Revista Herramienta Nº 6

Marzo de 1998

Introducción.

“Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. ¡Proletarios de todos los países, uníos!”. Con estas palabras concluía el Manifiesto del Partido Comunista que Carlos Marx y Federico Engels terminaban de redactar en enero de 1848. Un mes después, en Londres, se publicaba por vez primera este escrito, que se convertiría desde entonces en uno de los más contundentes gritos de guerra contra el capitalismo. A ciento cincuenta años de su primera edición, quisimos abrir este número de Herramienta reflexionando sobre este aniversario, tal como lo hiciéramos en los dos números anteriores en ocasión de los 30 años de la muerte del Che Guevara y de los 80 años de la Revolución Rusa.

La actualidad del Manifiesto Comunista. Tres tesis sobre la mundialización del capital, trabajo y lucha de clases.

 

Al confrontar las múltiples facetas del pensamiento de Marx y Engels tal y como aparece en el Manifiesto Comunista se deben evitar dos extremos frecuentes: por una parte, considerar que la mayoría de sus análisis son letra muerta y no tendrían nada que aportar al mundo de hoy; por otra parte, dar por sentado en forma ingenua que nada ha cambiado en la última parte del siglo y que las cosas siguen siendo idénticas -concepción que es profundamente ahistórica- a como lo eran en tiempos de Marx y Lenin, y que por consiguiente debemos contentarnos a repetir en forma dogmática y canónica las afirmaciones de los clásicos del marxismo, sin preocuparnos por indagar cuál es su correspondencia con la realidad contemporánea.

Las tesis sobre “El fin del trabajo”: ideología y realidad social.

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La idea del fin del trabajo está de moda. Para convencerse basta citar algunos títulos publicados en el curso de los últimos años: Jacques Robin, Cuando el trabajo se va de la sociedad industrial -que continúa las reflexiones que el autor había comenzado hacía tiempo, especialmente con Cambiar de era; Dominique Méda, El trabajo, un valor en vías de desaparición; Jeremy Rifkin, El fin del trabajo... La idea del “fin del trabajo” recorre de una punta a la otra el ensayo de Viviane Forrester El horror económico. Así, denunciando los lugares comunes con que los gobiernos anuncian las medidas de lucha contra el desempleo, Forrester los considera

La crisis y el porvenir del capitalismo no se explican solo por la lógica de “El Capital”, pero sin ella son incomprensibles

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El comentario sobre el trabajo de Chesnais[1]puede ser un punto de apoyo para la comprensión del momento que vivimos, aunque el trabajo en sí me parece lleno de reiteraciones que poco aportan al conocimiento específico del capitalismo actual y no propone hipótesis que contribuyan demasiado a aclarar el presente conflicto social.

La mundialización del capitalismo es una consecuencia de la acumulación del capital. Es un proceso objetivo apoyado por la política del capital transnacionalizado, pero no la consecuencia exclusiva de una política predeterminada. Las características que toma el proceso de acumulación en el capitalismo global son una combinación de la reproducción capitalista y de las políticas que la fomentan, precisamente porque el capital transnacionalizado domina los resortes del poder político. El proceso de acumulación y el apoyo político que encuentra en la generalidad de los gobiernos son una sola y misma cosa. La realidad no es un resultado de la lógica objetiva ni tampoco de una política predeterminada sino de una interacción entre ambas en el seno de la sociedad.

Una conmoción en los parámetros económicos mundiales y en las confrontaciones políticas y sociales.

 

Hasta mediados de enero, Dominique Strauss-Kahn continúa sosteniendo que la crisis económica que sacude a Asia no afectará a Francia sino de manera marginal, de modo tal que el crecimiento francés seguirá siendo igual o superior al 3% y los parámetros presupuestarios no cambiarán. Se debe entonces mantener la dirección hacia el pasaje a la moneda única este año y hacia la aplicación de los criterios del tratado de Amsterdam. Strauss-Kahn evidentemente no cree ni una palabra de lo que dice. Quería lograr un milagro: no "asustar" al pequeño portador de valores financieros que confió en el Palais Brogniart, así como otros en otros tiempos no querían "asustar a Billancourt". Su posición es compartida por todos aquellos que, en el seno de los partidos de la izquierda “amplia” (plurielle) y de las direcciones sindicales, han decidido que el capitalismo es su “horizonte insuperable”. Hecha esta elección, no les queda más que pasar a ser portavoces de “la adaptación necesaria” a la mundialización neoliberal, nueva fórmula de la dominación del capital financiero.

Bases políticas y sociales de variaciones regionales en las ocupaciones de tierra en Brasil.

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El Movimiento de Trabajadores Sin Tierra brasileño (Movimiento Rural Sem Terra), fundado hace una década, es el movimiento social rural más dinámico de América Latina. Sus actividades abarcan a más de medio millón de trabajadores rurales, incluyendo miembros de cooperativas, ocupantes ilegales de tierras, y afiliados rurales en un territorio que abarcaría la mayor parte del territorio de los Estados Unidos. El MST comenzó como un movimiento estrechamente ligado a la Pastoral Rural, de la Iglesia Católica, orientada hacia la provisión de servicios sociales y a facilitar la organización entre los pobres del campo.

La reproducción del metabolismo social del orden del capital. (segunda parte).

Nota de la Redacción. Para introducir la segunda y última parte del capítulo 2 de Mas allá del capital debemos recordar que este libro constituye una monumental crítica al capital y al capitalismo (importante distinción de Mészáros). El autor penetra y expone la lógica que preside “el sistema de metabolismo social del orden del capital” para demostrar con fuerza la actualidad de la alternativa socialista, explicando de paso el fracaso de las experiencias no capitalistas del siglo XX por su negativa a ir más allá del capital.

Incertidumbre y creatividad.

Creo que la primera mitad del siglo XXI será más dificultosa, más perturbadora y, sin embargo, más abierta que todo lo que hemos conocido durante el siglo XX. Digo esto basándome en tres premisas, aunque carezco de tiempo para argumentarlas aquí.

Löwy-Callinicos: un debate importante.

El hecho de que libro de Alex Callinicos, Theories and narratives: reflections on the philosophy of history[1] no esté traducido al castellano, aumenta, si cabe, el interés del intercambio de opiniones que el mismo motivara entre el marxista británico y Michaël Löwy, que acercamos a nuestros lectores. Los textos fueron publicados originalmente por la revista Critique Communiste (Francia) Nº 149, verano (europeo) 1997. La traducción del francés fue realizada por Graciela Mabel Riveiro; revisión de Aldo Andrés Romero.
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