Herramienta web 18

Marzo de 2016

Argentina: nueva etapa política, nuevas y viejas tareas para la izquierda

 
El macrismo en el gobierno: shock neoliberal y pragmatismo de derecha
Con el triunfo de Cambiemos en las últimas elecciones presidenciales, sumado a su inesperada victoria en la Provincia de Buenos Aires, se cristaliza un cambio de etapa en la política argentina. Escribimos unas incipientes líneas, a título estrictamente hipotético, tratando de echar luz sobre los nuevos fenómenos. Advertimos, sin embargo, que el proceso apenas está iniciando su curso y es difícil todavía comprender su sentido de totalidad. Entre otras razones, porque la misma nueva gestión gubernamental parece proceder con un criterio experimental, de ensayo y error, midiendo relaciones de fuerza, verificando su capacidad de acción e iniciativa. Este aporte tiene, por lo tanto, un carácter provisorio. Las elaboraciones que aquí compartimos intentan clarificar hacia dónde parece estar moviéndose la nueva etapa política, sin que sea posible hacer afirmaciones taxativas sobre su dinámica global.
Hemos analizado en otras instancias las condiciones que llevaron hasta acá. Por un lado, el propio kirchnerismo socavó las capacidades de movilización e intervención independiente de la clase trabajadora y los sectores populares, generando una correlación de fuerzas favorable a la clase dominante. Al integrar y disciplinar parcialmente el conflicto social, el kirchnerismo hizo retroceder los niveles de organización y combatividad de los sectores subalternos, generando las condiciones para una contra-ofensiva conservadora. Por otro lado, hoy la dinámica del capital impone sobre la política argentina sus históricos ciclos de alzas y bajas, que afectan de manera periódica al globo y en forma más virulenta a las economías periféricas. Combinados estos factores, se pusieron de manifiesto los límites del modelo de “desarrollo con inclusión”, que no cuestionó los pilares del capitalismo o significativamente del neoliberalismo y que se basó más en la verticalidad de la decisión estatal que en la lucha popular.

El PRO y la derecha latinoamericana

 

 
Una serie de resultados electorales favorables a las fuerzas políticas de la derecha latinoamericana, para muchos imprevisible, ha torcido una tendencia que por más de una década se visualizaba equívocamente como una trayectoria lineal ascendente que dejaba atrás el tiempo del neoliberalismo económico y su hegemonía cultural.
No todo lo que se considera post-neoliberal, necesariamente, debe sumarse al universo de lo popular, aunque en sus gobiernos participen elementos progresistas e incluso de izquierda.  Del mismo modo existe una derecha que se tuvo que desprender obligadamente de varias de las recetas que llevaron al colapso de las políticas económicas y sociales de cuño neoliberal. Ante el default era necesario recomponer el mercado para generar recursos y poder afrontar los pagos externos y garantizar la gobernabilidad.

Narrativas sobre la historia obrera en Argentina: notas críticas y apostillas conceptuales

 
Toda narrativa es política porque es una disputa en el orden de lo sensible, en los sentidos de lo sensible. La materia prima de la narrativa historiográfica es el pasado y esa es su especificidad en relación a otras narrativas. Por ese motivo la disputa por los sentidos se prolonga hacia lo pretérito. En esta batalla sobre lo sensible y sus sentidos nadie queda al margen, porque no lo hay. Desde un compromiso visceral con este combate irrenunciable, proponemos una relación activa y crítica con ese flujo de politicidades. Siguiendo la fraseología tillyiana, queremos indagar en torno a ciertos “[meta]postulados perniciosos” presentes en nuestras visiones del mundo, en nuestras filosofías de la historia. En este caso nos detenemos en las visiones historiográficas sobre el mundo obrero. Creemos que las distintas y, en algunos casos, antagónicas narrativas sobre la clase obrera comparten “elementos” de una metanarrativa que las hermana. Entendemos que la metanarrativa histórica (o metarrelato histórico) es una filosofía de la historia implícita, una política de la interpretación subrepticia, aunque no incomunicada con las interpretaciones políticas de la historia, todo lo contrario. Por su parte, los elementos estructurantes de este metarrelato representan metapostulados, conceptos estructurales, los cuales serán presentados en las notas críticas.

La expansion de la mineria en Brasil: ¿una trama macabra entre el gobierno y el capital internacional?

 
Castilhos, Clarisse Chiappini economista de la Fundación de Economía y Estadística RS(BR). Doctora en Ciencias Económicas por la Universidad de Paris X-Nanterre (1991).
Campos, Christiane docente de economía, Universidad Federal de Sergipe (BR), doctora en Geografia por la  Universidade Federal do Rio Grande do Sul (2009. Autora del libro A face feminina da pobreza em meio à riqueza do agronegócio (CLACSO, 2011).
 
