Actividades

Falleció Andrés Carrasco

 

 
Andrés Carrasco, el científico que confirmó los efectos devastadores del glifosato, acompañó con su investigación a los pueblos fumigados y cuestionó que la ciencia esté al servicio de las corporaciones.
 
En una de sus visitas a nuestra Cátedra Autónoma de Comunicación Social, el científico Andrés Carrasco contó cómo decidió divulgar su investigación sobre los efectos letales del glifosato.: estaba en el sur, pescando, solo, disfrutando la belleza de esa postal natural, sabía que lo que había comprobado era esencial y sintió que el perfecto silencio que lo rodeaba era un grito inmenso. “Hacé algo”. Para hacerlo solo necesitaba encontrar “un periodista serio y decente”. Y llamó, desde ahí mismo, a Darío Aranda. Él es quien lo despide en estas líneas que eligió publicar en lavaca. Doble honor, que nos obliga y compromete aún más a seguir siendo dignos de ello y de ellos.
 
Por Darío Aranda.
 
“Soy investigador del Conicet y estudié el impacto del glifosato en embriones. Quisiera que vea el trabajo”.
Fue lo primero que se escuchó del otro lado del teléfono.
Era 2009 y aún estaba latente el conflicto por la Resolución N°125. Página12 había dado amplia cobertura a las consecuencias del modelo agropecuario y este periodista había escrito sobre los efectos las fumigaciones con agroquímicos.
El llamado generó desconfianza. No conocía al interlocutor. ¿Por qué me llamaba?
El científico avanzó en la presentación. “Mi nombre es Andrés Carrasco, fui presidente del Conicet y soy jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA. Le dejo mis datos”.
Nunca había escuchado su nombre. Nunca había escrito sobre científicos y el Conicet me sonaba como un sello.
Llamados al diario y preguntas a colegas. Todos confirmaron que era un científico reconocido, treinta años de carrera, con descubrimientos muy importantes en la década del 80 y trabajo constante en los 90, cuando se enfrentó al menemismo.
Hice la nota.
Su investigación fue la tapa del diario, (abril de 2009). La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones anfibios. Nada volvió a ser igual. Organizaciones sociales, campesinos, familias fumigadas y activistas tomaron el trabajo e Carrasco como una prueba de lo que vivían en el territorio.
“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, solía decir él. Y comenzó a ser invitado a cuanto encuentro había. Desde universidades y congresos científicos, hasta encuentros de asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. Intentaba ir a todos lados, restando tiempo al laboratorio y a su familia.
También ganó muchos enemigos. Los primeros que le salieron al cruce: las empresas de agroquímicos. Abogados de Casafe (reúne a las grandes corporaciones del agro) llegaron hasta su laboratorio en la Facultad de Medicina y lo patotearon. Comenzó a recibir llamadas anónimas amenazantes. Y también lo desacreditó el ministro de Ciencia, Lino Barañao. Lo hizo, nada menos, que en el programa de Héctor Huergo, jefe de Clarín Rural y lobbysta de las empresas.
Barañao desacreditó el trabajo y defendió al glifosato (y al modelo agropecuario). Y no dejó de hacerlo en cuanto micrófono se acercara. Incluso cuestionó el trabajo de Carrasco en encuentros de Aapresid (empresarios del agro) y, sobre todo, en el Conicet.
Carrasco no se callaba: “Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria”.
Los diarios Clarín y La Nación lanzaron una campaña en su contra. No podían permitir que un reconocido científico cuestionara el agronegocio. Llegaron a decir que la investigación no existía y que era una operación del gobierno para prohibir el glifosato, una represalia por la fallida 125. Carrasco se enojaba. “Si hay alguien que no quiere tocar el modelo sojero es el gobierno”, resumió café mediante en el microcentro porteño. Pero Carrasco era funcionario del gobierno: Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa. Le pidieron que bajase el tono de las críticas al glifosato y al modelo agropecuario. No lo hizo. Renunció.
 
 
 

21M: Lanzan en Neuquén la campaña por el Día Internacional Anti Chevron

 

 

21M: Lanzan en Neuquén la campaña 
por el Día Internacional Anti Chevron
 
 
 
 
El 21 de mayo, una semana antes de la junta anual de accionistas de la petrolera norteamericana, se realizará en distintos países del mundo una jornada mundial Anti Chevron. La campaña fue presentada esta mañana por un grupo de organizaciones estudiantiles, políticas, sociales, mapuce, feministas, sindicales y de DDHH nucleadas en la Multisectorial contra la Fractura Hidráulica de Neuquén. La jornada fue convocada en paralelo en Estados Unidos, Ecuador, Rumania y Nigeria.

