Revista Herramienta Nº 10

Julio de 1999

Revista Herramienta Nº 10. Indice

Revista Herramienta Nº 10.

julio 1999.

Dossier especial 3 años
 
James Devine
 
Pierre Bourdieu
Joachim Hirsch
 
Andrés Méndez
 
 
Entrevista a John Holloway
 
El libro negro del comunismo. Una operación preventiva de guerra ideológica.
Jean-Philippe Dives
 
Francisco T. Sobrino
 
Eduardo Cáceres Valdivia
 
Nora Graziano
 
Pablo A. Pozzi
 
Craig Brandist
 
 
Comentarios de libros
 
por Daniel O. de Lucía .

 

por Hernán Camarero.
 
por Emilio J. Corbiere.
 
Miscelánea
 
Boletín para el estudio de los movimientos revolucionarios .
Conferencia Internacional enMoscú 
Nos visita James Petras 
Presentación del libro China: La Larga Marcha..

Las causas de la Gran Depresión de la década del '30 y lecciones para hoy.

Autor(es)

 En vista del creciente estancamiento –colapso, en algunos lugares- de la economía mundial, resulta importante considerar la última ocasión en la que el planeta sufrió condiciones semejantes, esto es, la década de 1930. A partir del conocimiento histórico de dicho proceso es posible extraer lecciones para la actualidad.
 
El pasado
 
El colapso posterior a 1929 tanto en el próspero Estados Unidos como en el crecimiento inestable de Alemania, anunció la Gran Depresión a escala mundial de 1930, que llevó a la bancarrota a los productores de materias primas, provocó el estallido de guerras comerciales y la desintegración del sistema bancario. Esta serie de acontecimientos sacudió la confianza popular en la capacidad del capitalismo para garantizar el suministro de bienes y por ello los historiadores de la economía han destinado mucho tiempo a su comprensión. En esta investigación el énfasis fue puesto tanto sobre el colapso de la economía norteamericana (Romer, 1993) como en la inestabilidad de la economía mundial (Temin, 1989).

Contra el Fatalismo Económico.

Mis más cálidos agradecimientos para la ciudad de Ludwigshafen, su alcalde el Señor Wolfgang Schultey al Instituto Ernst Bloch, por el honor que se me ha concedido y asocia mi nombre con el de uno de los filósofos a quien más admiro. Mis agradecimientos también para el señor Ulrich Beck por el generoso discurso que acaba de pronunciar. Me hace pensar en que en el futuro próximo podremos asistir al nacimiento de la utopía de un colectivo intelectual europeo, cosa que he apoyado durante mucho tiempo. Mi única crítica a esta eulogia es su excesiva generosidad, especialmente por la forma en que atribuyó a mi persona una cantidad de propiedades y cualidades que sólo son producto de condiciones sociales.

Transnacionalización y renacionalización. Estado nacional, nacionalismo y conflicto de clases.

Autor(es)

 I. Consideraciones previas
 
A menudo suele aludirse a la existencia de una sociedad civil mundial, una comunidad de estados o hasta una aldea global. Parece ser una realidad que las naciones y los estados nacionales pierden importancia en el curso de la llamada globalización. Consorcios multinacionales devinieron en actores económicos decisivos, una industria global de la cultura penetra hasta los últimos rincones del mundo, las redes de comunicación son más densas, personas muy alejadas entre sí se convierten en vecinos virtuales, organizaciones internacionales adquieren mayor importancia. Sin olvidar a las masas humanas que constantemente escapan de la miseria o su amenaza. Estos desarrollos parecieran relativizar en gran medida la trascendencia de la nación y el estado nacional.

La guerra de Kosovo.

Colaboración para el Encuentro de Revistas de San Paulo, aporte de la redacción de la revista Herramienta, Buenos Aires, Argentina. Octubre de 1999
La guerra terminó; el conflicto es interminable
(I)

 

Yugoslavia: la desintegración permanente

 
En 1990, cuando Yugoslavia aún era un Estado unificado, en la revista Foreign Affairs se hizo el siguiente vaticinio: en el siglo XXI, en el continente europeo habrá sólo siete países, uno llamado Europa, desde el Atlántico hasta los Urales, y las seis repúblicas yugoslavas. La irónica predicción, que aludía a las luchas internas a las que ya se libraban los gobernantes de Yugoslavia, se quedó corta. Además de las cuatro repúblicas que ya abandonaron la frágil federación yugoslava (Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Macedonia), es dudoso el futuro de la precaria unión que mantienen las otras dos (Serbia y Montenegro), pero además, la provincia autónoma de Kosovo se dirige a una autonomía que, en todo caso, no mantendrá con Serbia más que un vínculo formal. Y aún es un misterio qué ocurrirá en la otra provincia autónoma dependiente de Serbia, Voivodina, con una importante minoría húngara. El hecho ominoso de que la oposición a Milosevic, que actúa con entera libertad en Serbia y Montenegro, haya sufrido los primeros actos de represión justamente en Voivodina, puede ser el síntoma de que allí se prepara un nuevo capítulo de las luchas étnicas.

