Herramienta web 9

Agosto de 2011

Herramienta web 9. Indice

La vulnerabilidad del sistema financiero, la ilegitimidad de las deudas públicas y el combate político internacionalista por su anulación

             (version française)

En la primavera de 2010, los grandes bancos europeos, encabezados por los bancos franceses y alemanes, convencieron a la Unión Europea y al Banco Central Europeo que el riesgo de default de la deuda pública de Grecia ponía en peligro sus balances. Los grandes bancos europeos habían recibido una fuerte ayuda en el otoño del 2008, cuando la quiebra del banco Lehmann Brothers en Nueva York llevó la crisis financiera a su paroxismo. Luego del salvataje, no depuraron todos los activos tóxicos de sus cuentas. Y a pesar de todo siguieron haciendo colocaciones de alto riesgo. Para algunos, el más mínimo default de pago significaría la quiebra. En mayo 2010 se montó un plan de salvataje con un ribete financiero y otro de drástica austeridad presupuestaria y acelerada privatización: fuertes reducciones de los gastos sociales; disminución de los salarios de empleados públicos y reducción de su cantidad; nuevos ataques a los sistemas jubilatorios, fuesen por capitalización o por repartición. Los primeros países en aplicarlo, como Grecia y Portugal, quedaron atrapados en una infernal espiral cuyas víctimas inmediatas son las capas populares y los jóvenes. Esta política afecta a un número cada vez mayor de países en Europa occidental y mediterránea, después de haber asolado a los países bálticos y balcánicos. El costo del salvataje del sistema financiero europeo y, con él, del sistema mundial, se impone a los trabajadores, a la juventud y a las capas populares más vulnerables.

La vulnérabilité du système financier, l’illégitimité des dettes publiques et le combat politique internationaliste pour leur annulation

       (versión en español)

Au printemps de 2010, les grandes banques européennes, au premier chef les banques françaises et allemandes ont convaincu l’Union européenne et la BCE, que le risque de défaut de paiement de la dette publique de la Grèce mettait leur bilan en danger. Elles ont demandé d’être mises à l’abri des conséquences de leur gestion. Les grandes banques européennes ont été fortement aidées à l’automne 2008 au moment où la faillite de la banque Lehman Brothers à New York a porté la crise financière à son paroxysme. Depuis leur sauvetage, elles n’ont pas épuré tous les actifs toxiques de leurs comptes. Elles ont pourtant continué à faire des placements à haut risque. Chez certaines le moindre défaut de paiement signifierait la faillite. En mai 2010, un plan de sauvetage a été monté, avec un volet financier et un volet d’austérité budgétaire drastique et de privatisation accélérée: fortes baisses des dépenses sociales ; diminution de traitements des fonctionnaires et réduction de leur nombre ; nouvelles atteintes aux systèmes des retraites, que ceux-ci soient par capitalisation ou par répartition. Les premiers pays, tels la Grèce et le Portugal, à les avoir appliquées ont été pris dans une spirale infernale dont les couches populaires et les jeunes sont les victimes immédiates. Elle concerne de mois en mois un nombre plus important de pays en Europe occidentale et méditerranéenne, après avoir ravagé les pays baltiques et balkaniques. C’est aux travailleurs, à la jeunesse et aux couches populaires les plus vulnérables qu’on impose le coût du sauvetage du système financier européen et partant du système mondial.

 

La realidad de los indignados

España está pasando por una situación muy parecida a la que vivieron o están viviendo algunos países árabes: la rebelión pacífica de algunos sectores de la sociedad civil. Es necesario precisar de inmediato que en España hasta ahora el movimiento se encuentra restringido a un sector particular de la sociedad civil: la juventud. Además no todos los jóvenes están participando de la ocupación de plazas en 60 ciudades españolas, sobre todo se trata de la juventud desocupada. Esta composición social reduce el número de manifestantes pero los hace asumir un alto significado social. En la práctica se trata de jóvenes “indignados” –de aquí el nombre que han adoptado, que también se deriva del título del afortunado panfleto del intelectual franco-alemán Stéphane Hessel, que en estos días está teniendo un éxito estrepitoso en Europa– por su condición social y económica. Se trata de chicos que se han recibido, con especializaciones o doctorados y que hablan dos o tres idiomas pero que no tienen empleo o que, en el mejor de los casos, logran conseguir trabajos de tiempo parcial, mal pagos o temporales, que no se corresponden con los estudios y los títulos obtenidos. Así puede darse el caso de especialistas en lingüística aplicada que trabajan de mozos en un bar o en un call center y que, si tienen suerte, llegan a ganar mil euros al mes (de aquí el nombre de mileuristas), pero estos son casos rarísimos ya que lo más habitual es que cobren entre 500 y 600 euros mensuales. Son el producto de la crisis que ha golpeado fuertemente a España después de 2008. España tiene un 20% de desocupación global pero en el sector juvenil esta cifra alcanza el 43%.