Con una conferencia de prensa en la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Comahue (ADUNC) fue lanzada la campaña del Día Internacional Anti Chevron, que es convocado por organizaciones de cinco países afectados por la petrolera y se realizará en distintas partes del mundo el próximo 21 de mayo. En el lugar se difundió una “Declaración de los pueblos víctimas de las prácticas de Chevron”, en donde señalan que son “cientos de miles las personas afectadas por Chevron en todo el mundo, con una cifra que crece cada día, debido a un modus operandi de la empresa que sistemáticamente ha violentado derechos de las personas y la naturaleza en los lugares donde ha operado, negándose posteriormente a realizar la justa remediación de esos territorios”. Ir a nota >>

 
 

VII COLOQUIO INTERNACIONAL “TEORÍA CRÍTICA Y MARXISMO OCCIDENTAL” MARXISMO Y VIOLENCIA

 
VII Coloquio Internacional
“Teoría Crítica y Marxismo Occidental”
Marxismo y violencia
 
4 al 6 de agosto de 2014
 
Organizan:
Cátedra Libre
“Teoría Crítica y Marxismo Occidental”
Facultad de Filosofía y Letras
(Universidad de Buenos Aires)
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Revista Herramienta
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Núcleo Interdisciplinar de Estudos e Pesquisas
em Marx e Marxismo (NIEP-Marx) / Brasil
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Programa de Pós-Graduação em Filosofia
Universidade Federal de Minas Gerais
 
Centro de Estudios de Teoría Crítica
Universidad Nacional de Rosario
 
 

Convocatoria a la presentación de artículos

El tema del dossier del número 54, a publicarse en marzo de 2014,
será:

ARGENTINA 2003-2015.

ESTADO DE SITUACIÓN, BALANCE Y PERSPECTIVAS

Desplazándonos de la maniquea dicotomía "década ganada-versus
década perdida", pretendemos ofrecer un conjunto de materiales que
cuestionen e interpelen, más allá de apariencias y constataciones
superficiales, el curso contradictorio y complejo que adoptó la lucha
de clases durante los tres períodos gubernamentales presididos por
Néstor y Cristina Kirchner. No proponemos tanto ni tan sólo una mirada
retrospectiva. La historia, incluso la más reciente, puede ser
"cepillada a contrapelo" para situarnos en un presente que, resultante
del pasado, es también portador de alternativas diversas, incluida la
_posibilidad_ revolucionaria a verificar en la acción política.

Invitamos pues a abordar esta problemática en todo su "espesor". La
realidad y devenir del "modelo económico" así como del "proyecto"
político del oficialismo. Las aventuras y desventuras de "la
oposición" moralizante-republicana. Las nuevas formas y tensiones de la
desigualdad social y sus miserias. Las tradiciones históricas y los
imaginarios de cambio social en disputa. La acumulación por
desposesión (sojización y megamineria incluídas) y las luchas
socio-ambientales que la enfrentan. Los viejos paradigmas sindicales y
las nuevas experiencias de organización y lucha en el mundo del
trabajo. Los desocupados y precarizados del presente. Las mutaciones 
del peronismo y la posibilidad de alternativas superadoras desde la
izquierda. Las catástrofes del transporte y la salud pública. El 
narcotráfico. Las luchas por la tierra y por la ciudad… En fin, los
"recortes" y ángulos de la investigación serán tan múltiples y
diversos como lo quieran los autores que nos hagan llegar sus trabajos.

Los artículos propuestos no deben exceder los 25.000 espacios y serán
recibidos para su evaluación hasta el día 31 de enero del 2014.
Deberán ser dirigidos a la dirección electrónica de la revista:
revista@herramienta.com.ar y también a aldoacasas@gmail.com
Los trabajos deberán venir en archivo adjunto, como documentos de Word,
tipo de letra Times New Roman cuerpo 12, citas en cuerpo 10 no 
tabuladas separadas del texto con doble espacio y notas al pie de página. Incluir breve ficha de autor.

CONSEJO DE REDACCIÓN, 15 de noviembre de 2013.

 

Jornadas Internacionales "Actualidad de la Teoría Crítica". VI Coloquio Internacional "Teoría Crítica y Marxismo Occidental".

