guerra Civil Española, dice: "Hasta el 15 de julio del 36 se registraron, por enfrentamientos, huelgas, conflictos, etc., 269 muertos, 1.287 heridos, 167 edificios religiosos totalmente destruidos, otros 251 sufrieron daños, hubo 113 huelgas generales, estallaron bombas en las oficinas de los partidos políticos, y los periódicos fueron devastados y saqueados", es decir había una situación revolucionaria.

MC: Tomen nota los que pregonan situaciones revolucionarias por todos lados: ¡esto era una revolución! Tenemos que agregar otro hecho: a fines de junio en una gran huelga de la construcción en Madrid el comité de huelga le pide a Durruti que intervenga la CNT-FAI[3]. Y Durruti, el valiente leonés, que era un anarquista de armas llevar, la resuelve muy fácil, lo que hace es empezar a ajusticiar patrones de la construcción. A los 3 días se gana la huelga. Era lo que se llama ahora, dicho sin ironía, terrorismo proletario. Es decir, Durruti era un terrorista proletario, no hacía actos terroristas si no estaban supeditados a decisiones o a luchas específicas del movimiento obrero. No es que iba y mataba a tal persona porque se le ocurría, sino que participaba de la vida obrera y luego actuaba violentamente, que era la única manera que sabía actuar don Buenaventura. En esta situación es asesinado Calvo Sotelo. Esto es utilizado por la derecha para hacer una degollina en la zona de Valencia. El 17 de julio se subleva la guarnición de la plaza norafricana de Melilla comandada por Francisco Franco y en las siguientes horas se extiende la revolución a la Península. El 19 se forma un gobierno presidido por José Giral que decide la entrega de armas al pueblo contra el pronunciamiento militar. Los frentes militares se establecen sobre un territorio español dividido, mientras que en la zona dominada por los militares sublevados se establece un nuevo orden autoritario el 1° de octubre. Esto es el inicio de la Guerra Civil. Un intento de golpe de Estado por parte de Franco y de las fuerzas de derecha, es decir el Ejército, con los generales Queipo de Llano y José Sanjurjo, que era el verdadero líder de este golpe.

EG: Pero que muere en Portugal...

MC: Viaja desde Portugal [para ponerse al mando del alzamiento], se cae el avión y es allí cuando Franco empieza a sobresalir. La decisión de Giral de entregar armas al pueblo no es otra cosa que lo que ya sucedía en las calles: el pueblo asalta los cuarteles y toma las armas. Es una situación de hecho, pese a que el gobierno había llamado a confiar en los militares.

EG: Es la crisis del gobierno de la República. El levantamiento se produce porque el gobierno republicano no puede dar respuesta a las demandas que la derecha le hace de frenar el auge y la movilización de los sectores obreros.

MC: Hay dos poderes: Uno es el de la calle, de los obreros, y otro el poder estatal constituido, el del Ejército. El golpe fracasa por la movilización del pueblo, no del gobierno. Heroicamente, con miles de muertos, detienen a los golpistas y en las principales ciudades de España ‑Barcelona, Madrid, Valencia y en la propia Gijón, porque Asturias estaba tomada por los franquistas‑ detienen a los militares. Entonces Franco, en ese entonces novísimo dirigente del golpe, queda prácticamente con el poder en lo que se llamaba Castilla la Vieja, Burgos, Palencia y algunas ciudades del sector más atrasado de España, Extremadura y parte de Asturias, Oviedo, Galicia, mientras las grandes ciudades industriales quedan en poder de los republicanos. Pero más que del gobierno, queda en manos de comités de defensa de obreros y campesinos, organizados fundamentalmente por socialistas y anarquistas, y los comunistas, que empezaban a tener cierta figuración y que van a crecer rápidamente.

EG: Era un golpe en que los militares casi habían rechazado toda participación civil, ya que ni los militares tenían confianza en la derecha española. Además ya se había creado la Falange, utilizando una famosa frase de Ortega y Gasset: "España es una unidad de destino en lo universal", que expresa de algún modo el acercamiento ideológico con el fascismo y el nazismo, la unidad, la recuperación de cuestiones tradicionalistas y de un futuro "venturoso e imperial".

MC: Así dividida España en dos sectores, nacional y republicano, escuchemos algo sobre el heroísmo español.

