Herramienta web 14

Octubre de 2013

Herramienta web 14. Indice

  
Herramienta web 14
 
Octubre de 2013
ISSN 1852-4729
 
 
 
 
Todd Gordon y Jeffrey R. Webber
 
Samuel Farber
 
Ramón I. Centeno
 
Virginia Toledo López
 
Francisco J. Cantamutto y Agostina Costantino
 
Silvio Schachter
 
Peter McLaren
 
Daniel Zamora Vargas
 
Jaime Osorio
 
Fernando Moyano-Gabriela Sarasúa  
 
Marcelo Sandoval Vargas
 
Federico Naspleda
 

Jornadas de junio y revolución brasileña

 
                                    (versão em português)                     
 
  “Contra la intolerancia de los ricos, la intransigencia de los pobres”
                                                                                                           Florestan Fernández
 
Introducción
 
En junio de 2013, Brasil asistió a las mayores manifestaciones de su historia moderna. La bronca de las calles interrumpió un largo ciclo de “paz social”, cuyo origen se remonta a la derrota de la lucha por reformas democráticas en 1989, determinada por la elección de Collor de Mello a la presidencia de la República. La inflexión del proceso de ascenso de las luchas populares dio inicio a una devastadora ofensiva neoliberal y a la integral subordinación de Brasil al orden global –proceso consolidado por el Plan Real a mediados de la década de 1990 y, por ironía de la historia, legitimado por Lula –el gran derrotado de 1989 – a partir de 2002. Al hacerse evidente la presencia de un descontento social gigantesco, las protestas multitudinarias desnudaron la extrema fragilidad de las instituciones, poniendo al orden del día la necesidad de cambios sustanciales en la forma de organización de la economía y de la sociedad.

Jornadas de Junho e Revolução Brasileira

 
                                (versión en español)
 
“Contra a intolerância dos ricos, a intransigência dos pobres”
Florestan Fernandes.
 
 
Introdução                                                                                                   
 
Em junho de 2013, o Brasil assistiu às maiores manifestações de sua história moderna. A bronca das ruas interrompeu um longo ciclo de “paz social”, cuja origem remonta à derrota da luta por reformas democráticas em 1989, determinadas pela eleição de Collor de Mello à Presidência da República. A inflexão do processo de ascenso das lutas populares deu início a uma devastadora ofensiva neoliberal e à integral subordinação do Brasil à ordem global – processo consolidado pelo Plano Real em meados da década de 1990 e, por ironia da história, legitimado por Lula – o grande derrotado de 1989 - a partir de 2002. Ao evidenciar a presença de um descontentamento social gigantesco, os protestos multitudinários explicitaram a extrema fragilidade das instituições, colocando na ordem do dia a necessidade de mudanças substanciais na forma de organização da economia e da sociedade.

El programa de Raúl Castro y sus contradicciones

Autor(es)

 
I. Introducción
 
Raúl Castro ha implementado un gran número de cambios que han abarcado muchas facetas de la sociedad cubana. En el ámbito político, dichos cambios comparten ciertas características: una liberalización política (y cultural) significativa y muy bienvenida, pero sin democratización alguna; y la flexibilización de reglas administrativas y concesiones a las demandas populares, pero sin el reconocimiento de derechos ciudadanos independientes de la discreción del gobierno.

Neodesarrollismo: ¿cuánto hay de nuevo?

El contexto socio-político de América Latina en el advenir del nuevo siglo ha provocado múltiples reacciones. La literatura de ciencias políticas ha denominado el proceso como “giro a la izquierda”, aludiendo a la emergencia de gobiernos populares o progresistas.[1] Al interior de este espacio político, sedistingue entre orientaciones neodesarrollistas y estrategias más radicales –“buen vivir”, socialismo del siglo XXI (Katz, 2013). En este marco, el período kirchnerista parece ubicarsedentro del primer modelo. La denominación de la etapa kirchnerista como neodesarrollista se ha generalizado en la literatura (Basualdo, 2011; Féliz, 2012; Katz, 2013; Rinesi, 2011; Sanmartino, 2010).
 
Sin embargo, en algunos casos, parece haber una superposición de planos en la discusión, confundiendo las intenciones del gobierno con el proceso real concreto, asumiendo que un proceso social responde exclusivamente a una planificación o un modelo. En todo caso, se entiende que el objetivo es distinguir el modo de desarrollo en la etapa actual de momentos previos. En este respecto, es necesario insistir en que nuevas etapas o incluso ciclos económicos no definen por sí mismos nuevos patrones de acumulación. Como veremos, sin desmerecer algunas diferencias, no parece que exista un cambio estructural.
 