El poder del trabajo, el sujeto, la conciencia y el fetichismo.

Autor(es)

En el mes de mayo el profesor John Holloway dictó en la ciudad de Buenos Aires, invitado por las Revistas Realidad Económica y Cuadernos del Sur, un Seminario titulado “Cómo cambiar el mundo sin tomar el poder o (en otras palabras) Reificación y Anti-reificación”. Néstor López Collazo y Mario Hernández realizaron para Herramienta la siguiente entrevista.
 
Néstor López Collazo: Nos interesa el problema de las nuevas formas de organización del trabajo y su relación con el poder de los trabajadores que usted desarrolla en La Rosa Roja de Nissan, dónde en Inglaterra, en la industria automotriz, un cambio en la organización laboral repercutió en una pérdida del poder del trabajo. Fue el cambio de la fábrica fordista a la nueva “fábrica toyotista”. Antes la unidad, la rigidez y el sindicato masivo eran una fuente de poder. Ahora con la nueva organización del trabajo esa fuente de poder fue destruida y se desarrollaron nuevas relaciones sociales. En esta nueva situación, ¿qué fuente de poder hay en los trabajadores? ¿Qué puntos de apoyo del poder del trabajo ve ahora, aunque sean pequeños elementos?

Ensayos de Interpretación de la Revolución Cubana.

Introducción
 
“Los imperialistas no nos pueden perdonar que hayamos hecho una revolución, una revolución socialista, aquí, bajo las mismas narices de los Estados Unidos”.
De esta manera, el 16 de abril de 1961 el pueblo cubano y el mundo entero, recibió del primer ministro Fidel Castro la definición del carácter socialista de la Revolución, explicitada durante el funeral masivo de las víctimas de los bombardeos de los días anteriores, prólogo sangriento de la invasión de la Bahía de Cochinos.
Esta dramática definición fue la culminación del proceso desatado en Cuba desde la huida de Fulgencio Batista el 1º de enero de 1959 y la entrada triunfal en La Habana de Fidel y su columna de guerrilleros 7 días después, proceso jalonado de acontecimientos políticos, económicos y sociales que culminaría en “la definición socialista”.

7/70: Socialismo peruano, un ensayo inacabado.

 

(Segunda parte) La primera parte de este articulo fue publicado en la Revista Herramienta Nº 9.
 
Si hoy se puede hablar de mariateguismo en el Perú es en buena cuenta por el aporte de Alberto Flores Galindo en este terreno. Al igual que en otros aspectos de su obra, resalta aquella voluntad de pensar y escribir para su tiempo, para su generación, pero sin violar las reglas de la compresión histórica. No para justificar o halagar. Ante todo para cuestionar. Para proponer nuevos caminos. En este caso, para sugerir un camino distinto, no intermedio, entre ortodoxia comunista y socialdemocracia. Para acercarnos a un Mariátegui que no es ni un solitario ni un megáfono de ideas ajenas. Que no escapa a las vicisitudes de la vida cotidiana, ni a las incertidumbres que acompañan permanentemente a la acción creadora. Agonista, aventurero insaciable, dispuesto siempre a partir de nuevo. No en vano el libro que sintetiza su punto de vista fue titulado La Agonía de Mariátegui.[1]

 

La crisis de la escuela: Una reflexión en torno al problema de su especificidad.

Autor(es)

Ay! Utopía ...incorregible

que no tiene bastante con lo posible

J. M. Serrat
 
Resumen
Distintos autores abordan la crisis educativa a partir de la contradicción entre el carácter moderno de la escuela y su resistencia a las transformaciones de la postmodernidad. Más allá de las distintas posiciones en debate, la superación de la misma se plantea en términos de su adecuación o rechazo a los nuevos requerimientos socioculturales.
El presente trabajo propone un abordaje distinto, desde los problemas de legitimidad de una organización moderna que a lo largo de su historia ha perdido su especificidad institucional. Las tensiones fundacionales entre el mandato explícito y el oculto, entre lo histórico y lo utópico, dieron lugar a un proceso de segmentación y diferenciación caracterizado por el desplazamiento y sustitución de los fines genéricos. La “distribución del conocimiento” es sustituida por el asistencialismo y la contención del deterioro social a lo cual se agrega, en el actual contexto, la sustitución de sentido del conocimiento por el de información. La tesis central se orienta a definir que este proceso da lugar a un nuevo tipo de exclusión, distinta a la de acceso y permanencia, que es la relativa a la apropiación de los bienes simbólicos al interior mismo de la escuela. Por último, reflexiona sobre la necesidad de pensar en otras formas de institucionalización posibles a partir de definiciones ético-políticas distintas.

 

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