Libertad, tierra e igualdad: Presentación en Córdoba

                                  Presentación en Córdoba: Libertad, tierra e igualdad

                                                           Miguel Mazzeo

                                                           Dora de la Vega

                                                               Sergio Zeta

 

Con este libro lanzamos la colección “Cuadernos de Contrahegemonía”. Agradecemos a las compañeras y compañeros de la Editorial Herramienta la mano solidaria para que esta iniciativa sea posible. También a quienes desde diferentes organizaciones populares y de las izquierdas aportaron para que este proyecto pueda concretarse.

Con esta nueva apuesta aspiramos a impulsar lo que siempre nos propusimos desde “Contrahegemoníaweb: apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular”: aportar a conformar espacios de intercambio y debate imbricados con las luchas populares; a que desde la praxis, las singularidades plebeyas se anuden, se hermanen y se potencien. Porque son punto de partida ineludible de cualquier elaboración política.

Intentamos aportar al abajo sublevado, a la lucha de clases, que marca los trazos gruesos de una tarea inconclusa: la reconstrucción del pensamiento y estrategias emancipadoras -minadas y fosilizadas por el llamado “socialismo real” y los populismos reciclados- para acabar con la opresión del capitalismo imperialista y patriarcal e iniciar una transición socialista.

Aspiramos con esta colección aportar a los espacios para pensar-hacer la política popular. Pensar el poder popular, opuesto al fetichismo del poder y a los modos y simulacros de la política pro-sistémica, apoyándonos en los saberes políticos emancipatorios acumulados por nuestro pueblo. Sabemos que el atesoramiento (en doctrinas, formulas o papeles) no es la mejor formar de disponer de esos saberes y puede contribuir a convertirlos en adorno ideológico. Hay que ponerlos a jugar en las construcciones de nuestro pueblo. Ponerlos a prueba todo el tiempo. Ajustarlos. Desecharlos. Convidarlos.

Puede que todo este cúmulo de deseos resulte desmesurado. En un mundo, en un tiempo, donde las formas dominantes del poder tienden a vaciarnos de sueños (incluso al interior de los espacios “transformadores”), no cabe otra que apelar a la desmesura.