En foco

Un nuevo capítulo del conflicto educativo: ¿Universidades para qué?

 
 
A sólo cinco meses de la asunción del gobierno de Cambiemos se puso de manifiesto con una enorme repercusión pública un conflicto que recorre a todas las universidades estatales del país. No alcanza el presupuesto para los gastos de funcionamiento; los sueldos docentes son irrisorios; los estudiantes no encuentran respuesta a su demanda de un boleto de transporte reducido que abarate al menos parcialmente los costos de sus carreras.

Estudiantes y docentes, apoyados en muchos casos por los no docentes y otros sectores educativos, realizaron múltiples medidas de fuerza, incluyendo paros y clases públicas en las calles, plazas y hasta en el Aeroparque de Buenos Aires, y se movilizaron masivamente hacia el ministerio de Educación el 12 de mayo. Ese día la marcha fue encabezada por todos los gremios de docentes universitarios, superando una lamentable división que lleva ya mucho tiempo, y pudieron cubrirse seis o siete cuadras a lo largo de las avenidas Callao y Córdoba con una muchedumbre de universitarios como no se reunía en nuestra ciudad desde hacía 15 años, cuando el entonces ministro López Murphy, quien debió renunciar solo dos días más tarde, había anunciado un recorte del 20% en el presupuesto del sector.

Poco meses después de esa fecha, en diciembre de 2001, fue no solo un ministro sino el presidente de la Rua y todo su gobierno los que cayeron, expulsados de la Casa Rosada por la movilización popular. Habiendo tocado fondo, la educación superior, lo mismo que otros aspectos de la sociedad argentina, experimentó luego una cierta recuperación durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Se crearon nuevas universidades, que posibilitaron el acceso a sus carreras de una nueva generación de jóvenes, y se impulsó la investigación a través de mejoras en el CONICET y de la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Sin embargo, la Ley de Educación Superior (LES), promulgada en 1995, salvo la reforma de dos artículos a fin de 2015, siguió en vigencia durante todos esos años, hasta el presente.

Brasil. No hay atajos Organización

 
El debate en torno de la disputa en la esfera política en Brasil, por la continuidad o no del gobierno del Partido de los Trabajadores, tiende a ignorar la nueva configuración del capitalismo. Aun con todas las mediaciones entre una y otra esfera, esas transformaciones de fondo son base material de las determinaciones que se imponen para los Estados y para los gobiernos.

La degradación institucional brasilera llegó a su punto más agudo. Entrevista a Ricardo Antunes

Reportaje realizado por Raphael Sanz y Valéria Nader para Correio da Cidadania, 2-4-2016.
Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
–Correio da Cidadania: ¿Cuál es su evaluación de la crisis política acentuada a partir del último día 4 [de marzo] con la conducción coercitiva del expresidente Lula a la Policía Federal y su nominación para la Casa Civil y la secuencia del proceso de impeachment de la presidenta Dilma Rousseff? ¿Podemos hablar de un golpe parlamentario, como usted sugirió en una entrevista para este Correio en noviembre de 2015?

Ante el anuncio de arreglo con los buitres. No a la entrega, no al pago ¡auditoría ya!

 
Recientemente, el gobierno nacional de Cambiemos anunció el principio de acuerdo con la mayor parte de los “fondos buitres” en Nueva York. Se trata del episodio más reciente de la larga saga de atropellos en materia de deuda pública. Macri pretende llevar ahora al Congreso la negociación, comprometiendo así al conjunto de las fuerzas políticas, que tendría que aprobarla antes del 14 de abril. De lograrlo, comprometería severamente las finanzas públicas, validando un reclamo ilegal e ilegítimo de un grupo de usureros. El pueblo otra vez obligado a pagar la fiesta ajena.