El quinto regimiento.[4]

MC: Bueno y se armó el jaleo nomás. Se armó la Guerra Civil Española. La República enfrenta esta guerra en condiciones extraordinariamente débiles. No tenía ejército. El ejército era el golpista, el enemigo. Tenía sí, muchas bandas: mucho corazón en la clase obrera, que asaltaba los lugares de la policía, de la guardia civil y los destacamentos militares para robar armas, pero no era un ejército entrenado. No tenían tanques y carecían de aviación. La aviación va a ser formada por el gran intelectual y novelista francés André Malraux que junta ‑no sé cómo‑ 30 aviones en Francia y los lleva a la República. Las condiciones militares y económicas eran extremadamente pobres y llevaba todas las de perder, pero el heroísmo y las ganas de luchar que tenía esta clase obrera, más allá de lo que el gobierno republicano le pedía, impide el golpe.

Franco ya creía que ganaba el golpe. Viaja desde Ceuta con un ejército compuesto principalmente por moros ‑dicen que eran muy buenos soldados, no por eficiencia técnica sino porque como musulmanes creían que si morían en España iban a resucitar en África, entonces no le tenían miedo a la muerte‑ y le habían preparado un caballo blanco para entrar en Madrid, pero tiene un escollo. La CNT-FAI comandada por Durruti arma de manera improvisada un grupo de obreros que se parapeta y lo detiene en la Ciudad Universitaria. Peleando con fusiles de fabricación casera detienen por días a un ejército armado y profesional. Le frustran así a Franco esa entrada triunfal con caballo blanco.

Durruti también tuvo una historia internacional. Estuvo en la Argentina y para recaudar fondos para los presos políticos no se le ocurrió otra cosa que asaltar el Banco de la Nación Argentina, la sucursal San Miguel, creo que en el 31. Con tanta mala suerte que lo agarran. Después se libera gracias a la solidaridad obrera, vuelve a España y sigue peleando. Diego Abad de Santillán, un leonés que había vivido muchos años en la Argentina, vuelve a pelear a España y se transforma en secretario de prensa de Durruti, cuenta que éste muere de una manera muy estúpida, después de pasar por el frente de Aragón y de haber expropiado tantas tierras. Parece que tenía un arma casera sin seguro y se le escapó un tiro que lo mató.

Joaquín Ascaso, el otro amigo, que es el que lidera la revolución campesina en Aragón, es masacrado por las propias tropas aliadas "de la República". El tercero es García Oliver, un hombre muy prestigiado, pero que toma otro camino: contra lo que decían siempre los anarquistas, acepta un puesto en el gobierno. Es Ministro de Justicia y llama a la CNT-FAI a participar del gobierno y a disciplinarse nada menos que a Indalecio Prieto y Manuel Azaña, al punto que hace un acuerdo con Companys, el presidente de la Generalitat, que había reprimido a los anarquistas en Barcelona durante mucho tiempo.

EG: La valentía, el coraje estuvo de los dos lados. Yo no quiero aparecer como un panegirista de los nacionales.

MC: ¡No me diga, ¿Gómez franquista?!

EG: No. Por suerte tengo antecedentes.

MC: ¿De su línea vasca o gallega?

EG: De mi línea gallega. Dos tíos abuelos que fueron brigadistas en la guerra civil. Pero eso no quita que se pueda señalar un hecho que sorprende a todos los historiadores, que los nacionales hayan logrado imponerse en Andalucía, que era un punto fuerte, tan rápida y fácilmente. Se debió al coraje y a la audacia de Queipo de Llano, un general franquista de un coraje realmente extraordinario, que asusta. No sería bueno tenerlo enfrente.

MC: Podía ser que Queipo de Llano tuviera valor, pero tenían toda la ayuda militar de Hitler y Mussolini.

EG: Déjeme decirle a favor del gobierno republicano que toma dos medidas que son también detonantes de este conflicto. Una es la reestructuración del Ejército. Usted sabe que Azaña vivía haciendo gala del odio que tenía contra las fuerzas del atraso y el oscurantismo en España, que para él eran la Iglesia y el Ejército. Como Ministro de Guerra encaró la reestructuración del Ejército. Pasó a retiro al 70% de los generales y la fuerza quedó reducida a 10.000 hombres.

MC: Sí, pero cuando estalla la guerra vuelven todos.

