18-18: De los jóvenes varones con corbata y sombrero y les pibes con pañuelos verdes y naranjas


Por Susana Roitman

La foto y el monumento

  1. En 1918 aparecía en la Voz del Interior una foto con este epígrafe “En el momento de poner al tope la oriflama universitaria, hace de iza-bandera un grupo de los estudiantes que se apoderaron de la Universidad”.

Aunque la imagen se replica por millares, el epígrafe está olvidado. Advirtamos, sin embargo, la ironía de su contrapunto: en la foto está ausente la oriflama que el epígrafe subraya. Se trata de un término tan anacrónico y burlón como la estola morada de un obispo que en esa ocasión fue izada y puesta al tope, irónico gesto a la Corda Frates.

Si la fotografía se torna ícono de la Reforma Universitaria es  tal vez por su singularidad decidora: los protagonistas son jóvenes varones trajeados y con sombrero de caballero. En otras rebeldías de época –i.e. las jornadas de la Revolución Rusa o de la Semana Trágica–  las  vestimentas, los pañuelos, las gorras remiten a  proletarixs. Y sin embargo… los gestos libertarios se asemejan, se guiñan unos a otros: sobre cielos blancuzcos resaltan figuras que la gama cromática de grises provee de una fuerza inesperada.

En Pequeña historia de la fotografía dice Benjamin “…, el espectador se siente irresistiblemente forzado a buscar en la fotografía la chispita minúscula de azar, de aquí y ahora, con que la realidad ha chamuscado por así decirlo su carácter de imagen, a encontrar el lugar inaparente en el cual, en una determinada manera de ser de ese minuto que pasó hace ya tiempo, anida hoy el futuro y tan elocuentemente que, mirando hacia atrás, podremos descubrirlo”

2. En conmemoración de los 100 años de la Reforma, la gestión de la Universidad Nacional de Córdoba construyó una enorme imitación escultórica del nominado “portal de la Reforma”. Un grupo de columnas de distinta longitud simulan el frontis del viejo rectorado y sobre ellas se yerguen las figuras planas de los jóvenes trajeados. Sólo admite algún volumen la disposición de las columnas. El conjunto está pintado de negro y en sus hendijas se cuelan la luz y la sombra, simulacro de la gama cromática de la foto.

Sobre los monumentos conmemorativos dice Ana María Rabe: “Más que abrir una puerta del pasado, y desde luego más que del presente, las huellas intencionales, y en especial los monumentos conmemorativos creados para ser contemplados de manera aislada, fomentan una actitud en la que predomina la repetición y el hábito. (…) Y como hemos visto, su insistente visibilidad obstaculiza una actitud propicia para el descubrimiento. El que busca la vida y sus historias abiertas –pasadas y presentes– tendrá que atrapar los momentos fugaces, las huellas casuales: en plazas vacías, en monumentos o en otros lugares, del tipo que sean. Como un detective en el lugar del crimen, tendrá que buscar las huellas discretas o secretas de historias desconocidas[3].

2018, sostengo,  comporta a una doble traición: a  la foto y al acto político. La primera sólo la intuyo. Sobre la segunda exploro algunas líneas en lo que sigue. A contrapelo, procuro descifrar las huellas de la fidelidad.

Junios

  1. Se sabe: el 15 de junio de 1918 se disputa el rectorado en la UNC. Son contendientes Antonio Nores de la ultracatólica Corda Frates y Enrique Martínez Paz, liberal, respaldado por los estudiantesPor algún pasilleo el apoyo comprometido a la opción laica por un grupo de docentes de la restringida asamblea falló luego de dos empates. Ungido rector Nores, los jóvenes irrumpen en la escena, toman el recinto y declaran la huelga. El acto es avalado por más de 1000 firmas estudiantiles –un tercio de los que transitan entonces las aulas de la UNC – que rubrican las medidas con cuerpos presentes y actuantes. El ciclo de luchas estaba en alto, inserto en procesos amplios, de alcance mundial. El 17 se redacta el Manifiesto Liminar publicado el  Allí se proclama el “sagrado derecho a la insurrección”.
  2. En el mismo mes, 100 años después, la institución universitaria homenajea a la Reforma; actualiza su logo con el perfil del portal –sin figuras humanas- y despliega un paquete de obras y eventos alusivos.