 

Jornadas Internacionales "Actualidad de la Teoría Crítica"

  VI Coloquio Internacional "Teoría Crítica y Marxismo Occidental"

 

Ver programa completo

 

 Rosario, Facultad de Psicología (UNR)

10, 11 y 12 de octubre de 2013
Organizan:
Facultad de Psicología (UNR)
Centro de Estudios de Teoría Crítica
Cátedra Libre “Teóría Crítica y Marxismo Occidental” (FFyL, UBA)
NIEP-Marx
Universidade Federal de Minas Gerais
Revista Herramienta
 

Presentación del libro Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

Crónicas de la presentación del libro 
El aborto como derecho de las mujeres. Otra historia es posible
el día 25 de julio en el Centro Cultural de la Cooperación 
 
 
 
 
 

 
Ponencia de Tununa Mercado
 
Primera imagen
 
Una mujer ceñida por cuerdas, en el centro de una espiral que se arremolina en profundidad hacia sus pies, vertiginosa. La aceleración le impide ver, las cuerdas no la dejan moverse. El eje que la atraviesa es garantía de un equilibrio y de una estabilidad. Tal su condición. Si de pronto la cuerda se aflojara y el cuerpo perdiera su eje, esa condición, para llamar de alguna manera lo que rige la figura, súbitamente sería otra. Desaceleración, nuevo impulso, inercia que dispara el giro horizontal, despegue del centro. Los pies se levantan, las caderas se mecen acompasadas con la cabeza y las piernas. La mirada recorre el entorno.
Lo que desde su mirada discierne y desde su mente capta no es un territorio liberado. Enormes moles giran todavía con en torno de ella y aprisionan el espacio ganado al desatar las cuerdas que la atrapaban.
Esta especie de alegoría describe lo que cualquiera de nosotras pudo haber sentido cuando descubrió las reglas del juego a las que estaba sometida una mujer en este mundo. Confieso que yo creía saberlas. Ser feminista era haber entendido que el trato que merecía una mujer era desconsiderado, los modales bruscos para ponerla en caja y tensar sus ataduras en torno a reglas cuya pertinencia se daba por sentada. Que así como la lucha de clases era la pantalla de fondo en el orden social y la alienación su marca, la opresión de las mujeres se manifestaba de manera flagrante pero también podía ser una red invisible que las mantenía cautivas sin que lo  advirtieran, por tradición, por costumbre, por mandato de patriarcas o matriarcas que siempre los ha habido para repartirse el poder y dominar.
Desperté a esa realidad en México, durante el primer Año Internacional de la Mujer, en 1975, y puede aquilatar la protesta, desde las reivindicaciones más globales que concernían a las políticas de los estados, hasta la rebelde inquisitoria que surgía en los foros paralelos o entre pares advertidas que apostaban a la intransigencia y que defendían el derecho al aborto. Continentes: dimensión internacional. Asia, África, Europa, América. Mujeres con sus lenguas y culturas, con sus trajes y atuendos, su color, su música. E, inesperadamente, para mí, una conciencia insumisa que podía encontrar un sitio donde pensar, escribir, cuestionar.
  
El 22 de junio de 1998 escribí para Dora Codelesky este aporte. Lo rescató Mabel Bellucci hace unas horas. Dora era incitadora, Mabel es acopiadora, así se hace la historia. Es un guiño a Dora Codelesky, que estaría presentando este libro en esta mesa.
 
