Actividades

Encuentro de reflexión y debate

 
 
 
 
 
 
 
Encuentro de reflexión y debate
La ofensiva neoliberal en América Latina: crisis de los “gobiernos progresistas” y alternativas actuales
 
1° y 2 de julio
Centro Cultural “Paco Urondo”
Facultad de Filosofia y Letras - UBA
25 de mayo 221 - Planta Baja
 
20 años de Herramienta. Revista de debate y crítica marxista
 
Dos décadas de trayectoria para una revista son, a la vez, mucho y poco. Es innecesario, al menos en la Argentina, justificar por qué veinte años “no es nada”. Pero son a la vez mucho porque a Herramienta, una revista que sigue los lineamientos del pensamiento de Marx, la experiencia histórica reciente le reservó un lugar poco favorable. Desde luego, esa experiencia fue común a toda una época y atravesó como un sable al conjunto de las izquierdas.
Nacida en 1996, nuestra revista germinó en tiempos de derrota catastrófica de la izquierda, del marxismo y del socialismo. Podría decirse que esa derrota había ocurrido mucho antes, pero lo cierto que es que desde 1989-1991 se hizo inapelable, y no solo para los partidarios “occidentales” de la Guerra Fría. Se impuso la evidencia del derrumbe de todo un ciclo histórico. El capitalismo había triunfado. Y si pronto las certidumbres sobre ese triunfo se revelaron prematuras, pues las contradicciones inherentes al mundo capitalista se multiplicaron en guerras y en una crisis perdurable, lo que había desaparecido era la certeza de contar con una alternativa sistémica.
Los años noventa inauguraron una época en que las izquierdas sufren una pérdida de claridad estratégica. Podían seguir analizando agudamente las falencias del capitalismo, pero se hicieron menos categóricas en proponer una opción clara y convincente. En otras palabras, si de alguna manera todavía teníamos la teoría crítica (aunque al respecto sabíamos que había mucho por hacer, por revisar, por crear), el pasaje a la práctica ya no era evidente.
La aparición del primer número de Herramienta distaba apenas cinco años del desmoronamiento de la Unión Soviética. Dentro de ese contexto, Herramienta se definió como una revista marxista. Nuestra revista no se vio tentada por el “postmodernismo” (hoy en declive) ni por el “postmarxismo” (todavía vivo en amplias capas de intelectuales y políticos) que cundió durante la década de 1990 y los primeros años 2000. Se propuso, en cambio, como un espacio latinoamericano y mundial hasta donde llegaran nuestras fuerzas, para una reconstrucción de la crítica marxista del capitalismo. No se atrincheró en un marxismo al que reconoció en crisis –por razones teóricas y prácticas–, pero cuyas nociones decisivas de crítica radical preservaban su validez. El marxismo ya no como dogma cerrado, sino como exploración abierta. A la vez, otras líneas del pensamiento y acción ingresaron en sus páginas. Por ejemplo, las vinculadas con el feminismo y el ecologismo. No dudamos respecto que de esa apertura todavía es una tarea a prolongar.
Herramienta ha conquistado en el transcurso de sus dos décadas un espacio entre las revistas latinoamericanas vinculadas al pensamiento social, las ciencias sociales y las humanidades. Pero no es ni aspira a ser una revista “académica”. Pues si no rechaza la rigurosidad de la argumentación, excede largamente a la razón universitaria habitual. Herramienta se propone ser un lugar para comprender el mundo, pero también para favorecer el desarrollo de ideas, de nuevos aportes y teorías sobre la revolución.
Cabe aclarar que desde la revista originaria nuestro colectivo creció abarcando la publicación de libros, la revista web, actividades como los seminarios y coloquios internacionales, junto a nuevas secciones de nuestra página web que multiplicaron “las herramientas” ampliando vínculos y enriqueciéndose con una mayor diversidad temática. En ese camino Herramienta –ya no solo como revista sino como dispositivo político-cultural– es un intelectual colectivo integrado por cientos de colaboradores de distintas latitudes que volcaron sus ideas y reflexiones sumando enfoques originales y creativos confiando en nuestra independencia política y en  nuestro respeto a una ética y pluralidad de las izquierdas. Sin la contribución de numerosas personas y colectivos, más allá de la Argentina, el proyecto no podría haber prosperado y perdurado.
El dossier del número 58 de nuestra revista representa bien el perfil que hemos intentado construir. Por una parte, sin ninguna pretensión autóctona, hemos convocado a numerosos autores y autoras para contribuir a un dossier sobre el llamado “fin de ciclo” de los progresismos, o gobiernos “populares” latinoamericanos. El resultado final, como suele ocurrir, a medio camino entre lo planificado, los textos llegados y los imponderables de todo proceso de edición, es una buena muestra de lo que Herramienta desea incorporar en lo que genéricamente entendemos por la cultura política de las izquierdas.
La diversidad de enfoques de los trabajos publicados expresa las diversas maneras en que desde posiciones de izquierda se pueden evaluar de modo activo los procesos políticos y sociales recientes en América Latina. Es que Herramienta es una revista plural, pero no es relativista radical (es decir, no supone que cualquier posición es válida en sí misma y que no es preciso tomar posiciones decididas) ni deja de plantear agendas de discusión. Además inscribe y acompaña el dossier con preocupaciones mundiales y en diálogos globales. Esto nos conduce a otro rasgo que ha caracterizado a los veinte años de la revista: la distancia con cualquier tentación de autenticidad o nacionalismo esencialista. Sin perder de vista las peculiaridades latinoamericanas, el orden mundial desigual y contradictorio del capital es el horizonte de la crítica, pues el capital domina tanto globalmente como en cada espacio específico en que se despliega.
Nos interesa compartir estas jornadas para difundir y discutir los resultados de nuestras publicaciones, para extender las conexiones y diálogos en la camaradería de una reconstrucción de la izquierda. Más allá de las autocelebraciones y complacencias, este encuentro quiere ser un momento más en la conversación colectiva hacia el proyecto común de descubrir en las entrañas del mundo capitalista las posibilidades de avanzar hacia otra realidad.
Para continuar estas líneas de discusión invitamos al debate que a propósito pero más allá del dossier mencionado, organizamos los días 1º y 2 de julio en el Centro cultural “Paco Urondo”.

