Herramienta web 1

Junio de 2009

Presentación: continuidad y cambio

 

Escribíamos en 1996: “Resulta urgente comprender cabalmente el estado actual del capitalismo, sus contradicciones y tendencias. Simultáneamente, el movimiento obrero y revolucionario está impelido a reflexionar sobre el conjunto de experiencias acumuladas. [...] Esta labor [...] sólo puede llevarse adelante mediante un esfuerzo colectivo de reflexión crítico-práctico-constructiva. Aportamos esta Herramienta para contribuir en el trabajo, y por eso mismo la concebimos como una revista abierta a diversos aportes del pensamiento marxista o que aún sin provenir del marxismo propongan respuestas fundadas a los problemas que enfrentamos. Una revista que difunda opiniones, un terreno de debates constructivos, un acicate para nuevas investigaciones. Buscaremos confrontar ideas y experiencias, sin otra exigencia que la seriedad y el tratamiento respetuoso y leal de las diferencias.” [i]  

Grecia diciembre 2008: crisis, rebelión y esperanza

Autor(es)

 Feliz Crisis y un Próspero Miedo Nuevo
Escrito en las paredes de Atenas en diciembre del 2008
  
Debido a la intervención anglo-americana, la liberación de los griegos de la ocupación nazi no condujo a un período de paz, estabilidad social y desarrollo económico. A diferencia de otros países europeos, el final de la Segunda Guerra Mundial constituyó para Grecia un nuevo período de crisis, conflictos y el primer paso que condujo al estallido de la guerra civil de 1946-1949. La política de Churchill, sumada a las provocaciones de la derecha griega, condujo al conflicto armado de diciembre de 1944, el llamado “Dekembriana” (los acontecimientos de Diciembre). El 3 de Diciembre de 1944, la policía griega abrió fuego sobre una demostración masiva organizada por el movimiento de izquierda, matando a más de 28 personas e hiriendo a otras 48. Los manifestantes de izquierda atacaron varias estaciones de policía para conseguir armas y municiones. Se desató una lucha que duraría un mes entre el ejército griego y el inglés, por un lado, y los integrantes del partido comunista, por el otro. El movimiento de izquierda fue derrotado finalmente el 12 de febrero de 1945 y se firmó un tratado (Varkiza) entre el partido gobernante de derechas y el Frente de Liberación Nacional/Frente Nacional de Liberación Popular (EAM/ELAS). El acuerdo Varkiza estableció el desarme de los luchadores izquierdistas y señaló un período de violencia incontrolable en contra de la población civil y los movimientos de la izquierda griega.

América latina en la ancianidad del tío Sam

En América Latina la población pasó de 166 millones de habitantes en 1950 a 513 en el año 2000 y se espera que crezca a más de 800 para el 2050. En 1950 tenía aproximadamente la misma cantidad de habitantes que Estados Unidos pero, a partir de esa fecha, debido a su mayor tasa de crecimiento, se ha ido distanciando y se estima que hacia el año 2050 su población será casi el doble que la de Estados Unidos.
Por otra parte, el crecimiento de la población no es homogéneo a través de toda la América Latina, con valores considerablemente menores en el cono sur del continente (Uruguay, Chile, Argentina) y en Cuba y Puerto Rico en el Caribe. Entre los países más cercanos geográficamente a Estados Unidos -si las tendencias demográficas se mantienen- hacia el final del presente siglo México verá duplicada su población, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Colombia y República Dominicana la triplicarán, mientras que Guatemala y Haití la cuadruplicarán.

Filosofía y materialismo. Adolfo Sánchez Vázquez y Alfred Schmidt

Autor(es)

Adolfo Sánchez Vázquez y la Teoría Crítica de la sociedad tienen en común, a pesar de varias diferencias importantes, el partir de una interpretación de Marx y del marxismo sin caer en el dogmatismo predominante hasta los años ochenta del siglo XX. En lo siguiente vamos a concentrarnos, en lo referente a la tradición de la Teoría Crítica a uno de los seguidores, alumnos y colaboradores más importantes de Horkheimer, Adorno, Marcuse, Benjamin y Neumann, muy probablemente el más relevante entre los hoy en día vivos: Alfred Schmidt. Aparte de la gran seriedad con la cual ha desarrollado sus trabajos, también es indicada esta decisión por el hecho que Schmidt es el autor de esta tradición teórica que más conocimiento directo tiene de la obra de Marx.
Para Adolfo Sánchez Vázquez, como también para los autores de la Teoría Crítica, una de las cuestiones filosóficas fundamentales es la de la relación entre el idealismo y el materialismo (premarxiano) y la del carácter, al fin y al cabo materialista, de una interpretación de Marx orientada a la praxis.[1]

La historia a contrapelo de la historia. Reflexiones en torno a la violencia y la religión en el materialismo histórico

 Introducción

 El objetivo del presente artículo consiste en trabajar la relación entre violencia e historia en el materialismo histórico, lo que nos va a llevar a su vez a preguntarnos por el lugar que ocupa el sufrimiento a la hora de construir un relato unificador del tiempo histórico y el papel que tiene la religión como una de las primeras matrices de pensamiento que produce una reflexión sistemática en torno al origen, el fin y el significado de la experiencia del hombre en el mundo. El discurso religioso puede contribuir tanto al desarrollo de sociodiceas[1], es decir, al proceso de construcción de discursos legitimadores de las relaciones sociales, borrando su historia y sus luchas para afirmar el presente de la dominación devenido en el orden natural de las cosas, como a la cristalización de discursos que buscan subvertir las representaciones hegemónicas de la sociedad, fomentando la acción política.