    El más notable entre los últimos es la Tercera Conferencia Regional de Estudios superiores (CRES), de concurrencia y contenidos amplios y variopintos, con retórica de Manifiesto Liminar y trasfondo de Proceso de Bolonia[4]. En su inauguración, el 12 de junio, el Ministro de Cultura y Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, resulta convenientemente abucheado.
  3. El 14 de junio de 2018, como se ha señalado extensamente “la marea verde es un tsunami”. La vigilia de cientos de miles de adolescentes, jóvenes y algunxs adultxs en ocasión del debate de la ley de interrupción legal y voluntaria del Aborto en Diputados enciende las calles en todo el país. La lógica feminista, horizontal y empáticas acude también la universidad cordobesa.
  4. Con este habitus incorporado se encaran las Asambleas de base que día a día incrementan el número de participantes y la calidad de las intervenciones. Allí se impugna a la CRES, a la que identifican como consagración de una Contrarrefoma Universitaria a implementar en el país, con la UNC como probeta. Lxs estudiantes se sumergen en el estudio de los documentos y advierten que el proyecto de la gestión del rector Hugo Juri troca trayectos académicos delimitados por una currícula específica por un sistema de créditos adquiridos en distintos ámbitos, públicos o privados. Créditos que se suman y se arman como rompecabezas. Se trata por una parte de la trasposición de la flexibilización posfordista a la enseñanza universitaria; por la otra, la apertura de un gran mercado para las universidades privadas donde competir como oferentes de créditos. Se desarticulan también experiencias comunes construidas en recorridos compartidos, que incluyen la disposición a la lucha. Lxs estudiantes afirman, con buenas razones, que el Banco Mundial es el estratega de la movida.

Por esos días, y como adecuado complemento a la Contrarreforma, una Resolución del Ministerio de Educación de la Nación recorta y superpone incumbencias profesionales de Ingenierías, Medicina, Psicología, Bioquímica y Arquitectura entre otras carreras. Entendidxs apuntan que se trata de desvalorizar títulos de grado, presionar hacia posgrados pagos y precarizar el mercado de trabajo profesional. Las asambleas en su discurrir encuentran sentidos convergentes en la Contrarreforma y el recorte de las incumbencias, coherentes con el proyecto económico y político en curso. Lxs jóvenes bucean en las aguas profundas de la mercantilización de la educación y surfean en las olas agitadas de la crisis presupuestaria.

5. Las prácticas de estas asambleas son diferentes tanto de las clientelares de las burocracias centro-estudiantiles como  de  las “bajadas de línea” de la izquierda trotskista. Estos últimos, a veces logran y a veces no, incorporar el nuevo registro. Emergen colectivos diversos: de comunicación, de reflexión, de prácticas que se entrecruzan. La matriz feminista impregna los gestos y la convivencia, baja decibeles en las voces, agudiza la escucha  y sostiene un discurso que combina combatividad y cuidado del otrx.

Julián, de la Facultad de Filosofía

“Un ambiente político efectivamente nocivo era donde la persona que militaba en el ámbito estudiantil no se iba ni tranquilo ni contento a su casa, sino se iba estresada y con un gran malestar. Yo creo que si en los espacios políticos estas cosas cambian y es posible articularse de una manera colectiva, colaborativa, comunitaria, es gracias a las lógicas que el feminismo da en los espacios políticos. Y principalmente a que lo personal es político y por ende los vínculos que nosotros creamos en estos espacios son los que van a dar la posibilidad de que el espacio político cumpla con sus objetivos”.

6. La Asamblea Interfacultades, un ámbito de convergencia que no repara en institucionalidad burocrática, cobra fuerza entonces y se planta autónoma frente al organigrama de las conducciones de la gremial estudiantil legalizadas – legitimadas en su faceta corporativa.