EG: Pero es una medida progresista. Por supuesto, es un gobierno débil que no termina nunca de llegar al hueso, pero tomó algunas medidas importantes. La otra, separar la Iglesia del Estado. El gobierno de la República da la ley del divorcio, ¡en el año 30! y la ley del aborto.

MC: Defendida en el 32 por Federica Monceño, anarquista catalana, otro personaje. Esta historia tiene dos carriles, el de la historia cronológica y el de los recuerdos de doña Selina que ahora nos va a contar cómo es que llega a hablar la primera mujer en un mitin socialista en Asturias y cómo se funda el sindicato de costureras. Estamos hablando del principio de la dictadura de Gil Robles, el Bienio Negro allá por el 33.

SAF: Yo oí que estaban hablando en la aldea que iban a un pueblo que había por allí [a reunirse] y dije: "Escúchenme, todos tienen organización sindical, ¿por qué las mujeres no la tienen?: porque las mujeres todavía no se atrevieron. Tenemos que pensarlo. Hay mujeres que están trabajando gratis, no les pagan lo que les corresponde, no tienen aguinaldo, no tienen ningún beneficio. Si tuvieran una organización, supongo que las va de defender." Barreiro me miró y me dijo: "Tú que tanto hablas, ¿por qué no vienes el sábado, que celebramos el mitin y le hablas a las mujeres." A mí me gusto la idea. Y digo: "Bueno lo voy a pensar." Llegué a casa y le dije a mi padre (me acuerdo su cara de risa): "¿Sabes lo que me dijo Barreiro?, que por qué no voy el sábado con ellos y hablo a las mujeres para que se organicen, que me harán más caso. No sé qué hacer. ¿A usted qué le parece?" Y mi padre dice: "A mí la idea me gusta, pero, ¿qué les vas a decir?"

Fue la primera vez que en Asturias una mujer habló de sindicalismo. Hablé un cuarto de hora. Cuando me levanté para hablar, sinceramente, se me oscureció el mundo. Aquella valentía… pero a medida que iba hablando, me animé.. Y a partir de entonces anduve siempre en propaganda.

Al poco tiempo formamos La sociedad de la aguja.

MC: ¡Qué lindo nombre!

SAF: En esa época todavía no había esa sociedad (que yo conociera) más que en Madrid, que era dirigida por dos hermanas que se llamaban Claudia y Luz García. ¡Nos costó, qué creen! ¡Las veces que me tuve que enfrentar a los patronos! Porque nos perseguían.

MC: ¿Ustedes recorrían los talleres de costura y de sastrería organizando solamente mujeres o también hombres?

SAF: Mujeres y hombres. El ramo. Yo iba por los pueblos. Las llamaba, después juntas, conversábamos. Cuando se formó, éramos diez, no teníamos ni para comité. Pero hicimos un comité, siempre dirigidas por Barreiro y por otro compañero que se llamaba Otero.

Los patrones despidieron a una hermana mía y a la hija de una anarquista. Y bueno, había que ponerlas en el mismo puesto. Y yo era la que iba a dar la cara con los patronos y discutíamos. Eso porque ellos quisieron, por ponerse en contra nuestra. Era de principio. Lo primero que les pedimos fue que volvieran las dos compañeras al trabajo, pagándole los días perdidos y poniéndolas en el mismo lugar que tenían antes. ¡Subieron el grito al cielo! ¡No y no! No hay trabajo. No hay arreglo.

MC: ¡Y fueron a la huelga!

SAF: ¡Fuimos a la huelga! Y fueron a buscarnos.

MC: ¿La huelga fue buena?

SAF: ¡Fue buena! Porque fue fuerte. Fueron todas las mujeres y hombres, y después la ganamos.

MC: Vamos a escuchar una vieja canción española en homenaje a doña Selina, que nos relató la huelga de La sociedad de la aguja.. No dejo de maravillarme con ese nombre comparado con los de nuestros sindicatos, llenos de siglas incomprensibles.