Difusión y recepción del "Manifiesto" en Italia desde 1889 a 1945

Autor(es)

A causa de conflictos teóricos o de acontecimientos políticos, el interés por la obra de Marx jamás ha sido constante y, cuando se ha manifestado, conoció indiscutibles momentos de declinación. Desde la “crisis del marxismo” a la disolución de la “Segunda Internacional”, desde discusiones sobre los límites de la teoría del plusvalor a las tragedias del comunismo soviético, las críticas a las ideas de Marx parecieron, en cada ocasión, superar definitivamente su horizonte conceptual. Siempre, sin embargo, hubo un “retorno a Marx”[i]. Constantemente, se desarrolló nuevamente la necesidad de referirse a su obra que -a través de la crítica de la economía política, las formulaciones sobre la alienación o las brillantes páginas de los panfletos políticos- siguió ejerciendo una irresistible fascinación sobre seguidores y opositores. Y pese a que con la finalización del siglo se le decretó unánimemente el olvido, desde hace algunos años a esta parte, inesperadamente, Marx se ha vuelto a presentarse sobre el palco de la historia. En efecto, está en curso una verdadera recuperación del interés a su respecto y, en los estantes de las bibliotecas de Europa, Estados Unidos y Japón, sus escritos son despolvados cada vez más frecuentemente.

1968 y la idea del socialismo

Autor(es)

 

              En todos los países del mundo, una enorme tribu de escritorzuelos de partido y astutos profesores se afanan por «demostrar» que el socialismo no significa nada más que un capitalismo de Estado planificado, que no elimina el lucro como motivación. Por fortuna, también existe una visión del socialismo completamente diferente. Lo que lleva a los hombres hacia el socialismo, y los mueve a arriesgar su vida por él, la «mística» del socialismo, es la idea de la igualdad; para la gran mayoría, el socialismo significa una sociedad sin clases o carece de todo sentido.
            George Orwell, Homenaje a Cataluña, pág. 52.
 
La atención que se presta actualmente a los hechos de 1968 basta para mostrar la importancia de ese año en la formación de nuestra comprensión sobre cómo ha navegado la humanidad los últimos cuarenta años. Dado que a la memoria siempre se la construye desde el presente, y es continuamente reconstruida a medida que pasa el tiempo, hoy necesariamente estamos recordando 1968 desde el 2008 y lo hacemos de manera que sea apropiada a nuestras particulares necesidades y propósitos. Mi propio propósito subyacente en 2008 es el desarrollo de una política socialista que pueda referirse a los múltiples problemas de guerra, pobreza, opresión, desigualdad y degradación ambiental que nos enfrentan.

 

El individualismo metodológico

(Una mirada neofuncionalista y posmoderna sobre los conflictos sociales)

La situación, intermitente, de crisis y conflicto político-económico vivida en Argentina en los últimos años, contrasta muy fuertemente con las preocupaciones que vienen estructurando a las teorías dominantes sobre los movimientos sociales y las protestas, gestadas en los países del Norte y adoptadas casi acríticamente por buena parte de los intelectuales y académicos locales. Son mayoritariamente los recortados fenómenos puntuales aquellos estudiados por el individualismo metodológico, dejando de lado casi cualquier intento por indagar sobre la más compleja totalidad. Los repertorios de acción, la gestión de recursos, la identidad, la racionalidad o no de las elecciones individuales, la capacidad emprendedora-organizacional de los líderes, las motivaciones egoístas de los integrantes, las oportunidades políticas, los agravios sociales, etcétera. son los interrogantes fundamentales y casi exclusivos de estos marcos teóricos, quedando olvidados los contextos y entramados socio-políticos, las relaciones de poder entre sujetos, sectores sociales y clases, los idearios de cambio social y las disputas sobre la desigualdad y la injusticia social inherentes a un sistema de dominación y explotación social. 

Ciencias sociales y teología. Un adorno epistemológico

La urgencia de un debate: el mi(ni)sterio de la ciencia (y técnica)
 
Enero de 2008 fue un mes que presenció la reapertura de un viejo debate: la lógica de las ciencias sociales. El problema que nos incumbe, como en toda discusión sobre lógica de la ciencia, es la relación sujeto – objeto (Adorno, 2003). Este problema no es tan sólo de carácter gnoseológico, o al menos eso es lo que está aquí en discusión (Adorno, 1973a, 2003 y 2005). El Ministro de Ciencia y Técnica de la Nación, Dr. Lino Barañao, lo ha dejado claramente expreso[1]. Es un problema que delimita entre lo que es y lo que no es ciencia: teología (metafísica) versus ciencia. Esta separación, como lo han demostrado Nietzsche, Adorno y Foucault, es un problema de poder. De modo que nos enfrentamos a un problema de carácter dual: el modo en que producimos conocimiento, sus efectos sociales y políticos (poder) (Foucault, 1992; Adorno, 2005). Y fue este tema el que nuevamente se puso sobre el tapete en enero de 2008, a partir de las propias palabras de Barañao.
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