Revista Herramienta N° 53

Julio de 2013

Revista Herramienta N° 53. Indice

Revista Herramienta N°53
 
Julio-agosto de 2013 - Año XVII
ISSN 1852-4710
 
 
 
DOSSIER: Latencias De Nuestra América
 
Ricardo Antunes y Ruy Braga
 
John Holloway
 
Miguel Mazzeo
 
Franck Gaudichaud
 
Fabio Mascaro Querido
 
Javier Biardeau R.
 
Lucas Villasenin
 
Reinaldo Iturriza López
 
Roberto Fernández García
 
Mariano Féliz
 
Erica Carrizo
 
Horacio Machado Aráoz
 
Gabriela Castiglia
 
Rafael Sandoval Álvarez
 
Julio C. Gambina
 
Mabel Bellucci
 
 
Teoría
 
Jonah Birch
 

A nuestros lectores

Con la entrega de este número 53, quienes producimos Herramienta renovamos la comunicación y el lazo que nos unen al colectivo mucho más amplio de amigos y lectores, manteniendo una continuidad que nos enorgullece.
Continuidad temporal desde aquel ya lejano mes de agosto de 1996, en que salió el primer número de la revista, al agosto de 2013 en que distribuimos el presente número. Continuidad en el compromiso con las causas emancipatorias. Continuidad en el empeño por el desarrollo y la difusión del pensamiento crítico en su diversidad y pluralidad necesarias.

¡Comunicemos!

Autor(es)

Tiene que ser un verbo, ¿o no? Un sustantivo no puede expresar el tipo de sociedad que queremos. Un organizar social autodeterminante no puede ser contenido en un sustantivo. La noción de comunismo como sustantivo es un sinsentido peligrosamente autocontradictorio. Un sustantivo sugiere cierta fijación que sería incompatible con la constante autocreación colectiva. Un sustantivo excluye el sujeto activo, mientras que la razón de ser del mundo que queremos es que el sujeto social activo esté en el centro.
La nuestra es la revuelta de los verbos contra los sustantivos. Ésta es la revuelta del ser capaz de en contra del poder. El movimiento de la autodeterminación (o del comunizar) contra la determinación alienada difícilmente pueda existir de otra manera. La determinación alienada es la reclusión de nuestras vidas en coagulaciones, barreras, reglamentaciones, fronteras, hábitos. En otras palabras, dentro de formas sociales, que son los moldes en los que se rigidiza la acción humana.

Los días que conmovieron a Brasil. Las rebeliones de junio-julio de 2013

[…] las percepciones humanas se agudizan extrañamente cuando… la multitud de repente se torna ella misma justiciera del caso.
Herman Melville, El estafador y sus disfraces
 
Una era de rebeliones a escala global
Junio de 2013 entrará en la historia de las rebeliones sociales en Brasil como fecha emblemática. Comenzó el 6 junio en San Pablo, con una marcha de aproximadamente 2.000 personas contra el aumento de tarifas en el transporte público. Los jóvenes del Movimiento Pase Libre (MPL) no podían imaginar que sacudirían al Brasil, con una explosión que sólo ha tenido antecedentes semejantes –al menos en su magnitud, aunque con formas bastante diferentes– en la Campaña por el impeachment (destitución) de Collor en 1992 y en la Campaña por elecciones directas en 1985, aún bajo la dictadura militar.

Honduras después del golpe: el corredor latinoamericano de la reacción

 
Primera parte. El golpe, antecedentes y contexto
 
Antes de la madrugada del 28 de junio de 2009, el ejército hondureño derrocó al gobierno socialdemócrata de Manuel Zelaya y lo reemplazó temporariamente por Roberto Micheletti, una figura proveniente de una fracción opuesta del propio Partido Liberal de Zelaya. Así, se puso fin al titubeante experimento democrático iniciado en 1982.[1] Luego de que el país fuera expulsado de la Organización de Estados Americanos (OEA) por quebrar la institucionalidad democrática, en noviembre del mismo año se llevó adelante una elección con el fin de darle al régimen una nueva fachada de legitimidad. Porfirio “Pepe” Lobo del Partido Nacional ganó esta elección fraudulenta y asumió su cargo el 27 de enero de 2010 en el marco de las protestas masivas de la resistencia en las calles de Tegucigalpa y en otros puntos del país. El derrocamiento de Zelaya fue el segundo golpe de estado exitoso en el hemisferio occidental desde el autogolpe liderado por Alberto Fujimori en Perú en 1992.[2]