A la huelga madre, por el grupo punk "Extremoduro"

Tenemos una parte coja en nuestro análisis que es la parte internacional. Habíamos dicho al principio que España es la palestra donde se miden las fuerzas, las nuevas armas y las nuevas formas de lucha bélica de las grandes potencias que luego van a desencadenar la carnicería del año 39 al 45. La debilidad de la República también se manifestaba en el apoyo internacional. Los rebeldes, en este caso los falangistas, los fascistas, los franquistas, contaban con el apoyo inestimable en dinero y armas del Eje. La Guerra de España es lo que fuerza el acuerdo entre Mussolini e Hitler para crear el Eje. Hitler aprovecha para hacer un acuerdo económico con las zonas liberadas por Franco. Obtiene hierro y a cambio manda lo mejor que tenía en artillería y estrena lo que va ser la poderosa aviación nazi. Ensaya en España, concretamente en la zona de la Vascongada, los bombardeos masivos. En Guernica, en 1937, prácticamente hiere de muerte a la resistencia vasca contra Franco. Era una resistencia sui generis porque los vascos no eran ni republicanos ni socialistas sino que peleaban bajo una promesa tácita de autonomía. De hecho, perseguían a los socialistas en su territorio, y a los anarquistas, y a los comunistas. Pero bueno, son reprimidos violentamente por la aviación nazi, lo que le posibilita al ejército de Franco, al mando del general Mola, tomar las ciudades de Bilbao, Vizcaya y San Sebastián, luego de haber destruido y reducido a cenizas a Guernica. Todo el mundo conoce esa obra maestra pictórica del siglo xx de Picasso, llamada Guernica en homenaje a los muertos de esa ciudad vasca. Que por otra parte era la capital religiosa del país vasco. Estaban ahí las iglesias más viejas de la Vascongada. Italia por otra parte manda cuatro brigadas. Cada brigada tenía 3.500 soldados perfectamente pertrechados y disciplinados.

EG: Los italianos nunca se distinguieron por su heroísmo.

MC: Igualmente pusieron su granito, pero en Guadalajara, ciudad española al sur de Castilla, reciben una paliza monumental. Franco le dice a Mussolini "serán rojos pero son españoles", como diciendo: tienen huevos. Sin embargo esto ayuda, porque los italianos son los que toman las ciudades. También los mandan al Norte luego de los bombardeos alemanes. Esta táctica la van a seguir utilizando los alemanes en la Segunda Guerra con los bombardeos en Holanda, Inglaterra y Rusia.

EG: Digamos que no tuvieron la misma la actitud las llamadas democracias occidentales, fundamentalmente Francia e Inglaterra.

MC: Es vergonzoso, porque supuestamente estas democracias y EEUU debían apoyar a la República y no a un gobierno fascista. Se veía venir el enfrentamiento del Eje con estas potencias, sin embargo tienen una actitud cobarde y hasta poco previsora. Eden y Chamberlain, dirigentes del gobierno inglés, directamente declaran la neutralidad y dicen que no es tema de ellos, sin ver que justamente el triunfo de Franco daría vía libre al ataque directo de Alemania contra Inglaterra y Francia. Lo de Francia ya es lamentable, porque había triunfado hacia poco tiempo el Frente Popular, similar al que gobernaba en España (unidad de socialistas y comunistas con republicanos). Era la gran estrategia de Stalin de unir los partidos obreros con la burguesía para supuestamente frenar el avance del fascismo y de los nazis. Sin embargo, León Blum, el republicano electo presidente por el Frente Popular en el 36 y que iba a ayudar a la República, se reúne con Eden y Chamberlain, se asusta y dice: vamos a quedar aislados de Inglaterra, entonces recoge el carretel y no ayuda. La ayuda de Francia a la República, que fue muy grande, fue extra gubernamental, va venir de los sindicatos, los partidos obreros y sobre todo la intelectualidad, representada en primer lugar por André Malraux.

EG: Si bien las democracias occidentales abandonaron a la República Española, ésta y después la Guerra Civil despiertan la solidaridad, la admiración, el deseo solidario de infinidad de intelectuales de todo el mundo y de algunos personajes que uno, quizá por sectarismo, encuentra sorprendente. Por ejemplo, ¿sabe que John Kennedy hizo declaraciones a favor de la República Española? Diciendo que había que apoyar al gobierno de la República porque tenía un programa parecido al New Deal y que eso era progresivo.

MC: Pero lo voy a desilusionar rápidamente, este John Kennedy no era otro que el padre. Era un viejo malandra, mafioso.

EG: ¡Sí, el padre! Por eso le digo que…

MC: Él era embajador yanqui en Inglaterra y Roosevelt lo saca de la embajada, le dice que vuelva a los EEUU porque había manifestado su simpatía por los nazis. Porque como buen irlandés ‑¿buen irlandés?‑ suponía que los nazis iban a ayudar a Irlanda. Entonces Kennedy empieza a acomodar su política, diciendo, "bueno, me equivoqué". Pero, está bien, es un testimonio de la repercusión.

