Herramienta web 15

junio de 2014

Herramienta web 15. Indice

Argentina: Honrar a los especuladores, pagando deuda ilegitima

Autor(es)

 
La reciente ratificación por la Corte Suprema de Justicia de los EE.UU. del fallo del Juez Thomas Griessa, que ordena pagar a los fondos especulativos, genera una incertidumbre no exenta de riesgos sobre el futuro de la reorientación política del gobierno. El “nuevo curso” hacia los mercados financieros y la coyuntura económica nacional han recibido un duro golpe. Se trata, una vez más, del costo de no investigar la deuda.
La combinación de los resultados electorales de octubre pasado –que modificaron el mapa político del país- y la reaparición de los límites estructurales del capitalismo local, obligaron al cambio de paradigma que implicaba poner fin al ciclo de desendeudamiento y tomar nueva deuda.

La gran lección de Carta Abierta

 
No es ironía. Esta no tiene lugar frente a la frustración de anhelos que se nutren y tantas decepciones del campo popular. Los muchachos de Carta Abierta, por más que sigan mirándose el ombligo, no son por desgracia los únicos perdedores. Acá perdemos todos.

Izquierda tradicional y nueva izquierda: algunas aclaraciones

Autor(es)

 
Introducción
 
Me propongo examinar un equívoco subyacente a la distinción entre las formaciones ideológico-políticas que en los últimos años suelen nombrarse como “izquierda tradicional” y “nueva izquierda”. Esa diferenciación entre izquierdas supone una divergencia en el modo de comprender su relación con la historia secular de la izquierda y con su siempre incierto porvenir. Pues si la izquierda tradicional (IT) se ajusta cómodamente con una parte de su pasado, la nueva izquierda (NI) se piensa como un cambio paradigmático, superador de lo agotado que conviene relegar.
Voy a explicar por qué –en nuestra situación histórico-política– la mencionada distinción es injustificable a la luz de un análisis riguroso del concierto conceptual que hermana a sus términos. La distinción entre IT y NI, al menos de acuerdo al modo en que se constituyó en Occidente durante las dos últimas décadas, es inadecuada. Argumentaré que la NI procede a través de una lógica de la inversión, sin inquietar dicotomías básicas compartidas con la IT. Lo dañino es que la tenacidad de tales dicotomías menoscaba las chances de una reconstitución de la izquierda. Por lo tanto el propósito de construir una nueva izquierda no solo persiste como aspiración futura, sino que su consumación –que no puede hacerse sin tramitar de un modo no reactivo su relación con la IT– requiere un desplazamiento de la negativa en la NI a comprender de un modo no meramente negativo la historia de la izquierda en el último siglo. No habrá una nueva izquierda real sin la autosuperación de la vieja izquierda y una revisión del carácter “antiguo” que subyace en la lógica política de la mal llamada “nueva izquierda”.
Por razones de espacio no puedo dialogar con numerosos ensayos dedicados a convalidar nociones como “izquierda independiente”, “nueva izquierda” o “izquierda autónoma”. Espero poder hacerlo en otro ensayo.

Brasil. La Historia se construye en las calles

 
Correio da Cidadania                                                                                                
 
Las últimas semanas traen un escenario turbulento, de fuerte polarización social,  conduciendo casi a caracterizar un “mayo rojo”.
El regreso de la inflación, los notorios problemas en la infraestructura energética, el transporte y el suministro de agua, reiteran los signos de agotamiento de la política y del plan económico, incapaces de romper con la dependencia y la sumisión al capital financiero, manifiesto entre tantos otros problemas en el presupuesto de la Unión comprometido centralmente con el pago de la deuda pública y no con las demandas sociales. Todos estos factores contribuyen a la actual coyuntura de grandes luchas que, después de las grandes manifestaciones de junio 2013, en estos últimos meses tuvo ensayos importantes como la huelga de los choferes de autobuses de Porto Alegre y de los barrenderos de Río de Janeiro en pleno carnaval, cuando los trabajadores se rebelaron incluso contra los líderes sindicales e iniciaron un movimiento huelguístico victorioso.

Un balance de los 30 años del MST. “De que lado você samba?”