Bolivia. Manifiesto 22 de junio

Por la recuperación del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo  

Nota al Manifiesto Junio 22
 
La crisis del estado boliviano que se desencadena en 2003 y se ahonda en 2005 no deja a la burguesía boliviana más alternativa que hacer acceder al MAS a la administración del estado para intentar neutralizar la creciente hegemonía indígena y popular. Ya el MAS había dado muestras de buena letra y de formar parte de los partidos “sistémicos” en bastantes oportunidades, de las cuales destacamos dos: en ocasión de la marcha indígena de 2002 que reclamaba la convocatoria inmediata de Asamblea Constituyente, el MAS no solo se pronunció en contra, sino que organizó a los cocaleros para que durante el trayecto de la marcha cuando atravesaba el Chapare los indígenas fueran hostigados. Durante el gobierno de Mesa, el MAS apoyó un referéndum para impedir la anulación de los contratos petroleros ilegalmente firmados por el gobierno de Goñi Sanchez.
Siendo entonces la subida al gobierno de Evo el resultado indirecto de las luchas de los movimientos sociales, un gran número de intelectuales y comentaristas se dejaron fácilmente confundir con la noción de que el llamado “proceso de cambio” representaba la continuidad de esas luchas. Sin embargo, desde 2003 hay dos procesos políticos claramente diferenciados: Por un lado está el que encabezó el Pacto de Unidad de las organizaciones indígenas originarias campesinas en demanda de la convocatoria de una Asamblea Constituyente de carácter fundacional y originario. Este proceso apuntaba a que se constituya en un órgano de poder que posibilitara la refundación del estado en forma de Estado Plurinacional. Del otro lado se da el proceso de burocratización del movimiento campesino y reconstrucción “desde abajo” del Estado Nación representado por el MAS. El accionar del MAS desde la administración del estado nación, ya desde 1996 cuando empieza a acceder a la administración de las alcaldías, deja intactas las estructuras neocoloniales y más contribuye a un debilitamiento de las organizaciones sociales a través de la cooptación de sus dirigentes dentro de esa estructura neocolonial.
El presente Manifiesto refleja un principio de ruptura dentro del mismo MAS que confluye con un número de dirigentes e intelectuales que ya venían denunciando desde tiempo antes el carácter subordinado de esta administración de gobierno a las estructuras neocoloniales. Esto es lo que motiva la profunda preocupación que despierta en las esferas gubernamentales, puesta de manifiesto en la respuesta que elabora el vicepresidente Alvaro García en su libro “Oenegismo, enfermedad infantil del derechismo”. El debate ya está abierto y las organizaciones indígenas y campesinas ya han comenzado a movilizarse abiertamente para derrotar las políticas que atentan contra la vida y contra los pueblos, que está implementando este gobierno, ejemplificadas en la decisión de abrir una carretera por el pleno corazón del territorio indígena TIPNIS en función de los intereses de la expansión brasilera. Este 15 de agosto se inicia la nueva Marcha Indígena a La Paz.
Pablo Regalsky
 

Martín Kohan en diálogo con Herramienta

 

Entrevista realizada por Mariano Pacheco, Juan Rey y Diana Hernández
 
Desde Herramienta le propusimos a Martín juntarnos a conversar sobre crítica literaria, literatura y política; sobre el rol de los intelectuales marxistas y la coyuntura política del país; sobre el 2001, el kirchnerismo y los desafíos actuales de la izquierda que pretende, que desea, que pelea por realizar cambios radicales, entre otros temas.
 
Lunes al mediodía, fines de julio de 2011. Martín Kohan llega al bar, pide un tostado (solo de queso) y un café, que se suman a los que ya están sobre la mesa. Durante largo rato, antes de comenzar formalmente con la entrevista, nos cuenta de lo engorroso de unos trámites que está realizando “ahí enfrente [se refiere a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA] donde laburo” y dice estar sorprendido de que en uno de los casilleros que le hacen llenar para una recategorización, donde deberían figurar publicaciones, haya un cero. Se ríe y bromea al respecto: “Si fuera un criterio estético lo acepto, pero no es así. Es como una gran farsa: unos hacen que escriben, otros hacen que leen… y así estamos”. Nos cuenta de sus épocas de estudiante, también “ahí enfrente” (no casualmente estamos en un bar, en la esquina de Púan y Pedro Goyena que se llama  –¿podría ser de otra manera? – Sócrates). Y comenta que, si bien él fue discípulo de Josefina Ludmer, nunca dejó de tener un vínculo muy estrecho con Beatriz Sarlo, a quien valora mucho y por quien siente no sólo afecto sino un gran respeto por sus modos de leer la literatura argentina y su capacidad para intervenir, con nivel, en los medios masivos de comunicación. Antes de comenzar con las preguntas le contamos que este reportaje sigue a otro realizado a Eduardo Grüner, publicado en Herramienta web en abril de este año. Reportajes (éstos y los que vendrán) a partir de los cuales pretendemos realizar un aporte al diálogo, al debate, a la discusión; a la polémicaen torno al marxismo (o los marxismos) y la cultura.

