En foco

Alt-Right, la derecha alternativa que está al lado de Donald Trump

Julio Gonzalez

 

Global Politics and Law

La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de los EEUU ha sido el resultado de una confluencia de factores, entre ellos el apoyo que ha recibido de la denominada alt-right, la denominada derecha alternativa que ha sido, además, la que le ha prestado sustento ideológico en las cuestiones más polémicas de su campaña. Posiblemente por ello, representantes de esta forma de entender el pensamiento político han sido parte de los primeros designados por Trump para cubrir puestos de importancia en su Administración, como es el caso de Stephen Bannon, el nuevo director de estrategia de la Administración Trump.

Pichetto y la gobernabilidad

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Por Silvio Schachter
 

Chile: Trabajo vs. Capital: el conflicto social por el sistema de pensiones

Juan Carlos Gómez Leyton
Dr. en Ciencia Política, Investigador Asociado FLACSO-Chile

La lucha [anticapitalista] no es producto de la militancia
que viene del exterior, por fuera de la dominación, sino que,
por el contrario, se inscribe en la relación de la dominación misma
y es inherente a nuestra experiencia cotidiana”
John Holloway, Contra el Dinero.

Los pies de las y los trabajadores asalariados permanecen
sumergidos en el lodo de la explotación incluso cuando
(su cabeza respira) en nubes ideológicas burguesas”
Richard Gunn, Notas sobre Clase.

Olimpiadas Rio 2016, deporte, negocios y exclusión

 

 

 

Un explosión de júbilo sacudió la playa de Copacabana, miles de personas celebraron cuando el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, anunció la designación de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. La imagen exultante de Lula recorrió el mundo, había afirmado que su país y Río de Janeiro necesitaban y merecían esta oportunidad y luego declaro : Vamos a probar que el alma generosa de los brasileños va a hacer la más extraordinaria olimpiada que este mundo vio". Fue el 2 de octubre de 2009 en la reunión del Comité Olímpico Internacional celebrada en Copenhague, cuando Rio de Janeiro fue elegida como sede de las olimpiadas del 2016 derrotando a las otra ciudades finalistas Chicago, Madrid y Tokio.

La importancia del evento quedo reflejada por las presencias estelares que se dieron cita para apoyar a las candidatas, Lula junto a Pele, Barak y Michelle Obama, los reyes de España, el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el ex presidente del COI Juan Antonio Samaranch, y el primer ministro de Japón, Yukio Hatoyama.
 

El bicentenario argentino 2016 y la “segunda y definitiva independencia”

Autor(es)

 

Este ensayo interviene en los debates en torno al bicentenario de la declaración de la independencia argentina, cuyo momento crucial tendrá lugar en la segunda semana de julio de 2016. Más exactamente, procura incidir en una notoria, aunque no sorprendente, vacancia conceptual entre las izquierdas a propósito del tema independentista. Incluso el asunto puede ser extendido hasta involucrar a la entera cultura política de las izquierdas.

Desarrollaré el tema alrededor de un tópico que es el semblante de una posición nítida respecto al bicentenario en cuestión. Me refiero a la fórmula con que, mayoritariamente, las izquierdas imaginan su lugar político-cultural ante el tema de la independencia nacional de la que se conmemoran los 200 años. Frente a una por ellas proclamada impugnación del uso oficial de una declaración de independencia conducente a una legitimación del estado de cosas existente, quiero explicar por qué la presunta validez de la alternativa de una “segunda y definitiva independencia” –una proposición que en verdad interesa a un sector importante de las izquierdas latinoamericanas– entraña más problemas de los que resuelve. Sostendré que se trata de una apuesta aparentemente más vigorosa que la ofrecida por los discursos oficiales, pero en rigor involucra una concepción anacrónica, y una revelación de las dificultades para lidiar con el orden global de la dominación capitalista plasmado en el marco estatal-nacional.
Más allá de ese señalamiento crítico, pienso que el momento presente constituye una oportunidad para replantear algunos temas que inciden en la tarea de reconstrucción de la estrategia socialista. Y si desde luego esa es una faena que no puede ser abordada aquí sino muy lateralmente, admite ser tratada en lo que atañe al problema de la “independencia”.
En una primera sección explicaré por qué es previsible una repercusión pública del evento bien diferente a la alcanzada por el bicentenario de la revolución de mayo de 1810. También señalaré los motivos por los cuáles a pesar de su discurso tecnocrático, el relato oficial macrista creará condiciones para una muy limitada eficacia de un contra-discurso nacionalista, que desde 1930 fue en la prosa llamada “revisionista” el dispositivo ideológico más eficaz de la crítica política a la llamada “historia oficial”. Básicamente porque el macrismo es ideológicamente flexible y puede incorporar, incluso en su discurso de una “reinserción en el mundo”, una moderada retórica nacionalista. Nacionalismo y mercado mundial no son términos necesariamente antitéticos. Por otra parte, las contradicciones lógicas son admisibles en la práctica ideológica. En una segunda sección –más extensa– discutiré el que será uno de los tópicos centrales del contra-discurso de las izquierdas, la ya mencionada “segunda y definitiva independencia”. En mi opinión se trata de una consigna equívoca e inactual. La postura de las izquierdas (en su variedad) ante el bicentenario de la independencia acentúa la relevancia del internacionalismo en esta época de dominio globalizado del capital. No obstante, argumentaré que eso no conduce a hacerlo en términos de una también arcaica oposición binaria entre nacionalismo esencialista e internacionalismo abstracto.

