Revista Herramienta Nº 11

Octubre de 1999

Presentacion.

Temas
 
Para presentar el contenido de este número de la revista, optamos en esta ocasión por referirnos primero al tema que falta: las elecciones, el fin de la década menemista, el nuevo gobierno de la Alianza... Queremos sobre esto decir al menos una palabras, comenzando por escribir, negro sobre blanco, lo que muchos sospechan pero nunca se lee o escucha en los medios de comunicación: tuvimos, nuevamente, elecciones sin elección. Y no sólo porque los participantes de la contienda electoral compartían y repetían lo esencial del credo llamado "pensamiento único", sino porque todo el régimen está estructurado sobre bases que aseguraban y aseguran que las decisiones que importan se discuten y resuelven en otras instancias del poder. Mucha gente sintió, más o menos confusamente, que los millones de pesos gastados en la campaña no aportaban ni ideas nuevas, ni esperanzas siquiera de algún cambio significativo.

Democracia y capitalismo. Transición democrática o neoautoritarismo.

Autor(es)

 

Conferencia realizada el 17 de setiembre de 1999 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires
 

            La temática de hoy, democracia y capitalismo, puede presentarse como interrogante: ¿estamos en una transición democrática o vamos hacia un neoautoritaritarismo Esa es la primera pregunta que quiero plantear. Después quiero discutir sobre la relación entre capitalismo y democracia. Y tercero, quiero vincular todos estos debates con el efecto que han tenido sobre la intelectualidad en América Latina, porque yo creo que gran parte del giro hacia el centro, centroderecha de la intelectualidad, está profundamente vinculado con las actividades, discursos y escritos sobre la temática de las llamadas transiciones y el sentido que tienen la democracia y el autoritarismo. Vamos finalizar, entonces, con esta cuestión de la intelectualidad, de las fuerzas y debates que están influyendo sobre su trayectoria.

 

A 50 años de la Revolución China.

A cincuenta años de la entrada triunfal de Mao a la cabeza de su ejército guerrillero en la Plaza Tiananmen, los datos más recientes sobre la realidad de China nos muestran una situación bastante compleja. La situación económica mundial agravó los problemas que ya se habían comenzado a notar a fines del año pasado. La crisis asiática frenó las exportaciones -60% de las cuales van al mercado asiático-, y redujo la tasa de crecimiento del 10% a menos del 5%, y la tasa de inversiones cayó en un 25%.

Cómo cae un régimen y se construye uno nuevo: Hungría, octubre de 1989.

Han pasado diez años desde aquel octubre de 1989, annus mirabilis, el año de la caída del comunismo en algunos países de Europa Oriental. En esos días, me encontraba en Budapest, donde ya había permanecido dos años entre 1984 y 1986, época en que me tocó asistir a las convulsiones, también tan dolorosas, de un parto que prometía dar a luz algo bello, en lugar de lo cual surgió un aborto. En aquellos dos años anteriores, transcurridos en un país del llamado “socialismo real”, me había hecho la ilusión de que el sistema comunista fuera reformable; en cambio, el octubre de 1989 me demostró que esta era sólo una ilusión mía.

Para ir más allá del Capital.

Esta entrevista fue realizada por la revista persa Naghd (Kritik) del 2 de junio de 1998.

 
Naghd: En su opinión, ¿cuál de los modelos marxistas puede explicar la crisis capitalista de la era moderna: el de la reproducción del capital social total, el la sobreproducción, el de la tendencia a la disminución de la tasa de ganancia, o una combinación de todos estos modelos?

El mito del “concepto de partido” de Lenin. Qué hicieron con el ¿Qué hace?.

Autor(es)

El mito que se tratará en este artículo es un axioma de lo que podríamos llamar leninología: una rama de la kremlinología que creció rápidamente gracias a numerosos Institutos universitarios dedicados a Rusia, programas de doctorado, periodistas políticos, etc. De acuerdo con este axioma, el ¿Qué Hacer? -libro escrito por Lenin en 1902- constituye la esencia de su “código operativo” o “concepto de partido”. Es el trabajo canónico del “Leninismo” sobre organización partidaria, por lo que carga el pecado original del totalitarismo. Establece el “tipo de partido Leninista”, una estructura autoritaria controlada por una jerarquía de “revolucionarios profesionales” que se erige sobre los obreros de base. Mi trabajo se centrará en el ¿Qué Hacer? (Para abreviar, en adelante QH), y en las concepciones y prácticas de Lenin entre el QH y la Revolución Rusa. La inevitable cantidad de preguntas que van más allá del tema en discusión, no será tratada con el mismo detalle.

Estética y Política. El compromiso del artista de los '60 a los '90.

El alistamiento en las filas de los movimientos revolucionarios de una gran cantidad de intelectuales, escritores y artistas sensibles a las injusticias sociales fue, como es sabido, una de las características de la vida política en los años sesenta. Impulsados por la necesidad de una perentoria transformación de la sociedad que perpetuaba las desigualdades, y guiados por el viejo principio iluminista, retomado por la izquierda, según el cual los intelectuales son la vanguardia de la historia, muchos hombres de letras y artistas de entonces decidieron tomar parte en la lucha política contra el sistema. En ese contexto algunas teorías estéticas comenzaron a defender una fuerte convicción con rasgos de imperativo moral: los artistas comprometidos debían constituirse, a través de su propio quehacer específico, en vanguardia política de las masas. Para avalar esa convicción los marxistas de esos años solían apelar a un prestigioso antecedente estético-político: la teoría y práctica brechtiana sobre el teatro.

El sistema de los Talk-shows. TV, Sociedad y Régimen Político en la Argentina.

 (A mis hermanos)

 
Un ritual expiatorio en la era de la globalización
 
En los años recientes la televisión argentina ha sido inundada por programas basados en testimonios de vida de personas que establecen un “diálogo” con panelistas, animadores y televidentes que se comunican por teléfono al aire o por escrito. Para el espectador es difícil imaginar un espacio televisivo en donde más actores sociales participen y dialoguen de igual a igual. Un programa más humanitario, solidario y comprensivo que el talk-show.
¿Pero un análisis de sus códigos, sus mensajes y del sistema en su conjunto confirma estas apreciaciones de superficie?
Nos proponemos demostrar:

 

Las fuerzas productivas como marco de necesidad y posibilidad. En torno a las tesis de Gerald Cohen y Robert Brenner.

1. El problema

 Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente,
bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo
circunstancias directamente dadas y heredadas del pasado.
Marx, El dieciocho brumario de Luis Bonaparte
 
¿Cuál es la clave de la dinámica social? ¿Qué lugar ocupa allí la acción humana? Toda teoría social que se precie tiene alguna(s) respuesta(s) a estas preguntas y el marxismo no constituye una excepción. La frase de Marx que encabeza este apartado pareciera revelar una posible respuesta: ¿Cuál es el papel de la lucha de clases (la “forma” por excelencia de la acción humana en las sociedades de clase, según el marxismo) en el cambio histórico? La respuesta parece seguirse lógicamente: es central, en tanto “los hombres hacen su propia historia”. Lo que no significa autonomía, puesto que lo hacen “bajo circunstancias dadas y heredadas del pasado.
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