 

Las perspectivas para el socialismo: una cuestión del capital y la clase

Autor(es)

 

Introducción: crisis de la izquierda
 
La crisis actual ha revelado inequívocamente la declinación del socialismo en el temprano siglo XXI: desde 2007, en ningún momento hubo duda alguna, para quienes piensan con realismo, de que el capitalismo sobreviviría y se recobraría. Hasta la ideología keynesiana, proponiendo una mayor regulación y la intervención estatal, que se había reavivado a fines de 2008 mientras los gobiernos luchaban por eliminar la amenaza del hundimiento financiero en el caos luego del colapso de Lehman Brothers, se desinfló posteriormente frente al asalto de los tenedores de bonos sobre los mercados de las deudas públicas europeas. Ésta ha sido una crisis dentro del neoliberalismo, no una crisis del neoliberalismo.

 

Pesimismo y emancipación política en el pensamiento de T. W. Adorno

A menudo se descarta o desprecia el pensamiento de Adorno tildándolo de pesimista. Cuando se trata de cifrar los límites y alcances del pesimismo adorniano, el debate entre los especialistas parece oscilar entre dos posiciones, una histórica y otra omnihistórica. La lectura histórica establece que el pesimismo de Adorno obedecería a causas contingentes, determinadas y potencialmente superables -aunque sea de forma oscura y vaga-. Según esta lectura Adorno se habría vuelto pesimista ante el desarrollo del fascismo y de las múltiples y perfeccionadas formas de dominio de la sociedad de masas, tanto más sutiles cuanto difíciles de combatir. La lectura omnihistórica, en cambio, establece que Adorno era pesimista de modo ineluctable y generalizado porque su concepción de la naturaleza humana lo era.

Al mismo tiempo, el problema del conflicto político -ligado al del pesimismo- resulta central para el marxismo hoy. De un lado, el marxismo es a menudo blanco de las críticas contra la “metafísica de la subjetividad”, sean o no de cuño posmoderno. Como intentaremos mostrar, tanto Jorge Dotti como Miguel Abensour cargan las tintas contra el carácter presuntamente absolutizante y sujeto-céntrico del pensamiento político marxista. Según estos autores, la crítica marxista del Estado estaría transida peligrosamente por supuestos no sólo utópicos, sino también -y peor aún- antropocéntricos y totalistas. Esos supuestos, se dice, conducen a la persecución paranoide de la diferencia antes que a la liberación de lo hombres. 

Foucault, Marx y el marxismo. Un balance provisorio

Introducción


“… yo hago una especie de juego. A menudo cito
conceptos, textos y frases de Marx, pero sin sentirme
obligado a añadir la etiqueta identificadora de una
nota al pie de página con una frase laudatoria para acompañar
esa cita. Si uno hace eso, es considerado como alguien que
conoce y reverencia a Marx, y es honrado en las así llamadas
revistas marxistas. Pero yo cito a Marx sin decirlo; sin poner comillas,
y como que la gente es incapaz de reconocer los
textos de Marx, a mí se me considera como alguien que
no cita a Marx. Cuando un físico escribe un texto de física,
¿acaso siente la necesidad de citar a Newton o a Einstein?”
M. Foucault

En torno al materialismo de Gramsci

Autor(es)

§1. En un importante ensayo, Francisco Fernández Buey1 traza un lúcido cuadro de las peripecias de la noción de materialismo en el pensamiento de Antonio Gramsci, desde sus precoces escritos juveniles hasta los Cuadernos de la cárcel, para concluir que aún en sus textos más maduros, Gramsci no logró trascender –superar­– del todo el lastre del idealismo filosófico en el cual se formó inicialmente. Por ello, no puede menos que concluir lapidariamente al respecto: “[...] no puede considerarse al Gramsci de los Cuadernos un materialista en sentido propio.”2 Y los planteamientos gramscianos que aduce en apoyo de esta conclusión3 no admiten discusión posible.
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