Agostos

  1. Después del receso de julio, ante el escándalo de la oferta del 15% de aumento salarial y el presupuesto recortado y subejecutado, la docencia universitaria del país no comienza las clases. El 6, con un masivo abrazo a la UNC, arranca un período de protestas confluyentes: docentes, no docentes, gestión de facultades “progresistas”, no docentes, estudiantes de la Interfacultades y de los centros, gremios en lucha, egresados.
  2. El 8 de agosto la nueva vigilia verde ante el Senado, replicada en Córdoba con toda la fuerza deja otros aprendizajes. Les pibes saben que la victoria celeste es pírrica. Las calles se tiñen de verde e irrumpe el naranja: Iglesia y Estado, asuntos separados.
  3. El 13 luego de una asamblea de base, se produce la primera toma: el Pabellón CEPIA de la Facultad de Artes.
  4. El 22 una marcha multitudinaria, estimada en 80 mil cuerpos juntos, se moviliza en defensa de la educación pública. La convocatoria tiene múltiples cabezas y los estudiantes aportan una mayoría bulliciosa. Al día siguiente las tomas escalan: Psicología, Filosofía y Arquitectura. El fenómeno “toma” se replica en Río Cuarto y Villa María y en los 4 puntos cardinales del país. Aunque los medios señalan que se trata de un apoyo al reclamo docente, la trama asamblearia de la Interfacultades se teje de otro modo: elabora pliegos de reivindicaciones propios, donde la solidaridad con los docentes en lucha es un punto emparejado con reclamos de pequeño y gran calado que se plasman en documentos profusos, abigarrados.        

  5. Una “toma revelación” fue la de la facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño. En ronda de mates y durante la toma, les pibes relatan un curso acelerado de concientización política, que en el lapso de veintidós días -entre el abrazo a la UNC hasta la decisión de la toma– cuantitativamente escala desde una participación de cuatro a siete, de siete a treinta, de treinta a doscientos y de doscientos a dos mil estudiantes. Cualitativamente se rompen prejuicios, se vislumbran horizontes.

“… Unos pocos estábamos viendo cómo nos movilizamos, porqué nosotros somos una Facultad que a nivel burocrático, a nivel ideológico, está como muy dormida en un montón de sentidos, muy despolitizado… Entonces empezamos como con distintas movidas, un día como que llamamos a varias reuniones, y yo ni siquiera sabía lo que era una asamblea, yo les decía “reuniones”, decía “juntémonos, juntémonos”. Fracasaba, fracasaba, fracasaba hasta que un día por fin juntamos, éramos cuatro personas, y ahí arranca, que fue el día del abrazo a la UNC… En uno de los maquetazos que fracasa así que nos juntamos acá en la Facu, esa era la reunión en la que ya éramos siete, y decidimos ir al pabellón Cepia, ahí es donde nos enteramos cómo se toma una facultad. Hablamos con los del Cepia, y fue también la primera vez que agarramos conciencia del conflicto universitario. Y ahí… como que empieza nuestra carrera política vamos a decirlo. Ya dejamos de ser tan inocentes en un montón de cosas, y, ya éramos como treinta. O sea, de cuatro a siete, de siete a treinta y de treinta a doscientos. …Ese miércoles tenemos una asamblea, que fue una conferencia de prensa de los docentes para bajarnos línea a nosotros. No dimos más, así que arranca la asamblea, arranca tranquila, se empieza a intervenir, empieza a venir gente de otras Facus, que están tomadas, empiezan a contar su cuestión, se empieza a agitar. Nosotros veníamos con la intención de mocionar la toma, porque ya la situación entre los estudiantes de Arquitectura era muy grave. O sea, la lucha no les importaba nada y lo único que querían era llegar con su maqueta, y con su panel a tiempo. Era la Facultad de la indiferencia. Entonces necesitábamos una movida que active esta masa crítica, son diez mil quinientas personas, teníamos que agarrar de alguna manera esto para activar esto, porque hay mucha gente acá… es una Facultad muy poderosa, el 10 ú 11% de estudiantes de toda la UNC, Y si seguimos sacando gente sin compromiso, sin pensamiento crítico, o sea, Córdoba que es un paradigma del urbanismo mercantilista, seguimos profundizando esa segregación social. Nuestra postura es que no puede ser así, una ciudad que sea villa-country, villa-country, villa-country, que es un modelo que se impone” (…) “Primero se vota la toma, sale positiva. Y empiezan a pasar los profes por todos los cursos y dicen “hay gente de otras facultades que están por tomar la Facultad, vayan abajo”. Se retoma la asamblea, como que se anula esa asamblea y se arranca de nuevo con toda la burocracia, la Franja vino con su gente, pero así mismo otra gente vino de otras facultades frente a eso. Vinieron los de Filosofía, los de Arte, la UTN, gente de todos lados, con un nivel de politización altísima, y los discursos acá eran vastos. La gente que bajaba y tenía un ideal, quería proponer una opinión, estaba de nuestro lado, se daba cuenta que nosotros teníamos  un montón de fundamentos,  y que los que no querían la toma no hacían nada, o sea subían y decían pavadas y se iban. Se vota la toma” (Estudiantes varixs de Arquitectura)

