Globalización - Internacional

¿El capitalismo se ha encontrado con límites infranqueables?

 
 
La raíz económica de tensiones políticas y malestares sociales contemporáneos
 

La revista Inprecor n° 631/632, noviembre de 2016, tradujo del español e incluyó un artículo anteriormente publicado en Herramienta;icuyo texto original estaba en inglés, pues era la conclusión de un libro sobre el capital financiero y la finanza escrito a la luz de la crisis del 2007-2008 y las transformaciones en las formas mundializada de explotación de las mujeres y hombres proletarizados.ii Tanto la conclusión del libro como el artículo adoptan como horizonte la perspectiva de una sociedad humana. Las observaciones de amigos que lo leyeron me convencieron de que es necesario aclarar algunos argumentos. Además, no pocos acontecimientos políticos de los últimos meses invitan a “aproximar” el horizonte de la reflexión.

El curso actual del capitalismo y las perspectivas para la sociedad humana civilizada

 
Una fase específica de la historia económica y social sudamericana ha llegado a su fin. Esta fase fue testigo de la exportación de materias primas o productos semiprocesados en gran cantidad y a altos precios, que permitieron a sus economías tener tasas de crecimiento considerables y a sus gobiernos financiar una serie de programas sociales sin cambiar la distribución de la riqueza. El “modelo”, como así se lo llamó, dependía de la tasa de crecimiento y la demanda de commodities en otras partes de la economía mundial, especialmente en China. El fin de lo que terminó siendo un paréntesis de quince años despertará una agudización de las confrontaciones políticas y sociales en todas partes, cuyo preludio son hoy los acontecimientos en Brasil. Me complace contribuir a la discusión en Herramienta, en la cual tratar de explicar lo que considero que es un momento crucial en la historia mundial, en el que el capitalismo está alcanzando sus límites absolutos.

El capitalismo y las guerras climáticas

 
El síntoma se llama calentamiento climático,
pero la enfermedad se llama capitalismo.
Jorge Riechmann
 
Este ensayo busca llamar la atención sobre un tema crucial en el mundo contemporáneo, como es el de las guerras climáticas, que sin embargo es poco conocido. Pretendemos aproximarnos al mismo desde una perspectiva que integre la crítica marxista y la ecológica. El ensayo consta de tres secciones: se reflexiona entorno a las guerras climáticas y sus relaciones y diferencias con otros tipos de guerras generadas por el capitalismo; luego se hace un inventario de algunos de los principales efectos que el calentamiento global, producido por el capitalismo, origina sobre la lógica de funcionamiento de este sistema; se cierra el escrito con algunas conclusiones.

Capitalismo del siglo XXI. El “escándalo” Volkswagen

 
Contaminación, capitalismo cognitivo y financiarización 
 
 El automóvil ha sido en nuestro siglo y es aún el objeto de producción por excelencia (las mayores innovaciones técnicas y organizativas en la fábrica fordista y también en la empresa post-fordista conciernen a la producción de automóviles), y es todavía el objeto de consumo por excelencia. […] "El automóvil es, al mismo tiempo, el símbolo privilegiado de la reclamada autoafirmación del «yo» (del yo entendido individualistamente) y de su solitaria introyección en el mundo (Prestipino, 2000: 191).
 
 

La crisis mundial capitalista y el capital ficticio

 
El sistema capitalista atraviesa desde la década de los setenta del siglo pasado, por un escenario global de crisis periódicas que fueron afectando severamente el régimen de acumulación iniciado en la posguerra. Reaparecieron en el capitalismo el lento progreso técnico, la caída de la rentabilidad, el débil ritmo de acumulación y el desempleo estructural. Durante el transcurso de este ciclo, se ejecutaron programas económicos y sociales que respondiendo al paradigma del orden neoliberal, consolidaron el poder de clase de la burguesías más concentradas, cuya máxima expresión se configuró en los ochenta, durante la era Reagan–Thatcher.

