Cuadernos de Herramienta Nº 1: Debate: Marxismo y epistemología

Autores: Enrique Dussel, Enrique Mari, Ariel Petruccelli, Zoilo Achával, Alan Rush, Aldo Romero, Marcelo Claros, Enrique Hernández, Jorge Dutra | Ediciones Herramienta, 2001 | 88 páginas | ISBN 978-987-22929-1-1

Exposición en el debate de Enrique Hernández

Un minuto nada más. Lo que quiero hacer es una pregunta, pero quiero hacer un comentario sobre lo que escuché. Me da la impresión de que la ética de Enrique debe ser leída con deteni-miento y la lectura detenida ahorraría mucho de las discusiones. Así que si con buen criterio académico leemos con cuidado lo escrito, me parece que muchas cosas quedarían resueltas, pero algunas me parece, por lo menos a mi criterio, no. Digo, la lectura detenida me parece que vale la pena, lo digo como profesor, porque es un lenguaje distinto, es algo nuevo. Es decir, los viejos tenemos la ventaja que como somos viejos sabemos lo que se presenta como nuevo y no lo es. Esto es nuevo, porque es un lenguaje, no es un meta lenguaje acerca de, o un meta lenguaje interno y académico. Esto es un lenguaje, como Marx. Marx tiene un lenguaje, no es un meta lenguaje. Ni siquiera en economía, tiene un lenguaje económico. Después de llamar la atención sobre esto, creo como todos que he aprendido de Dussel cosas fundamentales. Yo tenía una pregunta para más adelante o para ahora a este hombre del que he aprendido. El se coloca en el lugar, en el camino de Marx, que es el último camino crítico de toda cientificidad. Y me parece que el que usa, que usamos, tiene una melladura. Yo le pregunto por la melladura. Si está mellada toda la madera tiene una raya, esto es claro. La melladura que yo encontraba en Marx y que alguna vez se la mencioné a Enrique hace muchos años, como 20 años, en un congreso en Colombia, que se llamaba “Primer Congreso Latinoamericano”. Hay como diez, pero todos son primeros.

Ideología e irracionalidad

Autor(es)

Jorge Dutra*

El enlace entre Ética y Ciencia en el “programa de investigación de Marx” que presenta Enrique Dussel en su artículo El programa científico de investigación de Carlos Marx (Ciencia social funcional y crítica)  aparecida en Herramienta Nº 9 resulta, según mi opinión, sumamente convincente y, sobre todo, estimulante.

Cuadernos de Herramienta Nº 1: Debate: Marxismo y epistemología. Presentación e índice

A partir de la publicación del artículo del filósofo argentino, radicado en México, Enrique Dussel “El programa científico de investigación de Carlos Marx” (Herramienta Nº 9, otoño de 1999), se generó un amplio debate entre los colaboradores y lectores de la revista Herramienta, en torno a las posiciones del escrito, que proponía una valoración diferente a la que tradicionalmente habían tenido la ética y los criterios de la ciencia, tanto sociales como naturales, dentro del marxismo. Una visita relámpago de E. Dussel a Buenos Aires nos permitió acordar con él que, como un plus al Seminario sobre “Globalización y la vigencia de Carlos Marx” que dictaría para nuestra revista en año 2000, dedicaríamos una jornada a discutir exclusivamente los temas del artículo mentado.

Mientras tanto, en el Nº 12 de Herramienta (otoño de 2000) se publicaba una crítica de Ariel Petrucelli titulado “¿Ciencias Sociales Críticas? ¿Un nuevo criterio epistemológico de demarcación?” , que Dussel replicó en una carta sobre “El concepto de ética y ciencia crítica”. Pero el debate estaba mucho más extendido de lo que la regularidad de publicación de la revista nos permitía divulgar.

Fue así que, el 20 de abril de 2000 (jueves santo), se reunieron más de treinta compañeros para participar en la discusión de la que fueron expositores el profesor Enrique Marí (Ciencias Sociales, UBA); el mencionado Ariel Petruccelli (docente y miembro del Consejo de Colaboradores de Herramienta en Neuquén); Zoilo Achával (médico, corresponsal en Bahía Blanca de Herramienta); Alan Rush (profesor de epistemología en Humanidades de Tucumán, miembro del Consejo de Colaboradores de Herramienta); Aldo Andrés Romero y Marcelo Claros (miembros del Consejo de Redacción y colaborador, respectivamente, de Herramienta) y el propio Enrique Dussel.

Lo que aquí publicamos es, por un lado, la desgrabación, corregida por los autores en la mayoría de los casos, de las intervenciones orales efectuadas en esa jornada; por otro, se trata de monografías escritas con anterioridad por los participantes (Rush, Petruccelli y Achával), pero que fueron defendidas oralmente en aquella ocasión. Editamos también el artículo de Jorge Dutra (licenciado en Física y docente) que llegó a nuestra redacción apenas unos días después del debate, del que no pudo participar.