6. Más de mil estudiantes en asamblea resuelven el 28 la toma del Pabellón Argentina, un edificio emblemático donde funcionan oficinas neurálgicas de la UNC, el teatro universitario y un centro de exposiciones. Es la gota que rebalsa el vaso. Lo intempestivo y desenfadado  produce el griterío de la derecha universitaria. En tanto, el arco progresista mantiene un embarazoso silencio con consideraciones morales -de insólito cuño liberal- sobre la conciliación de los derechos antagónicos y la posible pérdida del año.  Susurra  entre amigos que las tomas son funcionales a la derecha y que los efectos políticos de tales desplantes serán negativos en vistas a los próximos juegos electorales. Proponen en cambio, un menú de opciones con disertaciones de personalidades, acciones de sensibilización, incursión pedagógica  a los barrios populares y clases públicas de figuras señeras.

7. En línea con la progresía, la conducción del gremio docente opera en algunos casos sutil o abiertamente, según contexto, contra las tomas. Las respaldan (como pueden) la “Asamblea de Ciencia y Técnica” con investigadores (o ex) del Conicet,  docentes sueltxs, organizaciones sociales y políticas de izquierda, algunxs gremios en lucha…y pará de contar.

8. El 30 una nueva marcha de gran porte, convocada por la Asamblea Interfacultades, parte del Portal de la Reforma rumbo a la Plazoleta Agustín Tosco. En su andar descuelga la bandera del Vaticano que la Provincia ha colocado en el límite de ciudad Universitaria. Para la misma hora, la conducción gremial de los docentes invita a charla abierta de prestigioso politólogo y festival en la puerta del Museo de Antropología, justo en la mitad de la hoja de ruta de la marcha. La Interfacultades desvía su rumbo y esquiva el evento gremial. Gesto duro, expresivo de un quiebre anunciado. Ese mismo día se toman las Facultades de Comunicación y Ciencias Sociales.

Setiembres

0. El sitio Web de la Universidad ha incluido una página con una curiosa “Cronología de la gesta estudiantil”. En efecto se trata sobre todo de una línea de tiempo institucional que comienza en 1613 con la fundación del Obispo Trejo, avanza a saltos por jesuitas y franciscanos, período provincial, nacionalización de la UNC y las novedades sarmientinas. Los antecedentes concretos de la “gesta” y el clima de época ocupan breves párrafos. Más extraño aun es que al llegar a 1918 se detallen sucesos de marzo, abril, mayo y los consabidos de junio. En julio se presenta el Congreso de la FUA convocado en Córdoba y allí… termina el año. Próxima estación: 1919. Escarbando apenas en algunas fuentes bien a mano, resulta claro que el punto más alto del conflicto es septiembre y que es de ese mes la foto icónica. La imagen captura el momento del 7 de septiembre donde los rebeldes toman el rectorado. Minutos después proclaman como decanos de Ingeniería, Medicina y Derecho a tres estudiantes: Horacio Valdez, Enrique Barros e Ismael Bordabehere respectivamente. Esa misma tarde son reprimidos y desalojados  por orden del gobierno de Yrigoyen. En su edición del 8 de setiembre (1918, claro), la Voz del Interior señala

“El altivo gesto de esa estudiantina, vigorosa y pletórica de entusiasmos, constituye la más eficaz llamada de atención al poder federal y el grito de alarma que habrá de repercutir en todos los ámbitos del país, marcando una norma a la juventud estudiosa argentina, que venía siguiendo las incidencias de ese proceso y aguardaba el desenlace, confiada al criterio de los estudiantes cordobeses”.

  1. Muy distinto es el tono del diario 100 años después, con extensas diatribas contra la toma hablando desde voces propias o ajenas. Un seguimiento especial tienen las quejas del concesionario del “Café de la Cultura”, el bar del Pabellón Argentina quien declara

“Yo conozco cuáles son los troskos, los zurdos que se están moviendo. Tienen el tupé de decir que ellos también trabajan. No trabajan, no estudian. Le pido al juez que me deje entrar al espacio que tengo por una licitación pública… Se nos cayeron contratos. Se suspendieron colaciones de grado, la gente se queda sin poder tener su fiesta de egreso”.

