Erótica y Retórica. Focault y la lucha por el reconocimiento

Autora: Mariapaola Fimiani | Ediciones Herramienta, 2008 | 160 páginas | ISBN:978-987-1505-05-0

Erótica y Retórica. Focault y la lucha por el reconocimiento. Presentación

Este libro de Mariapaola Fimiani tiene una virtud fundamental para los que entendemos la filosofía como una reflexión crítica sobre la vida y el poder en lo cotidiano. Una cotidianeidad que como dicen los “nuevos filósofos de la biopolítica” (el mismo Foucault, Agamben y otros) es “vita nuda”, la vida desnuda a la que estamos sometidos la inmensa mayoría de los latinoamericanos bajo el control del imperialismo globalizador. Esta virtud es la que nos atrapa con su prosa elaborada y de permanente densidad teórica, iluminada por una pasión que acompaña como un resplandor su rica trama conceptual.

Conocí a Mariapaola Fimiani cuando fue invitada a dictar un seminario en el doctorado de Filosofía en la Universidad Central de Venezuela, hace algo más de veinte años. Podríamos decir que si bien Michel Foucault es el eje de esta pasión, ella trasciende y se despliega desde este autor hacia el pasado y envuelve a muchos filósofos, algunos muy referentes, otros no tanto, de su pensamiento.

En el primer libro de Fimiani que tradujo y editó Ediciones Herramienta, Foucault y Kant. Crítica clínica ética, nuestra autora ya apuntaba a los temas centrales que profundiza y desarrolla en Erótica y retórica. Son los grandes temas que no son patrimonio de ningún pensador, de ninguna filosofía en particular, pero que, de alguna manera, tocan frontal o tangencialmente todos los filósofos cuyo pensamiento y cuya escritura ha trascendido: la ética, la verdad, el amor, la libertad. No hay duda que Michel Foucault es un filósofo practicante y militante de esta temática en pensamiento y acción.
Indudablemente, nuestra autora es el referente dominante y casi diríamos fundador de un “modo de hacer filosofía” que, al mismo tiempo cuestiona otras formas de hacer filosofía, sobre todo aquellas que se construyen desde el sujeto y su historicidad. El posestructuralismo y el deconstructivismo son en buena parte un producto (aunque esta sea una fea palabra) del poderoso arte creativo de Foucault, en el léxico y en el método o antimétodo. Desde él y en su entorno, se constituye un espacio de reflexión, donde circulan nombres ilustres, tanto para los estudiosos de los claustros, como para el hombre que presume de cultura en los salones cotidianos. Althusser, Lacan, Deleuze, Guatari, Derrida, Vattimo, Ricoeur, Zizek entre los grandes, Negri, Hardt, Maffesoli, Laclau, entre los menores, escritores de betsellers y espontáneos asesores de gobiernos latinoamericanos.
Este libro de Fimiani, sin objetar, más bien para reforzar esta brillante fundación, establece vinculaciones, a veces insólitas pero siempre eruditas, que sorprenden y nos abren inesperadas perspectivas en la relación de los valores y “los actos de amor y verdad”, que los confrontan con la vida riesgosa que afrontamos todos los días.
Del prólogo de Hugo Calello

Erótica y retórica. Foucault y la lucha por el reconocimiento. Introducción de la autora

 
Erótica y retórica. El uso de Hegel
 
Uno de los indicios teóricos de la modernidad que ayudan a releer la genealogía del sujeto de Foucault, en el tiempo de la crisis del nihilismo consumado, es la hegeliana Fenomenología del espíritu, por la incisión del devenir de la autoconciencia y de la lucha por el reconocimiento, pero no sólo eso.
La erótica y la retórica son dos vastas figuras de síntesis adaptadas para describir el esfuerzo de construcción de los nuevos instrumentos de análisis de los procesos en curso, cuando el triunfalismo, que hoy acompaña la multiplicación y la dispersión pura, muestra a la crítica atenta todos sus aspectos ridículos y engañosos, en presencia de la aceleración evidente de un conflicto global y desterritorializado.
La erótica y la retórica acercan a Foucault a la herencia hegeliana, y describen etapas conceptuales y momentos teóricos sobre los cuales es, tal vez, todavía oportuno reflexionar: la originalidad del conflicto y la fuerza de la confrontación, el entrelazamiento de vitalidad y eticidad, las condiciones de la reproducción de la abstracción del sí, el autorreferenciamiento de la existencia singular y el lenguaje de la adulación, la reproducción de un mundo en cuanto “cosa” inasimilable a una autoconciencia independiente.
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