Revista Herramienta Nº 22

Marzo de 2003

Revista Herramienta Nº 22. Indice

Revista Herramienta Nº 22

Otoño de 2003

Herramienta Nº 22

Presentación

Situación mundial

Nueva fase del imperialismo norteamericano. Lubrificando la máquina de guerra
Charles-André Udry

El imperio en orden de batalla
Gilbert Achcar
Entrevista realizada por Anthony Bégrand

Raíz, génesis y consecuencias del crash bursátil
François Chesnais

Estancamiento dinámico y exclusión en la economía mundial
Franz J. Hinkelammert

Especial Brasil

El Brasil de Lula y algunos de los desafíos de la izquierda social
Ricardo Antunes

Un mandato enmarcado en la derechización mundial
Jacob Gorender

Hilos de la madeja
José Luis Fiori

Consideraciones sobre el nuevo gobierno
Ricardo Musse

El enigma de Lula: ¿ruptura o continuidad?
Francisco de Oliveira

Argentina

¿Avance o retroceso?
Edgardo Logiudice

Recobrando la materialidad: el desempleo como espacio de subjetivación invisible y los piqueteros
Ana C. Dinerstein

Levantando cáscaras de banana del suelo. Política de la moral
Eduardo Rosenzvaig

Teoría marxista

La categoría de trabajo y la filosofía clásica en el último Lukács
Antonino Infranca

Gramsci, Arendt y la revolución (Segunda parte)
Lelio La Porta

La dialéctica de la civilización: barbarie y modernidad en el siglo XX
Michael Löwy

La crítica como inversión de las inversiones y la cuestión del trabajo en los escritos de Marx
Gabriel Vommaro y Ariel Wilki

DEBATE

La renovada actualidad de la revolución (Respuesta a Aldo Romero)
John Holloway

Tomar el poder, no; construir el contrapoder
Andrés Méndez

¿Cambiar el mundo sin tomar el poder?
Francisco Fernández Buey

La historia brilla por su ausencia
Renán Vega Cantor

Comentarios de libros

«Que se vayan todos! Le peuple d’Argentine se soulève», de François Chesnais y Jean-Philippe Dives.
Charles-André Udry

«The Labour Debate. An Investigation into the theory and reality of capitalist work», de Dinerstein, Ana C. y Neary, Michael (comp.) (2002)
Francisco T. Sobrino

En memoria de Alex Buchman y Eduardo Martedí

Presentación de Herramienta Nº 22

Cuando la violencia social que el neoliberalismo implica se transforma en la forma más abierta y generalizada de violencia que es la guerra, se impone la sensación de que es impostergable una acción colectiva contra tanta barbarie. Este es el significado profundo de la gran jornada mundial  contra la guerra del 15 de febrero de 2003 y, todo lo indica, este imperativo de enfrentar prácticamente las agresiones del capitalismo imperialista será uno de los rasgos distintivos de los tiempos que vienen.

Nueva fase del imperialismo norteamericano. Lubrificando la máquina de guerra

 

¿Cuándo comenzará la guerra bajo la batuta de los Estados Unidos? Los "observadores" han pasado de preguntar si habrá, a preguntar cuándo... Pero ¿es que la guerra ya no ha comenzado?

Sólo durante el mes de agosto de 2002 los cazabombarderos anglonorteamericanos realizaron diez incursiones sobre territorio iraquí para atacar "centros de comando". A la sombra de los debates públicos –mejor dicho, de la vasta campaña de información tendenciosa–, las fuerzas militares norteamericanas se despliegan en torno del territorio iraquí con un ritmo superior al que se registró durante la operación "Escudo del desierto" (entre el 8 de agosto 1990 y el 15 de enero de 1991), fase preparatoria de la ofensiva "Tormenta del desierto". Un diagrama de los acantonamientos de las tropas norteamericanas (de importancia desigual) en Oriente Medio, Asia Central y el Cuerno de África permite estimar la envergadura del dispositivo: Pakistán, Afganistán, Uzbekistán, Kirguistán, Kazajstán, Tayikistán, Georgia, Azerbaiyán, Turquía, Jordania, Egipto, Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, Bahrein, Omán, Yemen, Eritrea y Kenya. A esto se agregan los buques de la flota norteamericana que se pasean por el golfo Pérsico, el mar de Omán, el mar Rojo, el Mediterráneo... Y en este dispositivo también se ubica en forma destacada Israel.

El imperio en orden de batalla

Autor(es)

Entrevista realizada a Gilbert Achcar por Anthony Bégrand

–¿Qué piensas del argumento de Bush de que Irak posee armas de destrucción masiva para justificar la guerra?

–Es claramente un pretexto y no un argumento, en el sentido  que la acusación ha sido hecha desde el comienzo sin pruebas. Desde el inicio de las inspecciones de la ONU, numerosos responsables estadounidenses (Donald Rumsfeld en particular) han afirmado en varias ocasiones que las inspecciones no servían para nada y que no podrían aportar la demostración de la inexistencia de armas de destrucción masiva. Esto se añade a una lógica totalmente sorprendente según la cual es Irak quien tiene que demostrar que no posee esas armas. Pero es evidentemente imposible demostrar que no se posee algo. Toda la operación de las inspecciones de la ONU estaba pues destinada a ganar tiempo porque el despliegue de las tropas y del material  debe seguir su propio ritmo, y a dar la impresión a la opinión pública, estadounidense en particular, de que los EE.UU. se habían tomado el trabajo de pasar por un procedimiento legal, desde el punto de vista del derecho internacional, antes de entrar en guerra.