2. El empresario gastronómico que detuvo su negocio un mes, es el desocupado (provisorio) estrella. La gran prensa que transcriben sus diatribas al menos una vez a la semana. Se transforma en la voz oficiosa del sentido común mediático. Los tres mil desocupados más y los cuatro mil puestos de empleo menos que deja la crisis en el Gran Córdoba entre el primer y segundo trimestre del año[5] solo merecen una mención menor, de escasos centímetros casi invisibles.

3. El primero, una asamblea del gremio de los docentes universitarios resuelve seguir con la huelga luego de la magra oferta gubernamental. La conducción insinúa que vaciar las aulas será contraproducente. La observación de que los estudiantes las están llenando de cualquier modo se les escapa. El 5, una nueva oferta de Educación empeora notablemente la anterior. Es que en el lapso entre propuestas hay megadevaluación y la inflación no tiene freno. El 25% propuesto, con una promesa de revisión, resulta tragicómica frente al 45% de IPC que se estima. FEDUN, la central de las universidades chicas, (que siquiera hace de la consulta con las bases un acting) se apresura por el sí. CONADUH no acepta, pero es una voz inaudible en Córdoba. CONADU, la federación que contiene a ADIUC, presiona para que los gremios de base sumen votos a la aceptación. El 6, luego de una discusión acalorada, cuando la lucha está en alto, la asamblea cordobesa resuelve continuar la huelga por una semana. La conducción fue desbordada. Contra reglamentos y contra reloj CONADU urge parar la rebeldía y levantar el paro por una paritaria ya cerrada. Ese fin de semana aparece un petitorio para llamar a nueva asamblea. Como dice un documento que circula casi clandestino: “Nadie vio el petitorio, nadie sabe cuántos eran, ni en que cambió el escenario más allá del dólar a $40. (…) fue una escena prodigiosa, nadie reparó en ella quizá por ser demasiado explícita. Horas antes consultamos a los delegados gremiales por el epifenómeno del oscuro petitorio dominguero y el intempestivo llamado a asamblea, pero ningunx supo dar  respuesta[6]. La asamblea del lunes, convocada a la misma hora y a escasos metros de la Interclaustros que proponían los estudiantes, levantó el paro, instó a terminar con las tomas y se disfrazó de nueva metodología de lucha.

4. Para Josefina, de la Asamblea de Filosofía “hay un momento de quiebre que es cuando se levanta el paro docente, ahí es donde el estudiantado tiene que replantear claramente cuáles son sus objetivos”. El pliego de los estudiantes, tiene 18 puntos –número mágico– y es acordado tras largas deliberaciones. Es un documento que se engrosa diariamente: feminista, antixenófobo y emancipador. Incluye desde becas y revisión de cuentas, escala por  el “fuera la policía de la UNC”, asciende otro escalón el rechazo al presupuesto 2019 y apunta aún más alto: el no pago de la deuda externa.

5. La toma del Pabellón Argentina se sostiene y su organización incluye comisiones de seguridad, logística, obrero-estudiantil, artística y de comunicación. Escriben, pintan, producen su prensa y viven días intensos. En la Comuna construida las señales del exterior hostil se refractan y  se distorsionan.

6. Se conforma por entonces un grupo de decanos, con las mejores intenciones para negociar con lxs estudiantes del pabellón. La fecha de apertura está prevista para el 20 de setiembre. Todo parece indicar que habrá fumata blanca. Pero si la estola del obispo flameando en el frontispicio del viejo rectorado fue una farsa, en este setiembre de la segunda década del 2000, la insignia violeta se repite como ceñuda farsa de la farsa, sin status de tragedia. En efecto, la agrupación “Franja Morada” –que debe su nombre a la oriflama burlona- convoca ese mismo día a una “sentada pacífica” contra la toma un par de horas antes de que las sillas alrededor de la mesa tuvieran sus ocupantes. Aparece en esa escena una patota del gremio no docente que a los empujones y gritos pretende el desalojo del Pabellón. Lxs estudiantes forman un cordón callado y serio, con cierto parecido zen. No hay negociación, la toma sigue y los pronunciamientos lamentan la violencia, abstractamente.

