Revista Herramienta Nº 8

Octubre de 1998

Un balance de Herramienta al terminar 1998.

Termina un nuevo año editorial y creemos que es una buena oportunidad para hacer un balance con nuestros lectores.
El IV Encuentro de Revistas Marxistas nos brindó la oportunidad de invitar a algunos de nuestros colaboradores internacionales. Además de sus destacadas participaciones en la jornada inaugural y en los distintos paneles del Encuentro, nuestros invitados realizaron una intensa actividad con Herramienta en distintos ámbitos. El recuento es el siguiente:
En la sede central del Movimiento al Socialismo, en Buenos Aires, Ricardo Antunes (Brasil) dictó el seminario: La centralidad del trabajo hoy. Esta actividad se cumplió en dos jornadas, con la presencia de militantes de izquierda, así como de dirigentes y activistas sindicales. Además, Antunes dictó dos conferencias en la Facultad de Humanidades de Rosario y en la de Filosofía y Letras de Buenos Aires.

La centralidad del trabajo hoy.

I

 

 Este texto pretende, por un lado, desarrollar algunos significados y dimensiones de los cambios en curso en el mundo del trabajo, así como algunas de las consecuencias (teóricas y empíricas) que se desprenden de estas transformaciones, tales como la pertinencia y la validez, en el mundo contemporáneo, del uso de la categoría trabajo.

 

El Manifiesto Comunista y la urgencia de emprender una crítica marxista del progreso.

Texto leído por el autor en la sesión inaugural del Cuarto Encuentro de Revistas Marxistas Latinoamericanas - Buenos Aires, 25 de septiembre de 1998

 
¿De qué depende la vitalidad de un pequeño libro como el Manifiesto Comunista? ¿Por qué siglo y medio después nos seguimos ocupando de él? ¿Por qué, aunque un proyecto como el de Marx se declara muerto y enterrado, sigue siendo centro de atención en todos los rincones del mundo? ¿Por qué, a pesar del fin de los “socialismos históricos” en su versión soviética -señalado por más de un crítico de Marx como la prueba definitiva del fin de cualquier intento revolucionario anticapitalista- hoy el análisis del Manifiesto Comunista sigue retumbando en la cabeza de la burguesía mundial y más de un capitalista se sigue asustando ante el espectro del comunismo? Todas estas cuestiones han motivado más de una reflexión en este año conmemorativo del 150º aniversario de la aparición del documento político más leído en la historia de la humanidad. Personalmente pensamos que la respuesta esencial que marca la actualidad del Manifiesto Comunista reside en dos aspectos: de una parte, la siempre viva realidad capitalista -telón de fondo de ese documento-; de otra parte, la propuesta de superar el capitalismo mediante la lucha organizada y colectiva de los trabajadores como sujetos sociales y activos de la historia.

Ciencia y capitalismo "posmoderno".

Autor(es)

 

I
 
Sin duda, la ciencia moderna está entre los logros de la civilización burguesa que pueden considerarse conquistaron una significación histórica universal. La ciencia moderna constituyó una revolución epistemológica sólo porque encarnó al mismo tiempo una revolución social en el saber No sólo cambió su forma de metafísico-religiosa a racional y empírica sino que expropió al clero y la nobleza el monopolio de la teoría. Unió la teoría, formalizada matemáticamente, a la práctica de los artesanos y técnicos creando una nueva ciencia a la vez teórica y experimental, activa y no contemplativa, que socialmente incorpora a nuevos sectores profesionales y burgueses antes excluídos del saber. En términos de Ilya Prigogine, la ciencia moderna estableció una nueva alianza cognoscitiva entre el hombre y la naturaleza, sólo sobre la base de una nueva alianza entre teoría y práctica, entre saber y sociedad.

Sobre la economía-mundo actual.

El doctor Immanuel Wallerstein (IW) visitó México el pasado mes de febrero, invitado por el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigido por el doctor Pablo González Casanova. En esa oportunidad concedió la siguiente entrevista al economista mexicano José Guadalupe Gandarilla Salgado(JG) y a la politóloga argentina Karina Moreno (KM). La misma será publicada simultáneamente por la revista mexicana CEMOS/Memoria.

  
JG: En su análisis teórico, el sistema-mundo moderno funciona a través de una economía-mundo capitalista y ésta tiene determinados mecanismos. Aquellos que hablan de una etapa actual de globalización económica, parecieran plantear que hay cambios por el gran auge de la actividad especulativa, el gran poderío de los grupos de capital financiero, etc. ¿Se modifican, en su opinión, los mecanismos de funcionamiento de la economía-mundo capitalista debido a ellos? Y si es así, ¿qué consecuencias habría para el sistema mundial?