Traducción: Mariana Pessah, estudiante del curso de Letras de la PUCRS/Brasil.
 
En las últimas décadas las Inversiones Directas del Exterior (IDE), en dirección al Brasil y America del Sur, se orientan de manera muy crecente a la extracción mineral y al monocultivo agrícola, incluyendo hay el control de las reservas de agua, con la intensificación del trabajo esclavo y semiesclavo. Ese movimiento permite levantar la hipótesis de un retorno a la acumulación originaria.

Capitalismo del siglo XXI. El “escándalo” Volkswagen

 
Contaminación, capitalismo cognitivo y financiarización 
 
 El automóvil ha sido en nuestro siglo y es aún el objeto de producción por excelencia (las mayores innovaciones técnicas y organizativas en la fábrica fordista y también en la empresa post-fordista conciernen a la producción de automóviles), y es todavía el objeto de consumo por excelencia. […] "El automóvil es, al mismo tiempo, el símbolo privilegiado de la reclamada autoafirmación del «yo» (del yo entendido individualistamente) y de su solitaria introyección en el mundo (Prestipino, 2000: 191).
 
 

Lo que la crisis griega revela. Un enfoque teórico

Autor(es)

 
 
Con la globalización, los Estados europeos sufren en general nuevas coacciones que los empujan a dictar leyes en diferentes terrenos: flexibilidad del trabajo, moderación salarial, reducción de impuestos a las Compañías, disminución de cargas sociales. Con la integración monetaria el proceso va más lejos, pues los Estados pierden la potestad en una de las más importantes funciones soberanas, la de “fabricar moneda”. Es lo que ocurrió en la zona euro (el euro entró en vigor en 2002).

La crisis mundial capitalista y el capital ficticio

 
El sistema capitalista atraviesa desde la década de los setenta del siglo pasado, por un escenario global de crisis periódicas que fueron afectando severamente el régimen de acumulación iniciado en la posguerra. Reaparecieron en el capitalismo el lento progreso técnico, la caída de la rentabilidad, el débil ritmo de acumulación y el desempleo estructural. Durante el transcurso de este ciclo, se ejecutaron programas económicos y sociales que respondiendo al paradigma del orden neoliberal, consolidaron el poder de clase de la burguesías más concentradas, cuya máxima expresión se configuró en los ochenta, durante la era Reagan–Thatcher.

El concepto de Estado capitalista en el pensamiento de Poulantzas

Autor(es)

 
 
I. Introducción al problema
 
Este trabajo analiza críticamente el concepto de Estado capitalista de Nicos Poulantzas.[1] La importancia de los aportes de Poulantzas a la crítica marxista del Estado alcanza para justificar nuestra empresa. La teoría del Estado formulada por Poulantzas entre fines de los sesenta y comienzos de los setenta sobre las bases del marxismo estructuralista francés de cuño althusseriano, junto con la formulada casi simultáneamente por los intelectuales reunidos en el denominado debate de la derivación del Estado dentro de la tradición más dialéctica del marxismo alemán, es en los hechos uno de los dos abordajes más sistemáticos de la problemática del Estado capitalista en el marxismo del siglo pasado.[2] 

Una construcción posible de mundos

 
Ángeles Eraña, Instituto de Investigaciones Filosóficas, UNAM
 
 
Introducción
 
El debate acerca de si la transformación de la realidad requiere de la destrucción del sistema que le da forma y la viste, o simplemente precisa el reacomodo de las partes que lo conforman es añejo. Ha llenado muchas páginas de revistas, diarios, etc. En este artículo abordaré la problemática desde otra perspectiva: lo que se necesita para una transformación profunda es construir otro mundo.
Esta edificación precisa trabajo conjunto e imaginación colectiva. Necesita del pensamiento crítico y de la organización. Aquél tendrá que bosquejar uno o muchos mundos nuevos, diferentes del actual, inéditos; esta última tendrá que edificarlos. Pero ni lo uno ni lo otro puede hacerse por separado ni con las reglas o principios del orbe que habitamos hoy día. Cada vez que las usemos actuaremos y pensaremos como se actúa y se piensa en este mundo y, en este sentido, seguiremos siendo quienes en él habitan. Seremos esos contra los que hemos luchado, contra los que bregamos.
Es necesario formular nuevos cuestionamientos, reformular viejos interrogantes de modo que ellos abran camino al pensamiento. Aquí, en concreto, me interesa abordar las siguientes tres preguntas: ¿quiénes somos?, ¿quiénes queremos ser? y ¿quiénes podemos ser en qué mundo? Lo haré desde una perspectiva filosófica que abreva tanto de la psicología cognitiva y social, como de la sociología clásica y, muy en particular, del pensamiento zapatista.
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