7. Ciertamente hay desgaste, cansancio, escarceos; también firmeza. Los contendientes están en un callejón sin salida. Desde el rectorado la represión que reclaman “ciudadanos indignados” es impensable. Los estudiantes no pueden plantear un retiro sin logro. Aparece entonces un documento firmado por el vicerrector que asegura que se negociarán dos puntos del pliego. Los más obvios. Triunfo pequeño que los tomadores con más andadura en esas lides reconocen como la oportunidad para un retiro digno. Persuaden. El 27, la toma se levanta. Los estudiantes salen dignos, con máscaras para evitar su identificación y se confunden entre quienes esperan afuera. El juez federal señala “El informe preliminar de Gendarmería encuentra las instalaciones en buen estado, incluso de limpieza. No hay muebles rotos, excepto un vidrio que habría sido dañado por una agresión externa“. El vocero gastronómico del diario se lamenta del mal estado de los sándwiches. Me asombra que no hayan sido engullidos oportunamente. Cuando frescos, son sabrosos.

Octubre

La fiscal federal Graciela López de Filoñuk imputa por usurpación a 28 estudiantes e insólitamente a una de sus abogadas defensoras. La saga continúa.

Contratiempos

  1. Córdoba discordante: La que echó a Monsanto, la que votó masivamente a Macri, la del Cordobazo, la de la Corda Frates, la de la Reforma, la de las campanas, la cuna de la Fusiladora, la del viborazo, la que bancó a  Menéndez,  la que resistió en los intersticios, la de la Mona,  la de la revuelta de los colectiveros y la de las trolebuseras, la de Cadena 3[7]…  Escenario privilegiado de los contratiempos y las bifurcaciones, habilita un espacio de posibles para que ocurran las tomas como oleada, como contagio, como lazo, como santo y seña verde y naranja.
  2. La virtud de este acontecimiento es que perturba a todxs. Entre otros. (a) la gestión y sus adláteres estudiantiles, cantineros, no docentes, padres indignados y la larga lista de la corte de los milagros. (b) Los gremios estudiantiles progres, cómodos en la administración de apuntes y concesiones, habituados a la rosca en la que sobresale la pregunta de cuál es la amplitud del paraguas para enfrentar al Gran Enemigo. Un mes y medio después, el propuesto aliado provincial votaría sin fisuras el presupuesto del FMI (c) La progresía universitaria y su gremio docente. Con tanta retórica “a la mano”, no aciertan con palabras para ordenar lo acontecido, tan ocupados en descifrar gramáticas electorales. (d) La izquierda de tradiciones diversas discurre sobre oportunidades y estrategias, pero insisten en la trascendencia de la historia y su papel de pedagogos. Olvidan que el “educador debe ser educado”. La oportunidad estratégica se trama en el hacer y es sorpresiva sin que sea  milagro (e) Los que no encontramos el lugar en el mundo de rótulos aspirábamos a que el acontecimiento se extendiera en su heroicidad. Eludimos que la contingencia de lo intempestivo no es arbitrariedad.[8]

18-18. “Lejos de borrarse como una estela, el pasado sigue atormentando al presente. La política es exactamente el punto de encuentro entre esos tiempos desacordes”[9]

Este artículo fue publicado por el Observatorio de Conflictos Laborales Córdoba (OCLC)

https://observatoriosconflictividad.org/

 


 

[1]Entrevistas: Gabriel “Chino” Melibovsky y Susana Roitman – Fotos: Archivos de la Voz del Interior, Facebook Asamblea Interfacultades

[2]Las opiniones vertidas son responsabilidad de la autora y no expresan línea editorial del OCLC

[3]Rabe, Ana M. “huellas de la ciudad. Reflexiones sobre la relación entre ciudad, monumento y fotografía a partir de Walter Benjamin”, ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura

[4]El  “Proceso de Bolonia”, pacto sobre  educación superior  firmado por  países de la Unión europea  en 1999 es analizado por el pensamiento crítico como la carta de porte para que se habilite la  mercantilización completa de los estudios superiores, trascartón de declaraciones altisonantes de equidad y multiculturalismo.

[5]Según la EPH…

[6]Colectivo de Docentes, ADIUC, los docentes, la huelga: Desbalance de una lucha derrotada desde adentro del sindicato, Córdoba, octubre 2018, inédito.

[7]Subalternidades escasamente pasibles de articularse en cadenas de equivalencias

[8]Ver Daniel Bensaid en Marx Intempestivo, Buenos Aires, Herramienta 2013 (pág. 385-420)

[9]Ibíd. (Págs.49-50)