 

 

La teoría de la dependencia y el sistema mundial.

El pasado mes de marzo, el doctor Theotonio Dos Santos (TDS) visitó México invitado por el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México, que dirige el doctor Pablo González Casanova. En esa ocasión concedió la siguiente entrevista a la politóloga argentina Karina Moreno (KM) y al economista mexicano José Guadalupe Gandarilla Salgado (JG).

 
JG: Desde el paradigma neoliberal se ha tendido a plantear la globalización o mundialización como una etapa histórica sin precedentes, o bien como un conjunto de fuerzas con carácter inexorable. Y consecuentemente se supone para los países o los Estados la obligación de ajustar sus estrategias nacionales al modelo de globalización neoliberal, a través de una serie de medidas económicas (apertura comercial y financiera, privatización o extranjerización del patrimonio público, etc.). ¿Cuál es su opinión sobre esta visión de la globalización?

 

“La conciencia desde fuera”: Marxismo, Lenin y el proletariado.

Autor(es)

 

Resumen: El autor hace un pormenorizado análisis textual y contextual de la proposición de Lenin en el ¿Qué Hacer?, acerca de que la conciencia socialista debe ser introducida dentro del movimiento obrero -que es espontáneo- desde fuera. Como resultado muestra que -contrariamente a lo que sostienen tanto el saber convencional de los no-marxistas como la mayoría de los estudiosos marxistas - la tesis de Lenin no entra en contradicción con la tesis marxista básica de la autoemancipación del proletariado. La idea de Lenin sólo tiene sentido a la luz de la lógica distintiva de su modo de análisis político. Así vista, su proposición puede entenderse como un prerrequisito necesario para que los actores políticos marxistas teoricen sobre su situación dentro de la complejidad de la lucha de clases y puedan, a partir de allí, aprender de las luchas de la clase obrera. La tesis de “la conciencia desde fuera” expresa, paradójicamente, no sólo una preocupación científica por aprehender las realidades del proceso de la formación de la conciencia de la clase obrera, sino también un compromiso teórico con la autonomía política de la clase obrera.

 

Leyendo la “globalización” políticamente.

Autor(es)

1. Introducción

 
Quisiera identificar y explicar esquemáticamente aquí, mediante un conjunto de apretadas tesis, los principales procesos que a mi entender diferencian a la denominada globalización respecto de períodos anteriores de intensa universalización de las relaciones sociales capitalistas.[1]
Dos son las coordenadas en las que debemos inscribir esta tarea de determinar las especificidades de la globalización. Por un lado, debemos reconocer la tendencia universalizante inherente al capitalismo desde sus orígenes históricos, una tendencia que además se inscribe en la dinámica de acumulación y en la consiguiente expansión de las relaciones sociales que lo definen como modo de producción. Ya Marx y Engels escribían tempranamente, en un Manifiesto que hoy cumple un siglo y medio de vida revolucionaria, acerca de una burguesía que “se forja un mundo a su imagen y semejanza”. El primero analizaría más tarde estas tendencias, a lo largo de un itinerario que va desde el propio concepto de reproducción ampliada del primer tomo hasta la perecuación de la tasa de ganancia en el tomo tercero de El Capital.

Algunas consideraciones en torno a la dialéctica y el marxismo a partir de ciertos escritos de Manuel Sacristán.

En Herramienta Nº 7 se publicaron dos cartas en las que se discuten algunos problemas relacionados con la interpretación de la dialéctica por parte de Trotsky. En la primera de tales cartas -y a pesar de su evidente familiaridad con la lógica- Zoilo Achával reconoce con total sinceridad: “puedo confesar que todavía no sé qué es la dialéctica”. No me sorprendería que muchos piensen como don Zoilo sin atreverse a confesarlo. Es que la invocación de la dialéctica suele actuar dentro del marxismo revolucionario como una suerte de conjuro apto para casi todo. La dialéctica es la poción mágica que resuelve todos los problemas, la piedra de toque que distingue al marxista auténtico del falso, la forma superior del pensamiento, incapaz de ser comprendida por los doctrinarios burgueses. Cuando se habla de dialéctica hay que sacarse el sombrero y hacer una reverencia. Y cuanto más oscura resulte su invocación, tanto mejor: la dialéctica es un misterio sólo accesible a los iniciados. ¿Cómo reconocer, entonces, que no se entiende qué cuernos es la dialéctica? Tamaño reconocimiento sería colocarse, en los hechos, por fuera del marxismo revolucionario.

Distribuir contenido