Hablarle a la sordera
 
Las condiciones para una campaña a favor de la despenalización del aborto nunca son óptimas y son pocos los países en los que haya un terreno fértil para instalar la demanda que sigue recluida en el ámbito de las mujeres. El tema nunca aparece espontáneo, librado a las luchas que por su objetividad y necesidad están por derecho adquirido en el orden del día de planteos sociales y políticos corrientes. Siempre  tiene que surgir contrastado con una evidencia máxima  - una muerte, una violación, el riesgo teratogénico de un nacimiento -, para que se vuelva a tener en cuenta la gran deuda jurídica con las mujeres que tienen que recurrir a él, o bien para que vuelvan a tener peso en la salud del país las impresionantes estadísticas de muerte por aborto séptico en los sectores pobres. A las mujeres se las deja solas con su suerte y el encubrimiento pospone las soluciones que cualquier país civilizado tendría que estar en condiciones de ofrecer.
Grupos de mujeres, organizaciones feministas, personas que individualmente reclaman,  no han logrado romper ese condicionamiento. Quienes han hecho de estas acciones una militancia y están preparadas para responder en los terrenos ético, jurídico y científico a los embates en contra, tienen que mantenerse en una situación de vigilancia para vislumbrar el momento en que se produce una fisura, que se abre una puerta para volver a pedir. La Argentina, en ese sentido, no parece crear más que desaliento. Por ejemplo, es difícil plantear una reivindicación sobre derechos reproductivos y, con más precisión, sobre despenalización del aborto, en los periodos electorales. Es como si esta democracia no hubiera alcanzado todavía el escalón para observar y entender el derecho de las mujeres a decidir: ni siquiera la más sencilla, razonable campaña de  planificación de la maternidad podría figurar, ni figura,  en un programa de partido, al menos en los más decisivos. Los políticos y las políticas miran para otro lado y es en las campañas electorales donde más invisibles se vuelven los incómodos derechos de las mujeres.  
Sin embargo, hay un trabajo que prosigue y que no se arredra frente a la complejidad de la cuestión y a las falacias con que desde el poder - llamese gobierno o Iglesia - se quiere neutralizarla. Los diez años de esta Comisión  son un ejemplo de esa  persistencia alerta, que no tiene miedo de incomodar, que no espera dar el salto para argumentar en las situaciones límite, aunque lo dé con decisión, sino que insiste en afinar un debate que tanto cuesta instalar en la sociedad aunque esté latente y, al mismo tiempo, en impulsar un acercamiento a  grupos de mujeres que necesitan saber cuáles podrían ser los modos mínimos y óptimos para que se reconozcan sus derechos y sumarse, en consecuencia, a la lucha por el derecho a elegir libremente el momento y las condiciones de la procreación. La insistencia es alentadora, como los son los miles de publicaciones, libros, ponencias y manifiestos que circulan sobre el tema, los encuentros de movimientos de mujeres en los que se debate,  y la decisión de llegar hasta la conciencia política de este país tan poco feminista, tan sordo a las reivindicaciones que las mujeres han logrado ampliamente en otros países, desde luego, nunca sin lucha.
Hasta aquí la nota. Quince años después la escena ha cambiado. ¿Es posible otra historia?
Segunda imagen
El pañuelo verde es de tres puntas. No piensen en alas desplegadas, pobre imagen al alcance de la mano. Una de las puntas llega a la nuca, la base del entendimiento, otra se planta en la experiencia del cuerpo, la otra en la capacidad de acoplar pensamiento para reconvertir un designio claro. Es un pañuelo verde hasta que madure. No es un verde de campaña ambiental, no se descarta que sea el verde de la esperanza, palabra a la que hay que recuperar de la gazmoñería para que pueda significar el lema de este libro: Otra historia es posible. Su verde no es “naturalista”, sino desnaturalizador. Nada que haya sido impuesto sobre nuestras vidas tendrá sentido: diferencias de manual de biología, clasificaciones binarias, mandatos sexuales, estereotipos, terror religioso, cuadrículas para insertar probidad en el deseo, arroró impuesto y culposo, úteros desagregados del cuerpo femenino para infundir culpa, etcétera.
 
Quien entre en él y lo lea en todos sus alcances: políticos, jurídicos, éticos, históricos, tendrá la impresión de que se abre ante sus ojos un campo de conocimiento que cambiará el sentido de su campaña. Porque si algo yo sentía que me faltaba en mi acerbo de casi militante por el aborto era un “horizonte epistemológico” que completara mi visión espontánea y sin demasiada bibliografía feminista actualizada. En ese horizonte están las claves para una democracia sustantiva, impostergable si se atiende al nivel de las conclusiones de esta obra con mayúscula, que debe ser inmediatamente enviada a quien necesite ser esclarecida, en las alturas del poder, en la calle, en la casa, en la mesa.
 

 
Presentación de Omar Acha
 
Este escrito es una redacción a posteriori de los apuntes preparados para la presentación de Ruth Zurbriggen y Claudia Anzorena, compiladoras, El aborto como derecho de las mujeres. Otra historia es posible, Buenos Aires, Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito / Ediciones Herramienta, 2013.
 