Requisitos estratégicos

Autor(es)

Los agentes históricos, al conquistar su
auto-emancipación colectiva elegirán los
rumbos y la forma de la nueva sociedad.
Florestan Fernandes
 
Miedo es dejar de sembrar por temor los pájaros.
Henry Miller
 
I
No existe una fórmula general para el socialismo. No existen, ni es necesario ni bueno que existan, formas orgánicas absolutas (o programas) aplicables eficazmente a condiciones de tiempo y lugar distintas. El socialismo tiene tantos rostros como espacios y tiempos en los que germina con autenticidad, es decir: con raigambre, radicalidad y potencia emancipadora. Esta trilogía, a la que consideramos fundante de la autenticidad de todo proceso y proyecto que se asuma como socialista, también incluye una “fe”.

Desde abajo, desde arriba y a la izquierda. Cambiar el mundo transformando el poder y... la sociedad

Una reflexión sobre este laboratorio latinoamericano en términos de experiencias democráticas, autogestionarias, participativas, y potencialmente emancipadoras, como las que aquí se presentan, se muestra rica en pistas sobre toda una serie de cuestiones: relación entre autonomías sociales y Estado, relación entre movimientos, partidos e instituciones, formas de organización de las clases populares y relaciones entre lo local, lo nacional y lo global, relación con el mercado así como con otros sectores sociales subalternos, etcétera. Desde hace algunos años, están muy presentes en América Latina los debates en torno a cómo “cambiar el mundo” (Whitaker, 2006), pero también sobre la relación que las diversas modalidades de transformación social entablan con el Poder.
Algunos analistas y militantes han sido seducidos por la idea de construir un “antipoder”, o un contra-poder, basado únicamente en la autonomía de los movimientos sociales, de las “multitudes” y de espacios comunitarios autogestionados. Podemos encontrar estas ideas, con sensibilidades diferentes, en Toni Negri, Miguel Benasayang y, sobre todo, John Holloway.

Progreso, catástrofe y crisis de civilización: resistencia y alternativa ecosocialista en América Latina

 
Marx dice que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Pero tal vez se trata de algo por completo diferente. Tal vez las revoluciones son el manotazo hacia el freno de emergencia que da el género humano que viaja en ese tren  (Benjamin, 2009: 37).
 
Crisis civilizatoria y alternativa ecosocialista
 

¡A luchar! La Revolución Bolivariana ¿superará sus errores y debilidades?

1. Introducción
 
La respuesta es sencilla. Sólo con claridad ideológica y lucha atinada podrán superarse los errores y debilidades de la revolución bolivariana. No hay que ofrecer, entonces, rendija alguna de posibilidad a las operaciones de confusión, manipulación, división y desmoralización que han activado, sin lugar a dudas y con mayor intensidad, los factores de derecha contra la revolución bolivariana, luego de los resultados electorales del 14 de abril de 2013 (¿Crisis electoral en la revolución bolivariana?).
Múltiples eventos y situaciones concatenadas así lo vienen confirmando desde el discurso de Chávez el día 8 de diciembre de 2012. Por tanto, es momento de galvanizar y acerar el factor estratégico fundamental de una revolución: el factor moral e intelectual, la voluntad de lucha, la consistencia de los ideales, creencias, ideas y valores. Allí residen las razones sagradas, místicas y espirituales de la revolución bolivariana. De manera que, a una apreciación realista de las situaciones, le sigue una voluntad inquebrantable de lucha basada en una perspectiva revolucionaria. Terrible sería cometer dos errores en las actuales circunstancias:

Hugo Chávez y un pensamiento rebelde para la revolución

Introducción
 
Cuando el 5 de marzo de 2012 el vicepresidente Nicolás Maduro dio a conocer al mundo la trágica noticia de la muerte del Comandante Hugo Chávez Frías, el pueblo venezolano comenzó a inundar las calles para demostrar la vitalidad y la fortaleza con la que contaba el proceso revolucionario en curso. Así también, muchos nos acercamos a las embajadas venezolanas en distintas partes del mundo, y algunos intelectuales tomaron pertinentemente la ocasión para dar cuenta de la magnitud histórica de aquel hecho.
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