Argentina: Breves notas sobre la oferta oficial frente a la deuda odiosa (en default virtual)


Por Mariano Féliz

El 16 de Abril de 2020 el Ministro de Economía Martín Guzmán presentó los rasgos generales de la propuesta de renegociación de la deuda externa pública del Estado nacional en poder de acreedores privados.

La propuesta no incluye la deuda con el FMI y otros organismos internacionales, que se seguirá pagando. Igualmente, queda fuera de discusión la deuda bajo legislación nacional que se “re perfiló” (es decir, se postergó el pago, pero se seguirá pagando). En síntesis, la propuesta sólo atañe a un 20% de la deuda pública.

En el paquete se incluyen solamente unos 68 mil millones de dólares emitidos bajo ley extranjera (es decir, emitida de forma que los litigios en torno a su pago se resuelven en el sistema judicial de otros países, en general Nueva York). La propuesta no cuestiona esta injustificada cesión de la soberanía.

La proyecto oficial incluye (a) una muy leve reducción en el valor del capital adeudado, (b) importante reducción en la tasa de interés (casi ⅔ de reducción), (c) suspensión de pagos de capital e intereses hasta 2023 (sin aclarar si durante ese período se capitalizarán los interes no pagados), (d) extender los plazos de pago (sin precisiones).

Las estimaciones preliminares indican que la propuesta significaría una ganancia de capital para quienes hoy compran deuda argentina en ‘default virtual’: la quita total implícita en la oferta oficial, es menor que la que esperaban los especuladores (“mercado”). Por eso, hoy los títulos públicos aumentaron su valor.

La propuesta garantizaría el repago de la deuda, es decir evita el default abierto. Esto significa que se garantiza la reapertura del ciclo de endeudamiento y los intereses de los acreedores.

Esta propuesta se hace a destiempo y es sobreactuada: se garantiza el repago de la deuda cuando el capitalismo atraviesa una crisis inmensa y ha sido puesto en duda el conjunto del régimen global de deudas soberanas. Hasta el FMI habla de hacer “borrón y cuenta nueva” (Jubileo Global) mientras el gobierno argentino ofrece seguir pagando.

El gobierno habla de sostenibilidad de la deuda, lo cual ratifica el punto anterior: se renegocia para seguir pagando la deuda odiosa.

La información presentada indica que en 2020 se podrían ahorrar 4500 millones de dólares, y entre 2020 y 2025 se ahorrarían 34100 millones de dólares.

Aclaran que con el ahorro de 2020 se podrían hacer muchas cosas: comprar casi 390 mil respiradores, aumentar 3 veces el presupuesto de Salud, pagar 4 veces más beneficios del IFE y multiplicar por 17 el gasto en asignaciones universales, por ejemplo.

Claro que no dice que (a) los dólares que se ahorran no están disponibles porque el Estado no los tiene, ni que (b) los pesos que se ahorrarían no se asignan en concreto a ningún gasto en el presupuesto.

Por un lado, los miles de millones de dólares que pueden ahorrarse, en realidad no podrían pagarse pues el Estado no los tiene y la economía argentina no puede generarlos; por eso estamos en default (virtual). Lo que llaman ahorro en la propuesta, es en realidad mucho menos de lo que se ahorraría si la deuda (incluida la deuda con el FMI y el Club de Paris) se dejara de pagar por ilegal e ilegítima (odiosa).

Además, ese ahorro son dólares que no se tienen ni pueden conseguirse, así que en realidad la opción al ahorro propuesto, no es pagar sino defaultear.

Por otra parte, en la propuesta no se asigna el ahorro a ningún rubro concreto del presupuesto nacional (que no está siguiera aprobado para 2020).

¿El gobierno asignará realmente el ahorro sugerido (4500 millones de dólares, sólo en 2020) a invertir en el Pueblo? ¿Incluirá en el Presupuesto 2020 la compra de respiradores y la ampliación de la AUH? ¿Incluirá la transfomación del IFE en un ingreso universal de carácter permanente, por ejemplo?

¿Ese ahorro se destinará efectivamente a los posibles usos alternativos? ¿Eso es un compromiso, o sólo un ardid publicitario?

¿No será que el gobierno, simplemente, usará ese ahorro para reducir el déficit fiscal y garantizar la solvencia, consolidando la sustentabilidad de la deuda, que junto con el FMI tanto desean?

17 de Abril de 2020.