Herramienta web 13

Junio de 2013

Herramienta web 13. Indice

 
Herramienta web 13
 
Junio de 2013
ISSN  1852-4729
 
 
 
Entrevista con David Harvey 
 
Antonino Infranca 
 
Miguel Mazzeo
 
Franck Gaudichaud
 
Maria Orlanda Pinassi 
 
 
Raúl Zibechi
 
Maria Cristina Soares Paniago
 
Fernando Matamoros Ponce
 
Fabio Mascaro Querido
  
Enzo Traverso
 
Roberto Zurbano
 
Renán Vega Cantor
 
Deni Rubbo 
 

El neoliberalismo como “proyecto de clase”. Entrevista con David Harvey

Autor(es)

En esta entrevista realizada por Elsa Roulet ·· David Harvey retoma el análisis de la crisis del capitalismo, entendida como crisis del “proyecto de clase” que es el neoliberalismo. Evoca asimismo las transformaciones de la clase obrera, la situación en Europa y en EE UU, el papel que pueden desempeñar los intelectuales críticos, y defiende la necesidad de construir una visión utópica si se desea cambiar el mundo.

Indignados

 
                              (versione italiana)
 
La actual crisis del sistema capitalista está abriendo panoramas imprevisibles hasta hace algunos años, porque parece una crisis definitiva del sistema dominante o, por lo menos, una crisis que empujará a una reestructuración del mismo sistema. El movimiento global de los Indignados nació, imprevisiblemente, a consecuencia de esta crisis y se desarrolló en situaciones extremadamente distintas y en lugares diferentes del globo. Indignados no son sólo los jóvenes españoles que han ocupado las plazas de las principales ciudades españolas o los jóvenes israelíes que acamparon en el centro de Tel Aviv o el movimiento Occupy Wall Street en Nueva York, sino que también son los jóvenes egipcios, tunecinos y libios que se han levantado contra sus regímenes dictatoriales. Podremos, entonces, considerar Indignados también a los jóvenes sirios que luchan contra un sistema dictatorial brutal y sanguinario, así como a los rusos que protestan contra un régimen que es democrático sólo en apariencia y que en realidad es autoritario y se está transformando en una verdadera dictadura, e incluso a los húngaros democráticos que se enfrentan a un gobierno fascista, racista, nacionalista y etnocéntrico. Ser Indignado significa hoy estar contra el capitalismo globalizado, por motivos muy diversos, pero substancialmente porque no se puede proyectar ningún futuro. Ser Indignado significa negociar los derechos mínimos vitales que se han vuelto totalmente incompatibles con la reproducción del capital, del sistema político y económico dominante. En este punto de nuestra lucha política, los Indignados han expresado al tiempo un rechazo completo de la sociedad de consumo y una profunda atención respecto de la cuestión ambientalista, con lo que han puesto en discusión dos de los principios de la reproducción del sistema dominante. Quisieran poder integrarse al sistema económico dominante pero, en tanto excluidos del mismo, ponen en discusión sus rasgos más esenciales, aunque aún no tienen un proyecto económico alternativo.
Su protesta parte de una toma de posición individual, inspirada por un comportamiento conveniente (καθεκοντος, que sería lo que el sujeto individual llega a concebir de sí mismo) para alcanzar sus objetivos de protesta. Es un comportamiento inspirado en el decoro (decorum, que es una máscara pero que también significa “dignidad”), que se une a un comportamiento análogo de otros sujetos que también se encuentran en estado de rebelión, hasta el punto de transformarse en un comportamiento colectivo. Todo estos sujetos, en estado de rebelión, tienden a la búsqueda de lo que es justo hacer (officium) en las condiciones y situaciones en las que se encuentran, lo que es un deber social; por lo tanto también lo que es apropiado (decorum) para los fines de la lucha, un comportamiento subjetivo comunitario. Nos encontramos ante la elaboración de un nuevo modo de comportamiento individual y colectivo, un comportamiento individual que se exhibe en público y se transforma en modelo de comportamiento difundido, como sucedió en el caso de las protestas juveniles de 1968.

