Revista Herramienta N° 51

Octubre de 2012

Revista Herramienta N° 51. Indice

Herramienta N°51
 
Octubre de 2012 - Año XVI
ISSN 1852-4710
 
 
 
Michael Löwy
 
Deni Ireneu Alfaro Rubbo
 
Miguel Mazzeo
 
Noelia Figueroa
 
Martín Salinas
 
Fabio Mascaro Querido
 
Ensayo
 
Renán Vega Cantor
 
Brasil
 
Plinio de Arruda Sampaio Jr.
 
Maria Orlanda Pinassi y Raimundo Gomes da Cruz Neto
 
Argentina
 
Eduardo Lucita
 
Gabriela Mitidieri
 
Psicoanálisis y género
 
Silvia N. Labado
 
Martha I. Rosenberg
 
Marxismo y Derecho
 
Edgardo Logiudice
 
Homenaje
 
Virgínia Fontes
 
Reseñas
 
Frederico Daia Firmiano
 
Cynthia Rivero
 
Fabiana Santana Previtali
 

Dossier: Homenaje a Mariátegui

José Carlos Mariátegui
Breve cronología de su vida
 
 
Como contribución al conocimiento de la trayectoria de Mariátegui, entregamos una sintética versión de la cronología de su vida preparada por Alberto Flores Galindo y Ricardo Portocarrero para la antología reunida por ambos historiadores que fuera publicada bajo el título Invitación a la vida heroica (1989). Si bien una cronología siempre puede ampliarse con diversos datos y detalles, esta contiene los aspectos fundamentales de la vida del Amauta.
 

Comunismo y religión: La mística revolucionaria de José Carlos Mariátegui

Autor(es)

Tradicionalmente, se entiende el comunismo moderno como un movimiento ateo, secular y profano, activamente opuesto a la religión, como a toda forma de “idealismo”. El pensamiento de José Carlos Mariátegui, uno des los principales fundadores del comunismo latinoamericano, tiene muy poco en común con esta imagen convencional. Acerca de la religión, como acerca de otros tantos temas, Mariátegui es un heterodoxo. En el corazón de su heterodoxia marxista, de la singularidad de su discurso filosófico y político, se encuentra un momento irreductiblemente romántico.

Marxismo, política y religión de “un marxista convicto y confeso”: Michael Löwy lector de José Carlos Mariátegui

Este artículo dividido en dos partes tiene como objetivo presentar y sistematizar la evolución de la lectura peculiarmente crítica de Michael Löwy sobre el pensamiento de José Carlos Mariátegui. En un primer momento, el sociólogo franco-brasileño realiza un análisis predominantemente anclado en la figura política de Mariátegui, destacando su pensamiento como expresión más vigorosa y original frente al cuadro histórico de surgimiento del marxismo en América Latina. En un segundo momento, bajo la nítida influencia de “Sobre el concepto de la Historia” de Walter Benjamin –punto de inflexión que altera su visión del mundo marxista–, la comprensión de Löwy con relación a la obra mariateguiana es (re) dimensionada. Ella aproxima el pensamiento del periodista peruano a la corriente romántico-revolucionaria –distanciándolo de manera resuelta del ideario positivista y del “culto supersticioso de la idea de Progreso” – en la cual la dimensión espiritual, ético-social y religiosa de la lucha revolucionaria asume vital importancia. Tal lectura amplía el espectro de análisis del conjunto de la obra de Mariátegui, lo que puede suscitar lecturas comparativas aunque inexploradas, principalmente en el dominio de la sociología de la cultura y de la religión.

Todo verdadero conocimiento provoca remolinos.
Walter Benjamin
 

Walter Benjamin y José Carlos Mariátegui: gestos para refundar una teoría crítica subalterna

Este artículo es un avance de un proceso de investigación más amplio, cuyo objetivo es plantear un análisis en paralelo de las producciones de dos filósofos del siglo XX: Walter Benjamin (1892-1940) y José Carlos Mariátegui (1894-1930). En esta ocasión, nos detendremos en lo que podríamos denominar nudos epistemológicos del pensamiento de los dos autores. Entendemos que ambos tienen aportes específicos para hacer a la tarea actual de fundar una epistemología política subalterna. Sea para abordar críticamente los pares relacionales sujeto-objeto / conocimiento-verdad, o para sumergirnos en una perspectiva de análisis dialéctica, con un método que se auto comprende “marxista” y no excluye saberes exógenos sino que, por el contrario, los pone a dialogar entre sí. En los dos casos, creemos que sus producciones pueden ser parte de la señalética que nos dé indicios para pensar el camino más general de reconstrucción de una teoría crítica. Teoría que esté a la altura de los desafíos actuales, es decir, que nos habilite para aprehender un mundo en transformación y dislocado de los marcos de referencia de aquellas regiones del conocimiento científico occidental que nos lo revelan como obsoleto y excluyente.