Raíz, génesis y consecuencias del crash bursátil

Desde el verano [boreal], acompañando a Wall Street y al Nasdaq [1] , se mantiene la caída de las principales bolsas del mundo. El valor nominal total de las acciones (la capitalización bursátil) cayó un 30%. Esta especie de crash en crecimiento es el marco de la guerra que se prepara contra el Iraq y, más en general, de las relaciones políticas entre las clases sociales y entre los estados.

Puede comprenderse intuitivamente que la caída de las cotizaciones en todas las plazas bursátiles importantes guarda relación con el surgimiento de determinadas dificultades del funcionamiento del capitalismo mundial, que se traduce no sólo en el agravamiento de sus contradicciones inherentes, sino también en amenazas a la configuración capitalista dominada por las finanzas. Así se comprenden las graves inquietudes expresadas por los medios económicos y los dirigentes políticos. El ahorro de centenares de miles de pequeños accionistas se esfumó. Para millares y muy pronto tal vez para decenas de miles de trabajadores las “malas noticias” de la bolsa anuncian algo concreto y mucho más grave: despidos y aumento de la desocupación. Paralelamente a la caída de las cotizaciones, las convocatorias de acreedores se multiplican y los grupos industriales anuncian casi diariamente el cierre de fábricas y despidos frecuentemente masivos.

Estancamiento dinámico y exclusión en la economía mundial

El estancamiento dinámico

Desde los años sesenta del siglo xx se inició en América Latina una discusión sobre el estancamiento dinámico de nuestras economías. Se trata un estancamiento, pero de uno acompañado muchas veces por altas tasas de crecimiento del producto, tal como éste suele ser medido (producto interno bruto, PIB o producto geográfico bruto, PGB). Esta tendencia hacia el estancamiento dinámico aparece en América Latina a partir del rápido crecimiento de la producción de productos-mercancías, tanto en la industria de manufacturas como en la agricultura.

El Brasil de Lula y algunos de los desafíos de la izquierda social

 

Otoño de 2003

Acabamos de presenciar una significativa victoria política de Lula en las elecciones del Brasil. Después del importante triunfo en el primer turno electoral, en el segundo de finales de octubre de 2002, Lula, el Partido de los Trabajadores (PT) y las izquierdas reafirman la victoria política y electoral, después de derrotar varias alternativas que fueron armadas por el gobierno de Fernando Enrique Cardoso (FHC), estrepitosamente derrotado en las elecciones. Con todas sus limitaciones –que son grandes– se trata de un acontecimiento auspicioso, que puede alterar parcialmente la historia reciente de nuestra América Latina.

Un mandato enmarcado en la derechización mundial

Autor(es)

 

Los cuatro años de la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva se inician en una coyuntura mundial que sigue caracterizada por la derechización. Después de un interregno liberal-socialdemócrata, que asoció a Clinton, en los Estados Unidos, a los llamados gobiernos de tercera vía en Europa Occidental (incluso hubo un breve gobierno del partido socialista en Japón), se hizo evidente el giro hacia la derecha en la coyuntura mundial.

Hilos de la madeja

Otoño de 2003

No se trata de crecer "para los ricos y para afuera", sino de crecer "para los pobres y para dentro". Hoy es preciso producir, distribuir y hacer políticas sociales universales simultáneamente. O sea, cambiar nuestro estilo de desarrollo excluyente.

M.C. Tavares, FSP, 29/09/2002.

Este momento exige discutir el futuro. Pero antes es preciso estar de acuerdo sobre la historia, y las "largas duraciones" del desarrollo brasileño. Rediscutir las consecuencias de ser un país periférico, situado en el contexto americano, sin una moneda fuerte y sin peso dentro del juego geopolítico internacional. Y releer la historia que está detrás del debate económico y de la lucha política que atraviesa el siglo xx, entre las distintas generaciones de "metalistas" y "papelistas", y de todos ellos juntos contra los socialistas y los "reformistas".

Consideraciones sobre el nuevo gobierno

Autor(es)

Otoño de 2003

La victoria electoral de Luis Inàcio Lula da Silva tiene un significado mucho más amplio que el mero éxito de la persistencia de un político oriundo de las capas más pobres. Con él asciende al poder un proyecto de transformación de la sociedad brasileña, tributario y crítico al mismo tiempo del proceso de modernización implementado a partir de la revolución de 1930. Entretanto, la coyuntura actual dificulta bastante una política de transformación social. La nueva fase del capitalismo, delineada a partir de una reacción a los acontecimientos de mayo de 1968, no solo se caracteriza por la dinámica expansionista (la famosa globalización) y por el predominio de la forma financiera del capital. En los países situados fuera del núcleo central del capitalismo, la perspectiva inmediata es un incesante deterioro de la precaria modernización económica y social, obtenida sobre todo gracias a las brisas favorables que soplaron entre 1945 y 1980. El nuevo gobierno se enfrenta con la tarea de superar esas dificultades, y realizar el anhelo de cambios sociales. El resultado de este enfrentamiento no sólo se vincula con la reorientación del aparato estatal, sino también con la capacidad en despertar y movilizar las fuerzas vitales de la sociedad.

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