Revista Herramienta N° 48

Octubre de 2011

Revista Herramienta N° 48. Indice

Herramienta N°48
Octubre de 2011 - Año XV
ISSN 1852-4710 
 
Dossier sobre la cuestión urbana
 
 
Loïc Wacquant
 
Celia Guevara
 
Silvio Schachter
 
 
Martha Schteingart
 
María del Carmen Verdú
 
Mónica Gallegos Ramírez
 
Breno Pimentel Câmara
 
Programa El Derecho a tener Derechos UNLP – CIAJ - Galpón Sur
 
Fernando Stratta
 
Mariano Salomone y Pedro S. Marsonet
 
Soledad Arqueros Mejica, Cecilia Calderón, Natalia Jauri, Julia Ramos,
Pablo Vitale y Paula Yacovino
 

 
El capitalismo en trance
 
Michel Husson
 

 
Política y géneros
 
Claudia Anzorena y Ruth Zurbriggen
 

 
Reseñas
 
María Castel
 
Marcelo Pablo Otero  

Presentación

La cuestión urbana es entendida como expresión de las relaciones sociales que se producen y tienen lugar en el espacio urbano, de las experiencias adquiridas por la generación de eventos y fenómenos socio-espaciales, económicos y culturales, cuyas consecuencias se manifiestan en la génesis y la interacción de procesos como la segregación y fragmentación, el impacto ambiental, el crecimiento poblacional sin límites, la violencia, el deterioro y desaparición del espacio público, las insuficiencias de la red de servicios, el transporte y el déficit habitacional.
De la mano de la globalización todo el planeta marcha aceleradamente a una completa urbanización, dando lugar a nuevas contradicciones inter-urbanas e intra-urbanas o a la llamada rurbanizacion,  que exigen otras lecturas y requieren de nuevos instrumentos para el diagnóstico. 

El diseño de la seclusion urbana en el siglo XXI

El diseño de la seclusion urbana en el siglo XXI 
 
Para mí es un honor el hecho de que especialistas en arquitectura me hayan tenido en cuenta y se hayan ocupado de mi obra, y un placer el haber sido invitado a dar esta conferencia 1Es más, es un placer doble pues he crecido en una tradición intelectual europea con un nivel disciplinario muy bajo, de modo que no me considero tanto un sociólogo como un científico social común que resulta estar empleado en un departamento de sociología. Y considero un componente esencial de mi deber en mi ocupación el encarar temas a través de los límites disciplinarios, así como a través de la división entre las ocupaciones profesionales y las académicas. Más aún, el tema de la seclusión urbana se presta muy bien a este tipo de intercambios, de los que pueden beneficiarse los investigadores y los practicantes. 

De la utopía posmoderna a la utopía de la seguridad

Desde la antigüedad, desde su creación misma, la ciudad ha sido receptora de los pensamientos utópicos de la sociedad que la habita. La utopía actual de la seguridad urbana, con la creación de esos barrios cerrados que han ido deformando los suburbios de Buenos Aires y de otras ciudades latinoamericanas, se corresponde con los miedos platónicos del siglo V A.C. relacionados con el despertar de las aspiraciones sociales de los campesinos atenienses, miedos incluso detectables en La República de Platón (ya criticada por sus contemporáneos, que se refieren a su autor como viejo reaccionario). El miedo al cambio, miedo platónico por excelencia, lo llevó a la creación de una ciudad ideal y de una sociedad inmóvil.1

El ocaso metropolitano, archipiélagos, desmesura y exclusión

 El infierno de los vivos, si existe, está aquí, es el infierno en el cual vivimos todos los días, que formamos estando juntos. Existen dos maneras de no sufrir, la primera es fácil, para la mayoría de las personas es aceptar el infierno y tornarse parte hasta el punto de dejar de percibirlo; la segunda es arriesgada y exige atención y aprendizajes continuos, intentar reconocer en el medio del infierno lo que no es infierno, preservarlo y abrirle espacio

Italo Calvino, Las ciudades invisibles  

 

Multitudes rodeadas de multitudes, multitudes que eligen aislarse, multitudes que se desplazan sin concederse siquiera la posibilidad de mirarse. Monstruosas, gigantescas, azarosas, sobredimensionadas, violentas, absurdas, las metrópolis son víctimas de su propia desmesura. Sus habitantes, signados por la anomia y la indiferencia, recorren los recortes de un conjunto de espacios inasibles mientras intentan ordenar e interpretar las partes con códigos mayormente ajenos a sus propias vivencias.