El cruce del río de fuego: El ataque liberal sobre Naomi Klein y “Esto cambia todo”

 

La tapa del nuevo libro de Naomi Klein, Esto cambia todo, está diseñada para parecer un cartel de protesta. Consiste en el título con grandes caracteres en mayúscula, donde resalta la palabra cambia [N. del T.: esto sucede en la versión inglesa]. El nombre del autor y el subtítulo están ausentes. Solo cuando vemos el lomo del libro, lo damos vuelta, o abrimos para ver la página del título, es que vemos que está escrito por la intelectual de izquierda y activista climática más importante de Norteamérica, y que el subtítulo es El capitalismo contra el clima.[1] Todo lo cual  significa claramente que se quiere transmitir en términos no ambiguos que el cambio del clima literalmente cambia todo para la sociedad de nuestros días. Amenaza con poner cabeza abajo la mítica conquista humana de la naturaleza, poniendo en peligro a la civilización del presente y arrojando dudas sobre la sobrevivencia a largo plazo del homo sapiens.

Notas sobre el momento actual del capitalismo (primera parte)

 
          (version française)
 
La lucha que llevan adelante los trabajadores y las capas pauperizadas urbanas y rurales en todas partes del mundo contra el capital se desarrolla hoy en el marco de la economía y la sociedad capitalista mundial, en un momento específico de su historia, que es también la de la humanidad. La crisis económica y financiera que comenzó en julio-agosto de 2007, tuvo un primer momento de paroxismo en septiembre de 2008 (quiebra de Lehman) y desembocó en una recesión mundial seguida por un estancamiento interminable,[i] es mucho más que otra “crisis muy grande”. Marca, en un grado sin precedentes, los límites históricos del capitalismo que, al no haber podido ser trascendidos, anuncian una nueva época de barbarie. Esta incluye centralmente la degradación, por supuesto diverso según países y continentes, en las formas de explotación y condiciones de vida de los trabajadores y masas pauperizadas, pero también el cambio climático y las otras dimensiones de la crisis ambiental (por ejemplo las poluciones químicas), cuyas consecuencias ya son los primeros en sufrir y, finalmente, las nuevas guerras de las que otra vez son las primeras víctimas, como en el Cercano y Medio Oriente. Las luchas llevadas adelante por los trabajadores y oprimidos están fragmentadas por país. En el marco europeo, donde en los años 1990 las grandes huelgas habían tenido algún eco entre un país y otro, esos progresos no resistieron a la crisis y el aumento de la desocupación. El poner en competencia directa a los trabajadores a nivel del empleo y los salarios entre países de un mismo continente así como entre uno y otro continente en el marco de la economía mundializada de hoy, da a cada burguesía, sea cual fuere su lugar en la cambiante jerarquía del capital mundial, una posición de fuerza, inédita históricamente, con respecto a sus “propios” trabajadores, incluidos los trabajadores inmigrantes.

Notes sur le moment actuel du capitalisme (première partie)

 
           (versión en español) 
 
La lutte menée face au capital par les travailleurs et les couches urbaines et rurales paupérisées partout dans le monde se déroule aujourd’hui dans le cadre l’économie et la société capitaliste mondiale à un moment spécifique de son histoire, qui est aussi celle de l’humanité. La crise économique et financière, qui a commencé en juillet-août 2007, connu un premier moment paroxystique en septembre 2008 (faillite de Lehmann) et débouché sur une récession mondiale suivie d’une stagnation sans fin[i], est bien plus qu’une nouvelle « très grande crise ». Elle marque à un degré jamais connu avant les limites historiques du capitalisme qui, faute d’avoir pu être transcendées, annoncent une nouvelle époque de barbarie. Celle-ci inclue centralement le basculement, différencié bien entendu entre pays et continents, dans les formes d’exploitation et les conditions d’existence des travailleurs et des masses paupérisées, mais aussi le changement climatique et d’autres dimensions de la crise environnementale (par exemple les pollutions chimiques) dont ils sont déjà le plus souvent les premiers à subir les conséquences et enfin les guerres nouvelles dont ils sont une fois encore les premières victimes comme au Proche et au Moyen Orient. Les luttes menées par les travailleurs et les opprimés sont morcelées entre pays. Dans le cadre européen où dans les années 1990, les grandes grèves avaient un écho d’un pays à l’autre, les avancées n’ont pas résisté à la crise et la montée du chômage. La mise en concurrence directe des travailleurs sur le plan de l’emploi et des salaires entre pays d’un même continent ainsi que d’un continent à l’autre dans le cadre de l’économie mondialisée d’aujourd’hui donne à chaque bourgeoisie, quelle que soit sa place dans la structure hiérarchique changeante du capital mondial, une position de force, inédit historiquement, à l’égard de ses « propres » travailleurs, travailleurs immigrés compris. Elle est adossée au capital comme rapport d’exploitation et de domination mondial et c’est au capital compris ainsi que les travailleurs se heurtent en dernière instance partout où ils sont.

