09/08/2022

Afinidades Revolucionarias. Nuestras banderas rojas y negras. Por una solidaridad entre marxistas y libertarios.

 

Olivier Besancenot y Michael Löwy

Traducción de Carola Pivetta

Buenos Aires, Editorial Herramienta, 2018, 174 páginas.

 

Con la traducción de Afinidades Revolucionarias. Nuestras banderas rojas y negras. Por una solidaridad entre marxistas y libertarios, los lectores de habla hispana tienen la ocasión de acceder a un trabajo que expresa una constante en la producción teórica de Michael Löwy: la de transitar por el cruce de caminos en procura de aquellos puntos de contacto que justifiquen la postulación de una alternativa de izquierdas al discurso ideológico dominante, tan propenso al pensamiento binario. Esta tendencia es la que lo lleva desviar la mirada del curso lineal de la historia para centrar su atención en las afinidades electivas que, por inadvertidas que se encuentren, no dejan de operar. Se trata de un aspecto que ya se advertía en su clásico Redención y Utopía. El judaísmo libertario en Europa Central. Un estudio de afinidad electiva, de 1988. Con el mismo impulso, treinta años después, y en ocasión del 150° aniversario de la fundación de la Primera Internacional (la primera edición en francés es de 2014), publica, junto a Olivier Besancenot, el estudio de las convergencias históricas entre marxistas y anarquistas que, desde la perspectiva de ambos autores, debiera prevalecer por sobre las evidentes discrepancias históricas.

La condición de obra a cuatro manos de Afinidades Revolucionarias…también da cuenta de la persistencia crítica del autor de Ecosocialismo. La alternativa radical a la catástrofe ecológica capitalista (Ed. Herramienta, 2011). Como en su Redención y utopía, pero también en Rebelión y melancolía. El romanticismo a contracorriente de la modernidad (1992), las tentativas de Löwy se encuentran estrechamente ligadas a un espíritu juvenil reluctante a los mandatos autoritarios propios de la necesidad histórica, tal como se ve en sus lecturas de Marx (La teoría de la revolución en el joven Marx, ed. Herramienta, 2010) o de la evolución política del joven Lukács (Georg Lukács. From Romanticism to Bolchevism). El encuentro de Löwy y Besancenot expresa, a su vez, el cruce de generaciones que, aunque distantes, se encuentran afectadas por problemáticas afines y actuales. El trabajo realizado con Olivier Besancenot (con quien en 2009 ya publicó Che Guevara: su legado revolucionario), de esta manera, procura instalarse como un punto de encuentro histórico y crítico en el que puedan confluir los distintos sectores de izquierdas. Las cuatro partes en las que se divide permiten deducir un recorrido teórico que revela la táctica interpretativa que estructura el libro.

La sección “Convergencias solidarias” que abre el volumen concluye con los “Retratos” de aquellas figuras que relativizan la unilateralidad y la clausura de sentido del proceso histórico una vez que los sucesos que lo conforman alcanzan el estatuto de “tal como realmente fue”. También la segunda parte del libro, dedicada a revisar de manera crítica las “Convergencias y conflictos” que acercan y alejan a marxistas y libertarios, y cuyo centro lo ocupa el análisis en perspectiva de la insurrección y posterior represión de Kronstadt, finaliza con un retrato; la figura del revolucionario anarquista Majnó y de la influencia que alcanza entre el campesinado la “Majnóvchtchina” (p. 111). Los perfiles de Walter Benjamin, André Breton y Daniel Guérin, verdaderos modelos marxistas libertarios para los autores, que componen la tercera parte del libro parecen conformar un bloque con los dos primeros, por cuanto en ellos se alternan los análisis históricos y las semblanzas personales. En la última parte del libro la incidencia de las figuras individuales es desplazada por el tratamiento de “Cuestiones políticas”, aun cuando los problemas se encuentran relacionados inevitablemente con nombres propios. Así, la crítica del individualismo libertario en el contexto de un capitalismo global es acompañada  por una discusión en torno a las ideas estructurales planteadas por el autonomismo de John Holloway (Cambiar el mundo sin tomas el poder, ed. Herramienta, 2002). Las críticas dirigidas a las concepciones de Holloway resultan fundamentales de cara a la reevaluación del carácter federal que requiere toda comprensión autónoma local de los problemas organizativos, así como ante la planificación democrática (expresión con la que, a un tiempo, se conjura el peligro del autoritarismo del stalinismo como el individualismo extremo) que supone toda concepción práctica de la política.

En términos históricos, el recorrido que plantea el volumen se inicia en la fundación de la Primera Internacional y la Comuna de París (1871) y alcanza su última y provisoria estación en los movimientos altermundialistas y en las subjetividades agrupadas bajo la designación de Indignados (2011), que diera lugar a la fundación del partido político Podemos (2014). Pero el recorrido también supone una mirada crítica de cada uno de los eslabones que conforman la cadena de afinidades destacada por los autores. Es lo que sucede con el tratamiento de los sucesos de Kronsadt de 1921. Entre la justificación estratégica oficial, que reconoce en la represión del levantamiento una “tragedia histórica” ante la amenaza de la “contrarrevolución”, y la acusación constante según la cual el accionar del ejército rojo representó una de las primeras manifestaciones del autoritarismo que se agudizaría con el ascenso político de Stalin, el abordaje que presentan los autores intenta considerar el momento de verdad de las posturas divergentes sin rehusar un posicionamiento propio, desde la perspectiva histórica.

Una mención especial merece el apartado dedicado a la problemática del “Ecosocialismo y ecología libertaria”, por cuanto constituye el desarrollo de una problemática que ha renovado la posibilidad de una convergencia entre marxistas y libertarios. En la revisión crítica de los postulados de Murray Bookchin, pionero del pensamiento ecológico libertario, cuya obra se da a conocer en las décadas del 1960 y 1970, se actualizan los argumentos de una premisa  ecosocialista, tal como la presentada por el mismo Löwy, referidos a la necesidad de una planificación democrática de la vida social, por medio de la cual serían superadas la ingenuidad de un “socialismo municipalista” (p. 166) tal como el que plantea el anarquista norteamericano. La crítica, sin embargo, no deja sin lugar a la perspectiva de una convergencia anticapitalista, verdadera plataforma política sobre la que se construye el libro como un intento por iluminar la constelación en la que, aún de manera opaca y latente, diversas corrientes marxistas y libertarias se encuentran. La precisa y detallada traducción de Carola Pivetta, así como la presencia de un pertinente cuerpo de notas que acompaña la lectura, hacen de la lectura del volumen una actividad fluida, y   enriquece el trabajo editorial del colectivo Herramienta.

Martín Salinas es integrante del consejo de redacción de Herramienta

 

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