Revueltas e insumisiones: las jóvenes feministas

Alejandra Ciriza**

 

Argentina y Chile corren desbocadamente hacia el sur. De manera simétrica, anudados ambos países alrededor de la cordillera que les separa y une. A más de dos siglos del cruce de los Andes, a más de dos siglos de las independencias, a más de dos siglos de alianzas que seguramente avergonzarían a los neoliberales racistas y brutales que hoy nos gobiernan.

Argentina y Chile conmovidos por el temblor de la cordillera azotada por la megaminería y el fracking, por el brutal atentado contra nuestro cuerpo-tierra. Ahora mismo, en las proximidades de Alvear, en la provincia de Mendoza.

Chile y Argentina unidos en los levantamientos de los subalternos, en el renacer mapuche, en la resistencia a la recolonización de estas tierras de nombradas de manera incierta… entre el confín y el río que conduce, sólo que contracorriente, al reino de Cucaña para los conquistadores, y al infierno mismo para nuestras gentes.

Ubicadas en esas paradojas, hijas de la resistencia al colonialismo y el arrasamiento de nuestras tierras, mujeres y disidentes sexuales, mapuches y quienes viven por sus manos, testarudamente erguides, les recuerdan a los dueños de todas las cosas que aún estamos vivas, vivos a pesar de sus esfuerzos genocidas, a pesar del sexocidio, a pesar de conquistas y pacificaciones, campañas y depredaciones, clandestinidades y desapariciones.

Las jóvenes feministas de ambos lados de la cordillera les recuerdan a los dueños de todas las cosas que una llama de insumisión alienta siempre en nosotras, nosotros, nosotres.

Por estos días, mientras los poderosos firman con el Fondo Monetario Internacional para despojarnos, porque en Argentina los ricos vienen por todo: vienen a robar los sueños de quienes viven de su trabajo… vienen a arrasar con los sueños de les pibes despojándonos de las universidades con su filosofía del ajuste, vienen a saquear los fondos de pensión de nuestresviejes, vienen a robarnos el agua y la paz. Se llevarán las pensiones y la educación y a cambio repartirán palos con el ejército en la calle… y la seguridad para su propiedad privada será, como ha sido desde que recuerdo, la muerte cierta de muches entre les nuestros y las nuestras…. en este mes de junio, inevitables Darío Santillán y Maximiliano Kosteki removiendo en mi memoria masacres y atropellos, sin cuenta ni cuento… inevitable la imagen delgada y tenaz de Francisca Linconao, la risa de Diana Sacayán, trava y compañera asesinada, la de Johana Chacón con sus pequeños 13 apropiada, desaparecida por las redes de trata.

De esa memoria de infiernos nace la rotunda marea verde. La rebelión de nuestras hijas, las que supimos parir al calor de la demanda por aborto legal, por autonomía, dignidad y derechos humanos para las humanas, les humanes, las que parieron nuestras cómplices chilenas batallando por aborto y por libertad en esa marea violeta que recorre Chile. Basta de abusos, de violencias, de acoso callejero, basta de violencias, basta.

Jóvenes, muy jóvenes, corean en las calles de Argentina: somos las hijas de todas las brujas que nunca pudiste quemar…

Jóvenes, muy jóvenes, recorren las calles del Chile al grito de: somos la voz de las que ya no tienen voz. Ocupan las universidades de Chile al grito de: no al acoso en las aulas, a la violencia machista, educación no sexista.

Y así es. Los sueños de pacificación de araucanías e insurrectas reclaman la paz de los cementerios.

Nuestra paz se construye en las calles y también en las casas, en las aulas y en las fábricas, porque estamos en todas partes, nutriéndonos del calor de nuestras revueltas, reconociéndonos en la mirada desafiante de estas jóvenes insumisas que han recibido, como en una larga carrera de postas el testimonio de la insurrección de las feministas.

 

* Artículo originalmente publicado en https://antigonafeminista.wordpress.com/revueltas-e-insumisiones-las-les...

**Investigadora Principal de Conicet, Profesora de Introducción a la filosofía y el pensamiento feministas en la Universidad Nacional de Cuyo, República Argentina. Militante por los derechos humanos, activista feminista y socialista.