COLOQUIO INTERNACIONAL “GYÖRGY LUKÁCS – ERNST BLOCH. MARXISMO Y FILOSOFÍA”

Coloquio Internacional
“György Lukács – Ernst Bloch.
Marxismo y filosofía”
9 y 10 de noviembre de 2015
Organizan:
Facultad de Filosofía y Letras
(Universidad de Buenos Aires)
Revista Herramienta
Programa de Pós-Graduação em Filosofia

Foro Nacional de Educación para el Cambio Social

 
Durante los días 25, 26 y 27 de septiembre, Córdoba será sede del 7° Foro Nacional de Educación para el Cambio Social. En este evento, miles de personas -estudiantes, docentes, investigadores e intelectuales, militantes de organizaciones sociales y populares del país y América Latina- confluirán para discutir otro modelo de educación y las tareas de la juventud en los procesos de transformación social. Participaremos desde el  Colectivo Editorial Herramienta en el panel de editoriales independientes y con un puesto de venta de nuestras ediciones con importantes descuentos para los participantes. 
 
 
 POR UNA EDUCACIÓN, FEMINISTA, NUESTRA AMERICANA Y POPULAR
El Foro Nacional de Educación para el Cambio Social es organizado por el Espacio Nacional de Estudiantes de Organizaciones de Base (ENEOB), que reúne agrupaciones estudiantiles de más de 22 universidades de todo el país.
 
 

Silvia Federici en la Argentina

 
 
 
Martes 21.
19hs. Actividad con Escuela Derechos de los Pueblos del Abya Yala. "Las mujeres en la reproducción de la vida". Taller de pedagogía feminista. Encuentros y desencuentros de marxismos y feminismos // Espacio Cultural Pompeya, Carlos María Ramírez 1469.
 
Miércoles 22.
19hs. Charla pública y abierta UBA "Mujeres y reproducción social en el capitalismo contemporáneo. Despojos y resistencias" // Facultad de Ciencias Sociales, Santiago del Estero 1029
 
Jueves 23. 
14hs.  Actividad pública y abierta “Mujeres, organización popular y la lucha por el territorio en las Villas de Buenos Aires" - Teatro de la oprimida. Taller/conversatorio con compañeras de la Corriente Villera Independiente y el Movimiento Popular La Dignidad-Movimiento Tupaj Katari // Casa de las Mujeres Luchadoras, Villa 31 - Retiro.
 
Viernes 24
15hs. Actividad cerrada con compañeras Quilmes+IIEP+TL
19hs. Actividad pública y abierta PRESENTACIÓN de Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación // Cazona de Flores, Morón 2453.
 