Crece la hipoteca

 
 
 
 
 
 
Con el acuerdo arribado para cancelar la sentencia de la Justicia estadounidense con los “fondos buitres”, se consuma un nuevo fraude a la sociedad argentina.
Esta vez por 15.000 millones de dólares, que es el monto a pagar en efectivo a los acreedores, y que se obtendrán de una nueva colocación de títulos de la deuda pública, que alcanzaría un stock de deuda por 300.000 millones de dólares, y habilita a nuevas rondas de préstamos que agravará la hipoteca de nuestro pueblo.
Los especuladores financieros (buitres) compraron bonos depreciados en plena cesación de pagos de la Argentina, y ahora cobrarán con una renta increíble que oscila, según sea cada título, entre 400 a 1.000%. Más que un gran negocio, se trata de una estafa gigantesca.

De deudas e inversiones

 
Deudas.
 
La patética "discusión" entre Kicillof y Prat-Gay pareció un torneo por el premio al mejor deudor pagador.
Pero la deuda, las deudas no son neutrales arbitrios técnicos, significan la dominación del acreedor sobre el deudor. Desde las preliminares de la economía mercantil capitalista hasta la sofisticada ingeniería financiera que divide hoy al mundo entre unos pocos y potentes acreedores y unos muchos y pobres deudores. Que esa es la, por premios Nobel de Economía, efectivos y candidatos y hasta el compatriota Francisco, tan mentada desigualdad.

Los gobiernos pasan, la deuda crece

 
Por Fabiana Arencibia
Red Eco Alternativo
 
Cerramos el año con un incremento de la deuda pública 2014-2015 cercano a los 19 mil millones de dólares heredados de la gestión kirchnerista, con un nuevo proceso de endeudamiento externo con la banca internacional y un festival de letras y bonos para lanzar al mercado mundial. El camino ya conocido en que los bancos ganan y el pueblo pierde.
Nos acercamos a los 10 años desde que en enero de 2006 el entonces presidente Néstor Kichner pagó al contado y por anticipado el total de la deuda contraída con el FMI. Fueron alrededor de 10 mil millones de dólares que no iniciaron el camino de “desendeudamiento” tan promocionado.

6D: Crisis económica o la falaz "guerra económica"… derrota histórica y grises perspectivas

 
Por: Manuel Sutherland
15/12/2015
 
La profunda derrota sufrida por el gobierno bolivariano en la Asamblea Nacional es sin duda un hecho político contundente que amerita un análisis profundo. Por razones de espacio, este breve artículo abordará: lo que consideramos las causas concretas (materiales) del descalabro, un esbozo de la crisis económica, algunos números de la contienda electoral y un asomo a lo que puede ser el futuro cercano del progresismo venezolano.

Venezuela: Frente al voto rebelión

 

Un sistema incapaz de contener la burocracia y la corrupción estalla desde dentro cuando se cumplen 17 años de la victoria de Hugo Chávez.  
Por Roland Denis, miembro del proyecto Nuestra América - Mov. 13 de Abril y ex viceministro venezolano de Planificación entre 2002-2003 para Periódico Diagonal.
 
Reproducido en ANRED, 15/12/2015
 
Hemos pasado por unos de los grandes ejemplos que nos ha dado el pueblo como tal. Muchos años han pasado mientras las vanguardias y pequeñas direcciones que se mueven dentro los laberintos de la vida cotidiana, en su casi totalidad se convirtieron en lugar de extensión de las lógicas burocráticas del Estado. Poco a poco, distanciándose de las luchas reales que por una razón u otra ha de acometer el pueblo desde su contexto de vida, dejó de existir esa imbricación tan bella que existió hace diez o veinte años entre organización politizada de base y contextos comunitarios y clasistas.

Claves de una derrota anunciada: ¿Canto del cisne del chavismo?

 
Juan Agulló* y Rafel Rico Ríos**
 
Hace 17 años, el 6 de diciembre de 1998, Hugo Chávez, ganó las elecciones presidenciales en Venezuela por abrumadora mayoría (56.20%). El país sudamericano enterró el bipartidismo y clausuró un ciclo de pesadilla en el que la sucesión de crisis y ajustes estructurales pareció no tener fin.
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