Buenos Aires, una metrópoli sin ciudad

 
 
La cuestión de qué ciudad queremos no puede estar disociada de qué tipo de personas queremos ser, qué tipo de relaciones sociales buscamos, qué relaciones con la naturaleza queremos, qué estilo de vida, y qué valores estéticos consideramos.”[1]
 
La producción y reproducción del espacio urbano es uno de los mecanismos por el cual el capitalismo enfrenta su crisis de sobreacumulación, que es absorbida por medio de su reestructuración constante. En su expansión efectúa un redefinición de la ciudad y de lo urbano, de su demografía, de su dimensión, creando una nueva relación centro-periferia.

Objeción admitida: la praxis pedagógica revolucionaria como fuerza de ocupación

Autor(es)

 
                                 (english version)   
 
El 9 de abril de 2012, Condoleezza Rice dio una conferencia en San Francisco. O intentó hacerlo. La ex Secretaria de Estado fue interrumpida en repetidas ocasiones por la audiencia con gritos de “criminal de guerra” y “torturadora” (lo que podemos agradecer a nuestros camaradas de Code Pink y World Can’t Wait). Mientras uno de los manifestantes era retirado por los guardias de seguridad, Rice hizo el tipo de declaración que actualmente se ha estandarizado entre los altos funcionarios norteamericanos frente a tales circunstancias: “¿No están contentos de que esta mujer viva en una democracia en la que puede expresar su opinión?”. También lanzó otra frase que se volvió de rigueur desde que los EE.UU. derrocaron a Saddam Hussein, un argumento que se usa cuando todos los demás fallan: “Los niños de Iraq ya no viven bajo el régimen de Saddam Hussein, gracias a Dios”.
Mi respuesta a esta frase es la siguiente: si te hicieras una cirugía para corregir un problema en la rodilla y, por error, el cirujano te amputara toda la pierna ¿qué pensarías si alguien te remarcara que “Ya no tenés el problema en la rodilla, gracias a Dios”? ... El pueblo de Iraq ya no tiene el problema de Saddam (Blum, 2011).
 
El lenguaje, es un invento que permite a una persona negar lo que está haciendo, aún mientras lo hace (Blum, 2012). 

A propósito de la sobre-población y del proletariado

Una mañana de 1930, en la ciudad industrial de Osaka, Koh Joon-Sok se despierta en su pequeña pieza individual de obrero coreano. Desde hace más de un mes, endeudado con el propietario, sin éxito, busca un empleo. Al igual que muchos coreanos dejó su lugar de nacimiento a raíz de la imposición a gran escala de la cultura del arroz bajo la colonización japonesa. Esto provocó no sólo numerosas expropiaciones sino también un gran éxodo rural hacia las ciudades japonesas. Esta población coreana “excedente”, que aumenta y no encuentra trabajo en las grandes unidades de producción se limita esencialmente al trabajo de la jornada o al empleo que jamás está garantizado. Koh, uno de ellos, espera poder encontrar trabajo en Osaka para poder ayudar a su familia coreana. Pero, después de haber sido despedido de su primer empleo tuvo que renunciar al segundo, por causa de los incesantes insultos racistas y, posteriormente, fue dado de baja de un tercer empleo por una falta menor con lo que ya no pudo más subsidiar a su familia. Mientras tanto, se desarrolla un discurso político que concierne a lo que el gobierno japonés califica de “problema coreano”. La incapacidad de la economía japonesa –entonces en crisis – de absorber esta mano de obra “sobre-poblada” precaria y casi exclusivamente coreana, permitió la emergencia de un discurso contra la migración y por el reforzamiento del control de esta “sobre-población” en el sistema de desempleo y de asistencia social. Las políticas públicas acentuaron la racialización de los problemas económicos a los que se tuvieron que enfrentar las poblaciones coreanas. En realidad, la situación de Koh es ilustrativa respecto de la manera en que, por lo general, se superponen el aumento del desempleo o la precariedad bajo el capitalismo y la fragmentación del proletariado a través de sus dimensión étnicas y de género. El ejemplo de Koh –nos dice Kawashima– esclarece tanto en los debates teóricos como políticos referentes a las “sobre-poblaciones”, la contingencia en la relación entre trabajo y capital, la pobreza y la segmentación del asalariado.

La ruptura entre economía y política en el mundo del capital

 
1
Llamamos capital a la unidad diferenciada de relaciones sociales de explotación y dominio. En el mundo del capital, toda relación de dominio de clases (para diferenciarlo de formas de opresión o de poder que no son constitutivamente de clases: padre/hijo; profesor/alumno; hombre/mujer; médico/paciente; etc.) es relación de explotación (directa, sobre trabajadores activos, o indirecta, sobre trabajadores inactivos) y toda relación de explotación es, a su vez, relación de dominio de clases.
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