¿Un modelo socialdemócrata para China? Comentarios críticos sobre el libro La Vía China

 
Introducción
 
Dicho libro, La Voie chinoise : capitalisme et empire por Michel Aglietta and Guo Bai, publicado por Odile Jacob (París) en 2012, desarrolla exhaustivas y originales tesis sobre China,- originales en comparación con el consenso de medios según el cual el sistema chino es una combinación aberrante de dictadura "comunista" de partido único y derivas de capitalismo salvaje. Según Michel Aglietta y Guo Bai, nos enfrentamos en China a un “capitalismo sui generis” controlado por un poder burocrático, que con el fin de salvaguardar sus intereses y su legitimidad, mantiene un control sobre los intereses privados capitalistas y buscaría maneras de mantener un consenso social. Y más original aún: este sistema sería mucho más eficiente que el capitalismo occidental no sólo para aumentar la "riqueza real”, que no debe confundirse con el crecimiento del producto interno bruto - porque el desarrollo debe ser sostenible, conservar los recursos naturales y preocuparse por las generaciones futuras -, sino también para mejorar el bienestar social, algo que depende de las decisiones políticas. En este sentido, el sistema político chino se muestra mejor que las democracias liberales por su capacidad de planificar el futuro, la ética (de inspiración confuciana), su voluntad de llevar a cabo formas de democracia participativa   compensando su autoritarismo. Según la línea argumental de los autores, los aspectos positivos del sistema chino incluso acaban superando a los negativos. Pero a condición de que sean superados por un nuevo "Reglamento" los desequilibrios actuales, para los que el libro ofrece una serie de recomendaciones específicas. En última instancia, como veremos, se propone a los líderes chinos una especie de compromiso socialdemócrata - a pesar de que este compromiso se haya descalabrado en los países occidentales - pero adaptándolo a la era de la globalización y el desafío ambiental. Estas son las teorías, abruptamente resumidas, que proponemos someter a un examen crítico.

Interview with Peter McLaren. His Work, His Visit to Turkey and Ongoing Popular Struggles

Autor(es)

                                             
                                             
                                                     (versión en español) 
 
by SAMUEL DAY FASSBINDER
 
Peter McLaren is the inaugural recipient of The Social and Economic Justice in Public Education Award by the Marxian Analysis of Society, Schools and Education, The American Educational Research Association, 2012; The Central New York Peace Studies Consortium Lifetime Achievement Award in Peace Studies; the 2013 Award of Achievement in Critical Studies by the Critical Studies Association (Athens, Greece); and the First Annual Social Justice and Upstander Ethics in Education Award presented by the Department of Education, Antioch University, Los Angeles. He is also the recent recipient of the Ana Kristine Pearson Award in Equity in Education and Economy presented by The Center of Education and Work, the University of Toronto, 2012. The government of Venezuela recently honored Professor McLaren with the International Award in Critical Pedagogy. 
Professor McLaren’s work has been translated into 20 languages. One of his books, Life in Schools, was chosen in 2004 as one of the 12 most significant education books worldwide by an international panel commissioned by The Moscow School of Social and Economic Sciences and by the Ministry of Education of the Russian Federation. As a political activist, he lectures worldwide and works with revolutionary, community and educational groups around the globe. Peter McLaren is Professor of Urban Schooling, the Graduate School of Education and Information Studies, University of California, Los Angeles. He is also currently Distinguished Fellow in Critical Studies at Chapman University, California.
McLaren’s also a friend of mine, and this is the transcript of a short online interview we conducted on May 24th.  The interview took place several days after Peter was tear-gassed and flattened by Turkish riot police in Ankara.
 
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