José Carlos Mariátegui, La crítica de las vanguardias y la conquista de la realidad

“Mi presencia en el Perú debe tener un objeto.
Si lo pierde, nada la justifica”
José Carlos Mariátegui
 
En su artículo dedicado a la figura de Rainer Maria Rilke (1927), Mariátegui advierte el  peligro metodológico implícito en la aplicación de “categorías estéticas” en torno al análisis de obras particulares, en la medida en que presupondrían, para el crítico, el riesgo de configurar una abstracta estructura homogénea que no respete la cualidad de las obras que le sirven de base. Sin embargo, el autor de La escena contemporánea es consciente de que “no se puede prescindir de ellas para enjuiciar con cierto orden la poesía y el arte de esta época caótica.

Afinidades electivas. Benjamin, Mariátegui y los movimientos sociales contemporáneos a contramano de la historia del progreso de los vencedores

Y si la eliminación de la burguesía no se hubiese logrado
hasta un momento casi calculable del desarrollo económico y
técnico, todo está perdido. Antes que la llama llegue a la
dinamita, es preciso que el pabilo que se quema sea cortado.
Walter Benjamin, Calle de dirección única
 
I
 
Movimientos sociales latinoamericanos como el  Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Movimiento de los trabajadores Sin Tierra (MST) mantienen diferencias significativas entre sí. México y Brasil poseen escenarios históricos y políticos relativamente distintos, cuyas singularidades históricas son irreductibles a la universalidad abstracta de los modelos teóricos cerrados. No por casualidad, en la medida en que están asentados en las condiciones específicas de sus diversos contextos histórico-nacionales, el MST y el EZLN son organizaciones muy distintas. Mientras el primero tiene raíces en casi todo Brasil y hace de la lucha por la tierra (y contra quienes la usurpan de su utilización social y ecológica) uno de sus ejes programáticos, el segundo, a su vez, apoyado por  las comunidades indígenas, se caracteriza entre otras cosas por una reapertura no sólo de la historia de México en sí, sino también de los presupuestos de clase que condicionan las diversas –y a veces antagónicas– formas de contar, o mejor dicho de escribir la historia.

La expropiación del tiempo en el capitalismo actual

No les tengas miedo a lo sagrado y a los sentimientos, de los
cuales el laicismo consumista ha privado a los hombres
transformándolos en brutos y estúpidos autómatas adoradores
de fetiches”.
Pasolini, 1997: 24.
 
Caminamos en silencio. En medio de uno de esos silencios
que son la mejor forma de comunicación”.
Sepúlveda, 2010: 90.
 
En este texto se analiza un asunto crucial de la expropiación de los bienes comunes en el mundo de hoy por parte del sistema del capital, pero sobre el cual poco se reflexiona. Nos referimos a la expropiación del tiempo de la mayor parte de los seres humanos. La exposición parte de recordar en forma breve la manera como la expropiación inicial del tiempo, cuando surge el capitalismo industrial, estaba relacionada con la conversión de campesinos y artesanos en obreros asalariados y se limitaba al ámbito fabril. Luego se consideran los rasgos generales de la expropiación del tiempo en nuestra época, recalcando el papel que desempeñan las tecnologías de la información y la comunicación. Por último, a partir de este análisis general se presenta el recuento de algunos aspectos emblemáticos de expropiación del tiempo, tal como los supermercados, la siesta, la noche, la comida rápida y la memoria y la historia.

Brasil. Crisis profundiza regresión neocolonial

La crisis económica mundial cumplió su quinto año sin ninguna señal de que estén siendo superadas las contradicciones que la provocaran. La subsistencia de un gigantesco excedente absoluto de capital que no puede realimentar el circuito de valorización del capital aumentando las inversiones productivas, mantiene latente como amenaza devastadora la tendencia a una violenta desvalorización de la riqueza.

La minería y la lógica de producción destructiva en la Amazonía brasileña

“La tercera fase, y potencialmente la más letal,
del imperialismo hegemónico global, que está hoy en pleno
funcionamiento, y corresponde a la profunda crisis estructural
del sistema capitalista, como un todo en el plano político y en
el militar, no nos deja espacio para la tranquilidad o la
certeza. Por eso, el siglo que iniciamos será necesariamente
el de ‘socialismo o barbarie’”.
                        Istvan Mészáros
 
Desde la fase de acumulación primitiva y, principalmente, a partir la revolución industrial, la minería ha constituido un factor esencial en la producción de riqueza capitalista. En este contexto, la primera colonización (portuguesa, española, francesa y holandesa) tuvo la función de abastecer el creciente mercado europeo con los bienes naturales saqueados en la región, entre los cuales los minerales ya figuraban como una prioridad. El desarrollo desigual y combinado del sistema socio-metabólico del capital definía así la condición de subalternidad de los países coloniales, países condenados a suministrar bienes primarios para la industrialización inglesa, principalmente. Durante los siglos XIX y XX, la rapiña se intensificó bajo el control de los países neocolonizadores e imperialistas de Estados Unidos, Europa y Asía.
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