La división social del espacio en las ciudades

1.Introducción
 
La división social del espacio en las ciudades no ha constituido, sino hasta hace muy pocos años, un tema destacado de la investigación urbana en América Latina. Tanto la problemática de las clases sociales y de la estratificación social en los países y en las ciudades, como la referente a la estructura socio-espacial urbana estuvieron presentes en una cantidad no despreciable de estudios en la región, sobre todo en los años sesenta y setenta. Sin embargo, posteriormente esos temas dejaron de formar parte de los intereses de los científicos sociales y urbanólogos, que se orientaron hacia nuevos temas y enfoques. Propiamente dentro de los estudios urbanos el análisis de los actores urbanos y de los movimientos sociales, de los procesos de producción de los elementos constitutivos del marco construido, etcétera, se ubicaron en el centro de las preocupaciones de los investigadores. La citada desaparición también se vinculó, como lo han señalado algunos balances de la investigación urbana en la región (cf. Valladares, Prates, 1995; Schteingart, 1995; Rodríguez, et al., 1995), con un cierto abandono de estudios globales y estructurales por análisis de casos concretos y específicos, que si bien permitieron conocer de manera más profunda algunos procesos sociales urbanos y explicar las causas de ciertos fenómenos, implicaron la pérdida de una visión más global de la urbanización y las ciudades. Sin embargo revisando la literatura referida al tema, nos hemos encontrado con una gran cantidad de estudios de caso sobre la periferia urbana donde habitan los pobres, sobre la llamada ciudad ilegal, y en cambio con pocos análisis sobre barrios de la clase media y alta o incluso sobre los viejos barrios obreros (cf. Bazan, 1991), y en general sobre las áreas más centrales de las ciudades. Afortunadamente este panorama ha comenzado a cambiar en los años recientes.
 

De la Doctrina de la Seguridad Nacional a la doctrina de la Seguridad Ciudadana: la inseguridad del régimen

 El ghetto a la inversa

En las recientes campañas electorales argentinas, como viene sucediendo hace ya varios años, la cuestión popularizada bajo el nombre de “problema de la inseguridad” ha ocupado un lugar preponderante en el discurso de los candidatos y en su abundante producción propagandística.
Un ejemplo claro de la forma en que se plantea a la ciudadanía ese “problema” (insistiremos en el uso de comillas) es un spot de un candidato a presidente en las elecciones primarias, que llamaba a votar por un “cambio seguro”, después de mostrar la siguiente escena: de noche, un matrimonio joven que está en el comedor de su casa escucha desgarradores gritos de alguien que en la calle pide ayuda. La reacción espontánea del marido es abrir la puerta y ver si puede ayudar, pero la mujer, en un tono que comienza alarmado y sube en un crescendo de histeria total, se lo impide. “Es una trampa”, le dice. “Hacen así para que abras, y ahí te agarran…”. Conclusión: mientras siguen los pedidos de auxilio, la pareja se queda encerrada en casa, aterrorizada por la inseguridad. 