Indignados

 
                              (versión en español)     
 
L’attuale crisi del sistema capitalistico sta aprendo panorami imprevedibili fino a qualche anno fa, perché pare una crisi definitiva del sistema dominante, o quanto meno una crisi che costringerà a una ristrutturazione del sistema stesso. Il movimento globale degli Indignados è nato, imprevedibilmente, in conseguenza di questa crisi e si è sviluppato in situazioni estremamente diverse e in luoghi diversi del globo. Indignados non sono soltanto i giovani spagnoli che hanno occupato le piazze principali delle città spagnole o i giovani israeliani che si sono accampati nel centro di Tel Aviv o il movimento Occupy Wall Street a New York, ma anche i giovani egiziani, tunisini, libici che hanno rovesciato i loro regimi dittatoriali. Potremmo, quindi, considerare Indignados anche i giovani siriani che lottano contro un sistema dittatoriale brutale e sanguinario; o ancora potremmo considerare Indignados i russi che protestano contro un regime, solo apparentemente democratico, in realtà autoritario, che si sta evolvendo verso una vera e propria dittatura; o ancora gli ungheresi democratici che contestano un governo fascista, razzista, nazionalista ed etnocentrico. Essere indignado significa oggi essere contro il capitalismo globalizzato per motivi diversissimi, ma sostanzialmente perché non si può più progettare alcun futuro. Essere indignado significa negoziare i diritti minimi alla vita che sono diventate totalmente incompatibili con la riproduzione del capitale, del sistema dominante politico ed economico. A questo punto della loro lotta politica gli Indignados hanno espresso, allo stesso tempo, un rifiuto completo della società di consumo e una profonda attenzione verso la questione ambientalista; hanno messo in discussione due principi della riproduzione del sistema dominante. Vorrebbero poter essere integrati nel sistema economico dominante, ma essendo nella condizione di esclusi dal sistema, ne mettono in discussione i tratti più essenziali, ma non hanno ancora un progetto economico alternativo a quello del sistema dominante.

La izquierda independiente argentina frente al desafío electoral

Autor(es)

 
“Solo cuando el hombre real, individual, reabsorba en sí mismo al abstracto ciudadano y,
como hombre individual, ‘exista al nivel de la especie’ en su vida empírica, en su trabajo
individual, en sus relaciones individuales; sólo cuando, habiendo reconocido y organizado sus
‘fuerzas propias’ como ‘fuerzas sociales’, ya no se separe de sí la fuerza social en forma de
fuerza ‘política’, sólo entonces, se habrá cumplido la verdadera emancipación humana…”
Karl Marx, La cuestión judía (1843)
 
“Frente a la vieja sociedad, con sus miserias económicas y su delirio político, está surgiendo
una sociedad nueva.”
Karl Marx, Primer manifiesto de la Internacional sobre la Guerra Franco prusiana (1870)
 
Introducción
Sectores de la denominada izquierda independiente de Argentina, surgida al calor de las luchas populares de los años de la mudanza del siglo y el milenio, porciones del espacio político-identitario que es hijo dilecto de la rebelión popular de 2001, han asumido recientemente la necesidad de incursionar en el terreno electoral. Enhorabuena. La lucha por cambiar el mundo es integral. No se puede renunciar a priori a ningún espacio de confrontación, de activación y de proyección política, de validación de proyectos de cambio social, mucho menos invocando ataduras o repulsas dogmáticas, y apelando a principismos huecos e infundados (como, por ejemplo, la postura que ve en la acción política una desviación del camino de la emancipación, camino en el que sólo considera a la lucha económica y social), o asumiendo la clave del “todo o nada”, que, por lo general, alienta el sectarismo y/o la pasividad.
El reconocimiento por parte de Carlos Marx de la importancia de la lucha política hizo que Mijail Bakunin (entre otros anarquistas) lo calificara de oportunista, moderado y portavoz de la pequeña burguesía (o de la “aristocracia obrera”) de los países más desarrollados de Europa. La postura antipolítica de Bakunin se expresó en sectarismo doctrinario e ideológico y también en un sectarismo corporativo que planteaba el alejamiento de la lucha política como una forma de preservarse de sus contaminaciones. Pero el sectarismo nunca es garante de nada bueno. Existen infinidad de experiencias históricas en las que la indiferencia o el repudio a la política condujeron al inmoralismo absoluto respecto de los medios de lucha o a la apelación al Estado y al gobierno burgués.