El programa científico de investigación de Carlos Marx (Ciencia social funcional y crítica)

Autor(es)

Este trabajo se publicó en la revista Herramienta Nº 9,
de otoño de 1999, Buenos Aires.

Intentaré mostrar epistemológicamente que el programa de investigación científica de Carlos Marx responde a las definiciones standard de ciencia social, si se entiende con claridad la diferencia entre las ciencias sociales “funcionales” -siempre necesarias, en alguna medida- y las ciencias sociales “críticas” -cuestión que propongo ahora para ser discutida-. Abordaremos el tema en dos partes. En la primera, indicaré someramente la problemática de lo que denomino el “tercer criterio de demarcación” -debo aceptar que sólo se habla por el momento de los dos primeros en la epistemología standard-. En la segunda parte, abundaré en un ejemplo, en el de Marx, para mostrar cómo este economista “crítico” desarrolló un programa de investigación estrictamente científica si se acepta la compleja propuesta de un “tercer” criterio de demarcación. [1]

¿Ciencias Sociales críticas? ¿Un nuevo criterio epistemológico de demarcación? Notas en torno a un artículo de Dussel

Este trabajo se publicó en la revista Herramienta Nº 12,
de otoño de 2000, Buenos Aires.[1]

 

En Herramienta 9 Enrique Dussel ha publicado un provocativo y estimulante artículo –“El programa científico de Carlos Marx (ciencia social funcional y crítica)”–, en el que defiende la posibilidad –y la necesidad– de establecer un “tercer criterio epis-temológico de demarcación”; criterio que permitiría diferenciar a las ciencias sociales funcionales de las ciencias sociales críticas. Como es sabido, los criterios de demarcación aceptados por los epistemólogos son dos, a saber: a) aquel que permite distinguir a la ciencia de la pseu-dociencia; b) aquel que deslinda a las ciencias naturales de las ciencias sociales. De entrada nomás expone Dussel sus propósitos: “intentaré mostrar episte-mológicamente que el programa de investigación científica de Carlos Marx responde a las definiciones estándar de ciencia social, si se entiende con claridad la diferencia entre las ciencias sociale ‘funcionales’ –siempre necesarias, en alguna medida– y las ciencias sociales ‘críticas’ [...]”.[2]  Dussel parece creer que el programa de Marx necesita del “tercer criterio de demarcación” para que se le reconozca estatuto científico; aunque la utilización del término estándar cause cierta confusión. Por ejemplo, en el mismo párrafo en el que sostiene que el programa de Marx “responde a las definiciones estándar de ciencia social”, un poco más adelante también reconoce y afirma: “debo aceptar que sólo se habla por el momento de los dos primeros [criterios de demarcación] en la epistemología estándar”.[3]  Hay aquí, evidentemente, algo que no marcha bien: si a) la ciencia estándar no convalida ningún tercer criterio de demarcación, y b) la existencia de tal criterio es necesaria para aceptar la plena cientificidad del programa de Marx; resulta entonces c) que bajo estos presupuestos la obra de Marx no responde a los criterios estándar de ciencia.

Que Dussel considera indispensable establecer un tercer criterio de demarcación para legitimar la validez científica del programa de Marx se ve confirmado en una nota al final de texto (la número 24), donde escribe:

"Por lo general, el psicoanálisis, el marxismo, la pedagogía de la educación de Paulo Freire, y otras ciencias humanas o sociales críticas no son consideradas ciencias por epistemólogos (como Popper), psicólogos o psiquiatras, economistas (neoclásicos) o psicopedagogos (de la tradición de Piaget), etcétera. Quiere decir que de hecho se está usando un cierto ‘criterio de demarcación’ desde el cual puede juzgarse a dichas ‘pretendidas’ ciencias humanas o sociales críticas como pseudociencias.[4] "

Carezco de la formación suficiente en psicoanálisis o pedagogía como para poder juzgar sobre su carácter científico o pseudocientífico; pero conozco lo suficiente de marxismo como para poder afirmar que el programa científico de Marx encaja perfectamente dentro de los parámetros de cualquier epistemología moderna, incluida la de Popper. Para rechazar la tesis popperiana de que el “histo-ricismo marxista” constituye una pseudociencia no es necesario demoler el entero edificio epistemológico de este autor ni, mucho menos, introducir un nuevo criterio de demarcación de base –como veremos– ética: basta con mostrar que Popper no comprende en absoluto los planteos de Marx, y que, en consecuencia, se ensaña con un espantajo de su entera creación. En una obra reciente Ricardo Gómez ha mostrado con minuciosidad los yerros de Popper en este campo, y lo insostenible que resulta (aún aceptando los criterios popperianos) rechazar el carácter científico del programa de Marx[5] . E inclusive un autor como Gregorio Klimovsky, en ocasiones considerado injustamente por algunos compañeros como un simple glosador de la obra de Popper, ha formulado una serie de sólidas objeciones a las críticas de Popper a Marx.[6] 

Sobre el concepto de "ética" y de ciencia "crítica"

Autor(es)

Este trabajo se publicó en la revista Herramienta Nº 12,
de otoño de 2000, Buenos Aires.