La ciudad en declive: expresión de la crisis de lo urbano

Resumen
 
Las ciudades, que en otro tiempo fueron consideradas la expresión “más perfecta” de los beneficios del desarrollo económico capitalista, son hoy, sin lugar a dudas, la manifestación más acabada y brutal de la crisis profunda y casi insoportable que vive este sistema. Las que en otro tiempo fueron promesa de progreso individual y social, manifestación clara de la modernización, entendida no sólo como incorporación de los avances tecnológicos en la industria, los servicios y otras áreas de la actividad humana, sino también como realización de un futuro anunciado. Las que eran consideradas muestra fehaciente del desarrollo civilizatorio; utopía materializada a golpe de reorganización del espacio-tiempo de la vida toda, en aras de la maximización de la productividad, de hacer más eficientes la producción, distribución, circulación y consumo de los productos y servicios, nacionales y extranjeros; el lugar por excelencia de la mercantilización plena, dinámica, expansiva, pujante. Las que fueron núcleo de concentración de unas supuestas y reales oportunidades de ascenso social a través del empleo “seguro” y bien remunerado, de la escuela “accesible” y cuasi gratuita, del acceso a los servicios de salud, recreación, cultura, además de otros servicios urbanos que en conjunto mejoraron los niveles de vida de la gente, ampliando su posibilidad de obtener bienes que no llegaban a las zonas rurales y de satisfacer una amplia gama de necesidades (reales o creadas). Las ciudades sufren hoy un deterioro constante y su continuo declive nos expresa lo que parece la crisis irrevocable de lo urbano… Frente a todos estos procesos nos preguntamos: ¿qué alternativas se pueden generar con otro tipo de dinámicas sociales urbanas? 
 

Riesgo, peligro, crisis, copa y olimpíadas

 
              (Versão em português)  
 
La seguridad pública es desde los inicios de los años noventa la principal motivación de los conflictos urbanos en la ciudad de Río de Janeiro. Se impusieron, desde entonces, diversos niveles de planes para responder a diversos niveles de riesgo, accionando, incluso con variada intensidad, la retórica del peligro, dándole el sentido de una especie de crisis epidémica. “Epidemia” del tráfico de drogas, que siguió durante el periodo esparciéndose por las favelas de la ciudad.
El combate a la demonizada “epidemia” social se sirvió y sirve de diversos tratamientos, muy heterodoxos, que más allá de su utilización en términos de legitimación de las acciones gubernamentales, impactaron de manera desigual porciones distintas de la población. Se conforma como un mecanismo múltiple de diferenciación social, económica y política, en el cual la seguridad pasa a configurarse como una valiosa mercancía, producida por diferentes agentes, legales e ilegales, de acuerdo con el lugar a ser explotado. Mecanismo que instrumentaliza el Estado, a través de fuerzas represivas diversas, que en el caso de Río viene fabricando crisis, exaltando el peligro y naturalizando el riesgo para el avance de sus modelos de control de los espacios pobres. Y adquiere legitimación en velocidades olímpicas frente a la urgencia impuesta por los eventos deportivos que se avecinan.

Risco, perigo, crise, copa e olimpíadas.

                   (Version en español)

A segurança pública é desde o início dos anos 1990 a principal motivação dos conflitos urbanos na cidade do Rio de Janeiro. Impuseram-se desde então diversos níveis de planos para responder a diversos níveis de risco, acionando ainda com variada intensidade a retórica do perigo de uma espécie de crise epidêmica. ‘Epidemia’ do tráfico de drogas que seguiu durante o período se alastrando pelas favelas da cidade.
O combate à demonizada ‘epidemia’ social se serviu e serve de diversos tratamentos, muitos heterodoxos, que para além de sua utilização em termos de legitimação das ações governamentais, impactaram de maneira desigual parcelas distintas da população. Conformando-se em um mecanismo múltiplo de diferenciação social, econômica e política, no qual a segurança passa a configurar enquanto valorosa mercadoria, produzida por diferentes agentes, legais e ilegais, de acordo com o local a ser explorado. Mecanismo que instrumentaliza o Estado, através de forças repressivas diversas, e que no Rio vem fabricando crises, exaltando o perigo e naturalizando o risco para o avanço de seus modelos de controle dos espaços pobres. E adquire legitimação em velocidades olímpicas diante da urgência imposta pelos eventos esportivos que se avizinham.
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