 
Agradezco a quienes organizaron este evento la posibilidad que me dan de intervenir en una ocasión tan importante. No creo tener demasiado que decir luego de lo expresado por Martha Rosenberg, que nos dejó tantas entradas para la discusión, que planteó tantos temas importantes, y del detallado recorrido del libro que nos proveyó Nayla Vacarezza. Como parte de la revista Herramienta, ligada a la editorial que publicó el libro, quiero subrayar el honor que significa la confianza que la Campaña depositó en Herramienta para la edición. Esta participación se conecta con otros emprendimientos en el mismo sentido que Herramienta trata de darse, ciertamente con deudas hacia la incansable puja activista de Mabel Bellucci.
Entonces quiero destacar algunas nociones que surgen de la lectura del libro, que como ya dijeron previamente no es una unidad compacta ni carece de algunas divergencias, siempre dentro del marco de unas ideas-fuerza compartidas.
La multiplicidad de voces que atraviesan el cuerpo diverso del libro no redunda en corrientes inconexas. En verdad los diferentes trabajos incluidos producen colectivamente un saber. Y me interesa subrayar aquí el carácter colectivo de toda producción de conocimiento en la sociedad. Marx llamó pensamientocolectivo –usó el término inglés degeneral intellect– a una característica de la generación de saberes en la sociedad capitalista. No hay ideas que sean meramente individuales. Son emergentes de producciones colectivas. Marx pensó este pensamiento colectivo de manera crítica. El capital privatiza esos conocimientos y los mercantiliza, cuando en realidad fueron desarrollados colectivamente y a lo largo de las generaciones. Por ejemplo, cuando la empresa Monsanto patenta una semilla de arroz, le asigna un código de barras y la convierte en su “propiedad privada”, está acaparando y poniéndole una marca registrada a un producto que es impensable sin miles de años de experimentación humana, de domesticación del arroz realizada a lo largo de numerosas generaciones. Pero Marx no desarrolló bien que sucede algo similar con los saberes críticos u oposicionales. También en la edificación de conocimientos y sentimientos que contrarían la dominación hay una lógica colectiva. Y justamente eso es lo que sucede con el libro que estamos presentando.
Porque si hay un poder patriarcal que prohíbe, persigue y juzga el aborto, el libro contribuye a plasmar un contrapoder: no solo de pensamientos sino de prácticas: con grupos de activismos, redes de asistencia a mujeres en situación de aborto, organizaciones políticas y culturales, asesorías jurídicas, y La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Es una conspiración, la respiración conjunta de intereses de cambio, una búsqueda de tradiciones, de legados, alianzas, referencias bibliográficas, experiencias, transmisiones y testimonios. Es además, para retomar un término empleado ya por Nayla, una “herramienta”. Una herramienta de militancia, de formación, un cordón de argumentos para el activismo. Puede colaborar en la alineación de discursos y en prepararnos para debates en la escena pública. Es también una muestra de bregas de orden legal, científico, cultural y político. Para esos debates emprendidos y por emprender el libro ofrece una gran cantidad de razones, argumentos y matices.
De su diversidad surge también otra cuestión ya adelantada por Martha: que lo discutido en torno al aborto y su legalización o prohibición concierne a la configuración de la subjetividad femenina, del deseo de las mujeres y del derecho. Por lo tanto, el alcance del debate en torno al aborto no se cierra en su sanción legal, separada de transformaciones más profundas y duraderas. En realidad es un paso importante, pero solo uno, en una tarea más amplia y fundamental: el derrocamiento de la dominación masculina, un rasgo central en la larga historia de la cultura y la sociedad.
Lo que aquí estamos debatiendo, entonces, tiene el alcance de una lucha interminable, infinita, que concierne al patriarcado, al dominio del cuerpo y del deseo femeninos, de la decisión de disponer de su corporalidad, de su definición como sujetas. En otras palabras, entraña una reforma intelectual y moral, una revolución cultural y social, quizás la más difícil de acometer pero justamente por eso la más urgente, la que requiere mayores esfuerzos. El libro que presentamos es una contribución a esa tarea política y cultural de primer orden, y brinda razones para las tres consignas que continúan siendo la brújula de esta lucha: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.
 
Agregado: palabras de respuesta a una serie de preguntas posteriores a las exposiciones.
Quisiera hacer una breve consideración retomando varias intervenciones respecto de la campaña por el derecho al aborto y la política institucional, tanto en la referencia sobre cómo encarar el trabajo en el ámbito parlamentario y la idea, donde ciertamente había un énfasis crítico, de enviarle a la presidenta Fernández un ejemplar del libro. Creo que todas esas inquietudes, y las opciones políticas que se manifestaron en esas intervenciones, son necesarias, pues se trata en primera instancia de obtener una reforma en el orden legislativo. No me interesa tanto detenerme sobre cuál es mi punto de vista práctico al respecto. Prefiero destacar una enseñanza que puede extraerse del libro. En él se aprende que tanto la demanda de despenalización del aborto, su promoción en el ámbito público como su sostenimiento a pesar de todas las oposiciones, fue obra de generaciones de mujeres auto-organizadas, de resistencias e iniciativas colectivas, y la defensa de la autonomía de esos agrupamientos. No se trata de dejar de lado la política institucional o los canales de presión y difusión. Pero sí de recordar siempre que si eso no es una garantía, al menos sí un soporte de la disputa, que como sucedió antes continúa ocurriendo ahora. No hay líderes políticos a los que se les otorga un cheque en blanco, ni partido, ni parlamentarias. Nada ni nadie puedesustituira la que fue y será el motor de la demanda: solo la organización autónoma de las mujeres será el impulso y dará la perseverancia a esta lucha.
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