El trabajo de Ariel Petrucelli sobre “¿Ciencias sociales críticas? Notas en torno a un artículo de Enrique Dussel”, me permite comenzar un debate que espero tenga consecuencias. Como indico en el título deseo tocar dos temas en esta primera intervención, respondiendo a una objeción: “Dussel parece creer que el programa de Marx necesita de un tercer criterio de demarcación para que se le reconozca estatuto científico”, escribe Ariel en la primera página. No es esa la cuestión. De lo que se trata es que se necesita de un tercer criterio para comprender que el programa científico de Marx no es sólo científico, sino además es científicamente “crítico”; es decir, ejerce la “cientificidad” de una manera “crítica” y esto incluye momentos prácticos o éticos intrínsecos, que para los epistemólogos standard o meramente funcionales le quitan cientificidad.

Polémica con Enrique Dussel

Presentación del debate realizado el día 20 de abril de 2000 en Buenos Aires

Un poco la historia previa de esta reunión es la publicación en el Nº 9 de Herramienta del artículo de Dussel “El programa científico de investigación de Carlos Marx (Ciencia social funcional y crítica)”, artículo que no pasó inadvertido para los lectores de la revista. Incluso de colaboradores y compañeros de la redacción, de donde surgió rápidamente la idea de no desaprovechar la oportunidad de utilizarlo como disparador para una reflexión sobre diversos problemas que allí se abordaban.        Fue como resultado de eso que una serie de compañeros comenzaron a trabajar en la preparación de uno o algunos textos con observaciones sobre ese artículo. Hubo reuniones e intercambios de opiniones a través del correo electrónico y como primer fruto de esa reflexión surgió el artículo de Ariel, que se publicó en el número 12 de la revista, junto con una respuesta que de una manera muy rápida nos hizo llegar Enrique Dussel. Con ese segundo capítulo y aprovechando la visita de Dussel, digamos que se abre la posibilidad de hacer una confrontación cara a cara de las distintas opiniones, sin la pretensión, es evidente, de resolver los problemas o de llegar a un consenso en un solo intercambio de opiniones, sino de progresar en la clarificación de las posiciones e identificar lo que será necesario seguir reflexionando.

       Quiero destacar la disposición de Dussel de hacer progresar esta discusión. Lo hemos sometido a un verdadero tour de force, porque llegó el domingo prácticamente a fin del día a Buenos Aires y ha estado todos estos días dando a la mañana un seminario sobre ética en Ciencias Sociales, de 9 a 13, y los mismos días, de 6 a 10 –todos los que estuvimos allí sabemos que no se perdió ni un minuto, se usaba hasta las 10– en el seminario que organizamos con Herramienta. Además, a eso hay que agregarle que después de cada reunión del seminario, los almuerzos y las cenas eran un pretexto para seguir exprimiéndolo en cada conversación, de tal manera que ha estado absolutamente absorbido por esto.

Exposición en el debate de Marcelo Claros

Autor(es)

La primera observación que voy a hacer sobre las posiciones de Dussel sobre las ciencias, (que él divide en funcionales y críticas) es que hace de la ética el soporte de la criticidad, (no tengo aquí la definición exacta), pero utiliza la palabra “fuente”, o “fundamento histórico de la criticidad”. Ustedes saben que, en la filosofía de las ciencias clásica, siempre se dividen el Contexto Descubrimiento del Contexto  Justificación. Es ta es una clasificación de los estudios hecha por  Reichembach, de la escuela de Berlín, y por Otto Neurath, de la escuela de Viena  La clasificación responde al siguiente objetivo: una cosa es relatar como se desarrollan los descubrimientos científicos, como se descubre, como se investiga, que esto sería el contexto descubrimiento; otra es analizar a las ciencias críticamente, si cumple con requisitos metodológicos, o si tienen capacidad explicativa, si se cumplen las predicciones, si tiene coherencia interna una teoría, si su lenguaje satisface la simplicidad y no es anfibológico, etc. Esto es el contexto justificación, es decir, como se justifica la validez, o la verosimilitud, o la coherencia de una teoría.

Enrique Dussel y el tercer criterio epistemológico de demarcación: Contraréplica

¿Qué estamos debatiendo?