¿(Neo) desarrollismo o lucha de clases?

                     
                              (versão em português)
 
En vísperas de cumplir veinticinco años en Brasil, el neoliberalismo viene dando tema a importantes análisis y balances de su desempeño en el país, especialmente por parte de estudiosos provenientes del campo de la crítica marxista.
En síntesis, el proceso neoliberal es presentado como dos momentos distintos y complementarios al mismo tiempo. El primero dejó su marca en los años del gobierno de Fernando Henrique Cardoso (FHC) con las privatizaciones de empresas públicas, la desnacionalización de la economía, la desindustrialización, la reprimarización de la producción interna (producción y exportación de commodities), y la integración de la burguesía brasileña al imperativo capital transnacionalizado.

Brasil. (Neo)desenvolvimentismo ou luta de classes?

                             
                                   (versión en español)
 
Às vésperas de completar 25 anos no Brasil, o neoliberalismo vem sendo o mote de importantes análises e balanços acerca do seu desempenho no país, sobretudo por estudiosos do campo da crítica marxista.
De modo breve, o processo neoliberal é apresentado em dois momentos distintos e complementares ao mesmo tempo. O primeiro marcou os anos do governo de FHC através das privatizações de empresas públicas, da desnacionalização da economia, da desindustrialização, da reprimarização da produção interna (produção e exportação de commodities) e da integração da burguesia brasileira ao imperativo capital transnacionalizado.

Uruguay: Nace un movimiento contra la minería y el extractivismo

Autor(es)

El 7 de marzo cayó uno de los más sólidos mitos de los uruguayos: la confianza en las empresas estatales. Ese día quienes abrieron los grifos sintieron un olor nauseabundo y los que tomaron mate o café sintieron un sabor extraño. La empresa estatal encargada del suministro de agua, OSE (Obras Sanitarias del Estado), debió reconocer “un episodio” de contaminación con algas en la cuenca del río Santa Lucía, que abastece a seis de cada diez uruguayos.

Las amenazas, la cultura y la coordinación represiva

 
 
Esta nota, con pedido de difusión, fue recibida el día 24 de mayo de 2013.
La incluimos en Herramienta web nº 13 no sólo en respuesta a dicho
pedido, sino también y sobre todo para expresar un enérgico repudio a las
amenazas y calumnias contra Néstor Kohan, a quien hacemos llegar
nuestra plena solidaridad.
Aldo Casas, por el Consejo de redacción de Herramienta.
 
 
 
¿Ya no hay coordinación represiva en Nuestra América? ¿Se acabó el Plan Cóndor? ¿Se disolvieron los aparatos de inteligencia vinculados al Terrorismo de Estado? ¿Los grupos de ultraderecha son un triste recuerdo del pasado? ¿Vivimos en una democracia plena?
Cada quien responderá esas preguntas como quiera o como pueda.
En estas líneas me limito a hacer públicos y denunciar hechos puntuales que, ¿por qué no admitirlo?, me generan cierta preocupación.

Las luchas defensivas del Welfare State y la lucha histórica por la jornada de trabajo de 10 horas.

 
                                              (versão em português) 
 
I. Introducción
 
Los efectos de la ofensiva neoliberal sobre las políticas sociales en los últimos años no se revelan sólo en la reducción de recursos, en la sectorialización, en la fragmentación, en el incentivo del voluntarismo, en la individualización y en la transferencia de la responsabilidad social del Estado hacia la sociedad en el tratamiento de las cuestiones sociales. Alcanzaron también el propio ethos del Servicio Social en Brasil, y sus reflexiones teóricas sobre el tema. De alguna manera, los asistentes sociales tuvieron que ocupar los estrechos espacios reservados a la aplicación de los escasos recursos sociales bajo los criterios de la política neoliberal, corriendo el riesgo de la incorporación, aunque no deseada, de sus prioridades y objetivos. Y este riesgo existe a pesar de la visión contraria que se ha desarrollado durante años dentro del Servicio Social contra la mera instrumentación de las políticas sociales del Estado como una forma de atenuar la lucha de clases.
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