Lunes 27
18 hs. Actividad en el Anfiteatro de Física, en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (115 y 49), Cátedra Libre Virginia Bolten
 
 
INVITAN
Pañuelos en Rebeldía-Equipo de educación popular 
Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional
Movimiento Popular La Dignidad
Tinta Limón Ediciones
Instituto de Investigación y Experimentación Política (IIEP)
 
 
Ver entrevista en Herramienta:
 

VII Coloquio Internacional

 
 
 
 VII Coloquio Internacional
“Teoría Crítica y Marxismo Occidental”
Marxismo y violencia
 
Buenos Aires, 4 al 6 de agosto de 2014
9.30 a 21.00 hs.
 
Instituto Superior del Profesorado
“Dr. Joaquín V. González”
Ayacucho 632
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
 

Presentacion del libro Tiempos violentos. Barbarie y decadencia civilizatoria

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Falleció Andrés Carrasco

 

 
Andrés Carrasco, el científico que confirmó los efectos devastadores del glifosato, acompañó con su investigación a los pueblos fumigados y cuestionó que la ciencia esté al servicio de las corporaciones.
 
En una de sus visitas a nuestra Cátedra Autónoma de Comunicación Social, el científico Andrés Carrasco contó cómo decidió divulgar su investigación sobre los efectos letales del glifosato.: estaba en el sur, pescando, solo, disfrutando la belleza de esa postal natural, sabía que lo que había comprobado era esencial y sintió que el perfecto silencio que lo rodeaba era un grito inmenso. “Hacé algo”. Para hacerlo solo necesitaba encontrar “un periodista serio y decente”. Y llamó, desde ahí mismo, a Darío Aranda. Él es quien lo despide en estas líneas que eligió publicar en lavaca. Doble honor, que nos obliga y compromete aún más a seguir siendo dignos de ello y de ellos.
 
Por Darío Aranda.
 
“Soy investigador del Conicet y estudié el impacto del glifosato en embriones. Quisiera que vea el trabajo”.
Fue lo primero que se escuchó del otro lado del teléfono.
Era 2009 y aún estaba latente el conflicto por la Resolución N°125. Página12 había dado amplia cobertura a las consecuencias del modelo agropecuario y este periodista había escrito sobre los efectos las fumigaciones con agroquímicos.
El llamado generó desconfianza. No conocía al interlocutor. ¿Por qué me llamaba?
El científico avanzó en la presentación. “Mi nombre es Andrés Carrasco, fui presidente del Conicet y soy jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA. Le dejo mis datos”.
Nunca había escuchado su nombre. Nunca había escrito sobre científicos y el Conicet me sonaba como un sello.
Llamados al diario y preguntas a colegas. Todos confirmaron que era un científico reconocido, treinta años de carrera, con descubrimientos muy importantes en la década del 80 y trabajo constante en los 90, cuando se enfrentó al menemismo.
Hice la nota.
Su investigación fue la tapa del diario, (abril de 2009). La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones anfibios. Nada volvió a ser igual. Organizaciones sociales, campesinos, familias fumigadas y activistas tomaron el trabajo e Carrasco como una prueba de lo que vivían en el territorio.
“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, solía decir él. Y comenzó a ser invitado a cuanto encuentro había. Desde universidades y congresos científicos, hasta encuentros de asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. Intentaba ir a todos lados, restando tiempo al laboratorio y a su familia.
También ganó muchos enemigos. Los primeros que le salieron al cruce: las empresas de agroquímicos. Abogados de Casafe (reúne a las grandes corporaciones del agro) llegaron hasta su laboratorio en la Facultad de Medicina y lo patotearon. Comenzó a recibir llamadas anónimas amenazantes. Y también lo desacreditó el ministro de Ciencia, Lino Barañao. Lo hizo, nada menos, que en el programa de Héctor Huergo, jefe de Clarín Rural y lobbysta de las empresas.
Barañao desacreditó el trabajo y defendió al glifosato (y al modelo agropecuario). Y no dejó de hacerlo en cuanto micrófono se acercara. Incluso cuestionó el trabajo de Carrasco en encuentros de Aapresid (empresarios del agro) y, sobre todo, en el Conicet.
Carrasco no se callaba: “Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria”.
Los diarios Clarín y La Nación lanzaron una campaña en su contra. No podían permitir que un reconocido científico cuestionara el agronegocio. Llegaron a decir que la investigación no existía y que era una operación del gobierno para prohibir el glifosato, una represalia por la fallida 125. Carrasco se enojaba. “Si hay alguien que no quiere tocar el modelo sojero es el gobierno”, resumió café mediante en el microcentro porteño. Pero Carrasco era funcionario del gobierno: Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa. Le pidieron que bajase el tono de las críticas al glifosato y al modelo agropecuario. No lo hizo. Renunció.
 
 
 
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