 
En mi primer artículo afirmé que Dussel parecía creer que el programa científico de Marx necesita de un nuevo criterio epistemológico de demarcación para que se acepte plenamente su estatuto científico. Enrique Dussell sostiene, en su respuesta («Sobre el concepto de “ética” y de ciencia “crítica”»), que “no es esa la cuestión. De lo que se trata es que se necesita de un tercer criterio para comprender que el programa de Marx no es sólo científico, sino además es científicamente crítico; es decir, ejerce la «cientificidad» de una manera «crítica» y esto incluye momentos prácticos o éticos intrínsecos, que para los epistemólogos standard o meramente funcionales le quita cientificidad”.
Con esta frase Dussel intenta hacer a un lado los argumentos con los que le señalaba que aún siguiendo los criterios de la epistemología standard no existen razones serias para poner en duda la cientificidad del programa de Marx. Dussel ya no dice (porque creo que sí es lo que afirmaba en su artículo inicial) que la cuestión sea que sin el tercer criterio no se puede aceptar el carácter científico del programa de Marx: afirma que sin ese criterio no puede ser comprendido cabalmente este programa. 
Sin embargo sigo pensando que es esa la cuestión. Porque la necesidad de establecer un nuevo criterio de demarcación sólo se justificaría si a) la cientificidad de las tesis de Marx fuera puesta efectivamente en duda, y b) si la defensa de tales tesis requiriera de una metodología incompatible con la ciencia standard. Personalmente creo que el estatuto científico de las tesis de Marx no puede ser seriamente puesto en duda (otra cosa es la veracidad o la adecuación de las mismas a las evidencias actualmente disponibles), y que la defensa de las hipótesis y postulados del marxismo no requieren de ninguna metodología especial.

Enrique Dussel: Marx y las ciencias sociales críticas

Autor(es)

[1]

Algunos datos sobre la trayectoria intelectual de Dussel: en los años 60 y 70 predominan en su investigación los problemas éticos y antropológicos desde una perspectiva latinoamericanista, cristiana y de izquierda. El resultado es una “filosofía de la liberación” emparentada con la “teología de la liberación” del catolicismo latinoamericano de izquierda. En los 70 Dussel se exilia en México, siendo hoy la UNAM su ámbito de investigación y docencia. En su etapa mexicana, la línea de trabajo mencionada, ético-antropológica, teológica y latinoamericanista, se entrelaza con y resulta enriquecida por un estudio directo y prolongado de los escritos éditos y especialmente los manuscritos inéditos de Marx preparatorios de El Capital.  Este fue un prolongado, paciente y titánico esfuerzo de Dussel, porque implicó descifrar y exponer el contenido de decenas de cuadernos inéditos garabateados por Marx, de varios miles de folios originales conservados por ej. en el Archivo de Historia Social de Amsterdam -algunos de ellos en curso de publicación en los MEGA- y valorar su impacto teórico respecto de las numerosas y enfrentadas interpretaciones recibidas del marxismo.  La labor de Dussel se plasmó en una polémica pero valiosa trilogía que cubre el período 1857-82 de la producción de Marx. Los tres libros son: La producción teórica de Marx. Un comentario a los Grundrisse (1985), Hacia un Marx desconocido. Un comentario de los manuscritos del 61-63 (1988), y El último Marx (1863-1882) y la liberación latinoamericana. Un comentario a la tercera y a la cuarta redacción de El Capital (1990)[2]. Paralelamente, Dussel prosiguió su trabajo ético, elaborando sistemáticamente una “ética de la liberación” en diálogo polémico con la tradición filosófica y las éticas contemporáneas de Apel, Habermas, Rorty, Rawls, etc.. Recientemente Dussel publicó una voluminosa Ética de la Liberación en la Edad de la Globalización y de la Exclusión (1998)[3]. Se advertirá que el referente y el ámbito de interlocución de la filosofía de Dussel no se limitan hoy a Latinoamérica, sino que se amplían a la humanidad planetaria.    Bien, lo que me propongo hacer acá -además de llamar la atención sobre el interés que tiene para nosotros la poco conocida obra de Dussel- es compartir con ustedes algunas reflexiones sobre el marxismo de Dussel, y sobre las ideas epistemológicas adelantadas aquí y allá por Dussel en sus trilogía sobre Marx, y expuestas más sistemáticamente tanto en su voluminosa Ética de la Liberación, como en un breve artículo reciente en la revista marxista argentina Herramienta[4].  A mi juicio, en su sistematicidad el pensamiento de Dussel resulta en gran medida malogrado por una lectura sesgada y subjetivista del marxismo[5].  En una presentación muy breve como ésta, la valoración -mayormente negativa- de la teoría de Dussel en su globalidad y sistematicidad, no puede hacer suficiente justicia a lo que considero algunos de sus valiosos aportes o sugerencias particulares.

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