 
En primer lugar quiero agradecer la invitación y la oportunidad de participar en la mesa de apertura del VI Congreso del MST que, en este 2014, conmemora 30 años de historia de mucha lucha y conquistas, fenómeno que despertó el respeto y la admiración de los luchadores sociales del mundo entero. Tan importante como destacar y comprender lo que ya ocurrió, es aprovechar este gran encuentro, que reúne 15 mil militantes de todos los rincones del país, para hacer juntos una reflexión sobre qué hacer en el próximo período.

La palabra que camina. De la emergencia zapatista de la esperanza a la Escuelita de la experiencia

 
Me acusaran de loco, soñador, utopista, poeta,
y en el mejor de los casos de retórico y filósofo.
No importará, no estoy muerto.
Anónimo para la vida
 
 
Introducción
 
Las primeras palabras de los jóvenes maestros en la Tercera Etapa, 1er Grado de la Escuelita de la “Libertad según los Zapatistas”,fueron agradecimientos a los invitados e invitadas. En estas palabras de la Escuelita, reconocen que su soledad y silencio centenario son parte de historias de sueños y utopías que nos comparten. Como veremos, a pesar de todas las presiones mediáticas y militares, siguen existiendo gracias a la resistencia de millones de partículas de la experiencia en las prácticas emancipadoras. Entonces, en un principio, el lenguaje que resonó en estos espacios podría parecer una microhistoria de acontecimientos particulares, una masa instantánea en los escenarios del espectáculo de las mercancías. Sin embargo, el acto concreto de la historia corta del zapatismo de finales del siglo pasado no es solamente lo pequeño de los actores inmediatos o mediatos del tiempo corto. La resonancia del zapatismo viene de muy lejos. El eco de sus palabras es la larga duración de la violencia, pero también de la historia de largo aliento, aquella historia que tiene “la amplitud secular” de significaciones y relaciones sociales en la subjetividad de “debates y combates”, que mencionaba Fernand Braudel (1979: 64).

Honduras después del golpe: el corredor latinoamericano de la reacción. 2º parte…

El interregno de Zelaya  

Zelaya, un rico hacendado y magnate de la industria maderera, asumió la presidencia en enero de 2006 como líder del Movimiento Esperanza Liberal, una corriente disidente del tradicional Partido Liberal. Su llegada al gobierno se produjo en el marco de aproximadamente ocho años de virajes significativos, aunque desparejos, hacia la izquierda en muchas partes de América Latina y a casi una década de una prolongada crisis de legitimidad del modelo neoliberal. El ascenso de Zelaya también coincidió con la intensificación de los esfuerzos imperialistas y de la derecha latinoamericana para volver el tiempo atrás.[i]

Diez tesis sobre la extrema derecha en Europa

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Miércoles 4 de junio de 2014
 
I. Las elecciones europeas han confirmado una tendencia que veníamos observando desde hace algunos años en la mayoría de países del continente: el espectacular crecimiento de la extrema derecha. Se trata de un fenómeno sin precedentes desde los años 30 del siglo XX. En varios países, este movimiento obtenía entre el 10 y el 20%; hoy, y en tres países –Francia, Inglaterra, Dinamarca–, ya alcanza entre el 25 y el 30% de los votos. En realidad, su influencia es más vasta que su electorado: contamina con sus ideas la derecha “clásica” e incluso una parte de la izquierda social-liberal. El caso francés es el más grave, el avance del Frente Nacional supera todas las previsiones, incluso las más pesimistas. Tal como decía el sitio “Mediapart” en un editorial reciente, “El tiempo se acabó”.

“El pueblo quiere...”. Esbozo sobre la especificidad del capitalismo en la región árabe

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“La fórmula de ‘el pueblo quiere’ ha sido utilizada en las recientes movilizaciones para expresar todo tipo de reivindicaciones, desde las más elementales hasta el famoso ‘el pueblo quiere la caída del régimen’, el eslogan más conocido de la sublevación general. En su origen, se refiere a dos versos célebres de un poeta tunecino, que están en condicional, mientras que aquí la afirmación está en presente. Lo que revela el eslogan es la irrupción del pueblo como voluntad colectiva en la escena pública, al pueblo como sujeto político” (http://www.vientosur.info/spip.php?article7841). Ésta es la explicación que da Gilbert Achcar sobre el título de su último libro: “Le peuple veut”: une exploration radicale du soulèvement árabe, Edit Sindbad-ACTES SUD. El texto que sigue es una traducción de una parte del Capítulo II de este libro, páginas 104-114, publicadas en la página web de la revista Contretemps.[i]
 
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