Las elecciones en los Estados Unidos. ¿Elegir entre el fuego o la sartén?

 
Las elecciones en los Estados Unidos. ¿Elegir entre el fuego o la sartén?
Se aproximan las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y el tema gana espacio en todos los medios de comunicación del mundo. De hecho, hace ya varios meses que cotidianamente se informa sobre el desarrollo de las campañas para las elecciones primarias y se comentan las agrias disputas intestinas que han conmovido a cada uno de los dos grandes aparatos políticos de “la gran democracia del Norte”: Demócratas y Republicanos.
Poco se dice, sin embargo, de la declinante legitimidad de la política institucional en su conjunto, una expresión de lo cual son las altísimas tasas de abstención: tanto en las primarias como en las elecciones generales, sólo una minoría de la población concurre a votar. Algo que está tan naturalizado que ya no provoca ni siquiera comentarios. Los grandes medios contribuyen a disimular el carácter marcadamente ficcional de candidaturas y campañas, que están montadas en base a las ingentes sumas de dinero que aportan Wall Street y grandes grupos de interés, marketing e interminables “roscas” de políticos profesionales, asesores y lobistas. O sea: campañas de desinformación que nada aportan al debate de ideas y erigen barreras a la participación y movilización política del pueblo.

Un nuevo capítulo del conflicto educativo: ¿Universidades para qué?

 
 
A sólo cinco meses de la asunción del gobierno de Cambiemos se puso de manifiesto con una enorme repercusión pública un conflicto que recorre a todas las universidades estatales del país. No alcanza el presupuesto para los gastos de funcionamiento; los sueldos docentes son irrisorios; los estudiantes no encuentran respuesta a su demanda de un boleto de transporte reducido que abarate al menos parcialmente los costos de sus carreras.

Estudiantes y docentes, apoyados en muchos casos por los no docentes y otros sectores educativos, realizaron múltiples medidas de fuerza, incluyendo paros y clases públicas en las calles, plazas y hasta en el Aeroparque de Buenos Aires, y se movilizaron masivamente hacia el ministerio de Educación el 12 de mayo. Ese día la marcha fue encabezada por todos los gremios de docentes universitarios, superando una lamentable división que lleva ya mucho tiempo, y pudieron cubrirse seis o siete cuadras a lo largo de las avenidas Callao y Córdoba con una muchedumbre de universitarios como no se reunía en nuestra ciudad desde hacía 15 años, cuando el entonces ministro López Murphy, quien debió renunciar solo dos días más tarde, había anunciado un recorte del 20% en el presupuesto del sector.

Poco meses después de esa fecha, en diciembre de 2001, fue no solo un ministro sino el presidente de la Rua y todo su gobierno los que cayeron, expulsados de la Casa Rosada por la movilización popular. Habiendo tocado fondo, la educación superior, lo mismo que otros aspectos de la sociedad argentina, experimentó luego una cierta recuperación durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Se crearon nuevas universidades, que posibilitaron el acceso a sus carreras de una nueva generación de jóvenes, y se impulsó la investigación a través de mejoras en el CONICET y de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Sin embargo, la Ley de Educación Superior (LES), promulgada en 1995, salvo la reforma de dos artículos a fin de 2015, siguió en vigencia durante todos esos años, hasta el presente.

Brasil. No hay atajos Organización

 
El debate en torno de la disputa en la esfera política en Brasil, por la continuidad o no del gobierno del Partido de los Trabajadores, tiende a ignorar la nueva configuración del capitalismo. Aun con todas las mediaciones entre una y otra esfera, esas transformaciones de fondo son base material de las determinaciones que se imponen para los Estados y para los gobiernos.

La degradación institucional brasilera llegó a su punto más agudo. Entrevista a Ricardo Antunes

Reportaje realizado por Raphael Sanz y Valéria Nader para Correio da Cidadania, 2-4-2016.
Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
–Correio da Cidadania: ¿Cuál es su evaluación de la crisis política acentuada a partir del último día 4 [de marzo] con la conducción coercitiva del expresidente Lula a la Policía Federal y su nominación para la Casa Civil y la secuencia del proceso de impeachment de la presidenta Dilma Rousseff? ¿Podemos hablar de un golpe parlamentario, como usted sugirió en una entrevista para este Correio en noviembre de 2015?

Ante el anuncio de arreglo con los buitres. No a la entrega, no al pago ¡auditoría ya!

 
Recientemente, el gobierno nacional de Cambiemos anunció el principio de acuerdo con la mayor parte de los “fondos buitres” en Nueva York. Se trata del episodio más reciente de la larga saga de atropellos en materia de deuda pública. Macri pretende llevar ahora al Congreso la negociación, comprometiendo así al conjunto de las fuerzas políticas, que tendría que aprobarla antes del 14 de abril. De lograrlo, comprometería severamente las finanzas públicas, validando un reclamo ilegal e ilegítimo de un grupo de usureros. El pueblo otra vez obligado a pagar la fiesta ajena.
Distribuir contenido