EG: Lo profundo que caló, que golpeó la Guerra Civil Española en todo el mundo, especialmente en los intelectuales, fue impresionante. ¿Sabe que Benny Goodman, ese incomparable músico de jazz, daba recitales para recaudar fondos para la República Española?

MC: Y Paul Robeson.

EG: ¡Sí, Paul Robeson dio más que recitales! Hemingway escribió una de sus mejores novelas, Por quién doblan las campanas, sobre la Guerra Civil en España.

MC: Intelectuales italianos, ingleses, Arthur Koestler, Orwell.

EG: Alemanes.

MC: Thomas Mann.

EG: Muchos de ellos participaron en las Brigadas Internacionales.

MC: Malraux no sólo organiza la aviación (eran unos aeroplanos endebles que apenas servían para asustar algunos campesinos), pero bueno, fíjese que es un civil, un musicólogo, un especialista en arte antiguo, novelista. Escritor de grandes novelas como La condición humana. En La esperanza relata los hechos de La Revolución Española.

Hay otro protagonista que tiene fundamental importancia en el desarrollo de la Guerra Civil, casi diría una importancia malévola, nos referimos a Stalin y a la URSS. Porque en determinado momento la URSS fue casi la única ayuda que tuvo La República. Stalin define su apoyo a la República Española pero recién en noviembre del 33, y empieza a terciar en la guerra enviando armas y asesores militares. No son tanto los hombres, son 500 rusos, que cumplen un rol de asesores militares pero, fundamentalmente, de policías y políticos.

EG: Son los que crean el servicio interno de información. Los jóvenes españoles, parafraseándonos, cuando venía alguno de los líderes comunistas decían "guarda que viene la yuta". Ellos organizaron la policía interna, los servicios de información, el rol más nefasto.

MC: Hay testimonios de anarquistas catalanes que dicen que les temían más a la policía organizada por los soviéticos que a los propios enemigos fascistas.

EG: Déjeme leer algo: "Sólo ahora yo he conocido ese sentimiento de libertad, esa impresión de vida sin limite, de disposición para el cambio absoluto. Ahora no escribimos la historia; la hacemos."* Creo que resume de alguna manera el sentimiento que debe haber invadido a esos intelectuales que vivían una época donde la conciencia de Europa estaba un poquito adormecida, como mínimo. Se venía la horda parda y la Guerra Civil Española echó gasolina y fósforos a la imaginación, el deseo, la fuerza y la necesidad de pelear por buenos ideales de muchos intelectuales.

MC: Se nos acabó el programa. Ha sido muy desordenado, pero es que la cantidad de material... ¡Y tan apasionante! Tenemos mucho miedo de haber dejado las cosas por la mitad, a medio explicar y quizá haber trasmitido muy poco de esa pasión y ese heroísmo del pueblo español para combatir por su libertad. Prometemos que el próximo programa vamos a continuar con esto de manera más ordenada.

No hay quien pueda con la gente marinera, canción popular.

Evoca el hundimiento del "Baleares", una de las raras batallas navales de la guerra. Fue el 6 de marzo de 1938; cerca de Tres Forcas, en la isla de Mallorca.

No hay quien pueda, no hay quien pueda con la gente marinera, marinera, luchadora, que defiende su bandera. Si te quieres venir con nosotros al mar tendrás que combatir tendrás que pelear. Y, si quieres saber donde está la Legión, la tendrás que buscar en el fondo del mar. El "Baleares" salió, ¿dónde está, dónde está? Se llevó a la legión, en el fondo del mar.


[1] Confederación Española de Derechas Autónomas.

[2] Partido Obrero de Unificación Marxista

[3] Confederación Nacional del Trabajo - Federación Anarquista Ibérica

[4] La canción "El Quinto Regimiento" adapta el tema popular, "El Vito" y utiliza el estribillo de "Los Contrabandistas de Ronda" ("Anda Jaleo"). Esta mezcla de las dos músicas populares, recopiladas por Federico García Lorca, tiene su explicación, ya que durante la guerra se cantaron las dos canciones, y su melodía se parece lo suficiente como para que el estribillo de una pasara a cantarse también en la otra.

* No hemos podido confirmar el autor de la frase y lamentablemente los "diletantes" ya no están con nosotros [NdE]