Europa

Fue hermoso, podría haber cambiado todo

Hablar de Que Se Lixe la Troika*** es hablar también con la emoción. Porque fueron tiempos de discusión –tantas veces más encendida y tantas otras más tibia de lo que la madurez política aconsejaba-, de entrega plena de esperanza. Fueron noches de no dormir, complicidades nacidas en la concepción y ejecución de acciones que nos ponían el corazón al galope. Pero también desilusiones inesperadas.

Brexit: un giro histórico-mundial

 
                                         
 
 
                                                           (english version)
 
La votación en Gran Bretaña del 23 de junio a favor de la salida [leave] de la Unión Europea es un acontecimiento de enorme significación geopolítica.2 Tendrá un efecto desorganizador sobre las redes de las alianzas a través de las cuales los poderes imperialistas occidentales, liderados por los Estados Unidos, administran el capitalismo global. Es un golpe serio a la Unión Europea (UE). Los líderes de la Comunidad Europea están tratando de poner una cara valiente ante el voto del Brexit, pero no es una broma perder el segundo país más grande en la UE, el poder financiero y militar más importante de Europa. La victoria del Leave también continúa la sucesión de referéndums en los cuales las iniciativas e instituciones de la UE han sido rechazadas por el voto popular: Grecia (2015), Irlanda (2001 y 2008), Holanda (2005, 2016), Francia (2005), Suecia (2003), Dinamarca (1992). El columnista del Financial Times, Wolfgang Münchau, especula que la derrota del primer ministro Matteo Renzi en el referéndum constitucional de octubre podría comenzar a empujar a Italia hacia la salida (Münchau, 2016).

Brexit: a world historic turn

 

                                  

 

                                                         (versión en español)

Britain’s vote on 23 June to leave the EU is an event of major geopolitical significance. 1 It will have a disorganising effect on the nexus of alliances through which the Western imperialist powers, led by the United States, manage global capitalism. It is a very serious blow to the European Union. EU leaders are trying to put a brave face on the Brexit vote, but it is no joke to lose the second biggest country in the EU, Europe’s largest financial and military power. Leave’s victory also continues the succession of referendums in which EU initiatives and institutions have been rejected by popular vote – Greece (2015), Ireland (2001 and 2008), the Netherlands (2005, 2016), France (2005), Sweden (2003), Denmark (1992). Financial Times columnist Wolfgang Münchau speculates that a defeat of prime minister Matteo Renzi in October’s constitutional referendum could start pushing Italy to the exit (Münchau, 2016).

Lo que la crisis griega revela. Un enfoque teórico

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Con la globalización, los Estados europeos sufren en general nuevas coacciones que los empujan a dictar leyes en diferentes terrenos: flexibilidad del trabajo, moderación salarial, reducción de impuestos a las Compañías, disminución de cargas sociales. Con la integración monetaria el proceso va más lejos, pues los Estados pierden la potestad en una de las más importantes funciones soberanas, la de “fabricar moneda”. Es lo que ocurrió en la zona euro (el euro entró en vigor en 2002).

La Izquierda: fin de una época. Desde la experiencia francesa y ahora Syriza y Podemos

 
Vivimos el fin de una época. La crisis abierta a finales de 2008 arrastra en una espiral depresiva todas las corrientes de izquierda y del movimiento obrero, incluso cuestionando la existencia de la izquierda tradicional. Pero, ¿de qué izquierda y de qué movimiento obrero hablamos?
La crisis actual del sistema capitalista puede generar luchas y revueltas sociales como demostraron las jornadas de huelga en Grecia, el movimiento de los indignados y las mareas en el estado español, las manifestaciones sindicales en Bélgica, Italia o Gran Bretaña. Las experiencias de Syriza y Podemos, fuera de la izquierda tradicional, expresan igualmente el potencial de reorganización política contra las políticas de austeridad. Pero estas incursiones radicales no consiguen invertir la impresionante curva de las derrotas sociales y políticas: los efectos disgregadores de las políticas de austeridad sobre las condiciones de vida de millones de personas asalariadas, descenso de la combatividad, retroceso de las conciencia socialista, estancamiento de los efectivos sindicales o desindicalización, derrotas electorales cuando no el hundimiento de la socialdemocracia convertida en social-liberal, declive histórico de los partidos posestalinistas, crisis aguda de la izquierda revolucionaria.

Diez tesis sobre la extrema derecha en Europa

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Miércoles 4 de junio de 2014
 
I. Las elecciones europeas han confirmado una tendencia que veníamos observando desde hace algunos años en la mayoría de países del continente: el espectacular crecimiento de la extrema derecha. Se trata de un fenómeno sin precedentes desde los años 30 del siglo XX. En varios países, este movimiento obtenía entre el 10 y el 20%; hoy, y en tres países –Francia, Inglaterra, Dinamarca–, ya alcanza entre el 25 y el 30% de los votos. En realidad, su influencia es más vasta que su electorado: contamina con sus ideas la derecha “clásica” e incluso una parte de la izquierda social-liberal. El caso francés es el más grave, el avance del Frente Nacional supera todas las previsiones, incluso las más pesimistas. Tal como decía el sitio “Mediapart” en un editorial reciente, “El tiempo se acabó”.

Después de las elecciones del 17 de junio: algunas notas sobre Grecia

Alivio para aquellos que –tanto al interior como al exterior de Grecia, en Bruselas, París, Londres, Nueva York, los “mercados financieros”, los “1 %”– están del lado de la perpetuación a cualquier precio del mortífero sistema capitalista: tuvieron mucho miedo; miedo de que Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) ocupara el primer lugar en las elecciones legislativas del 17 de junio y de que constituyera un gobierno que cuestionara las medidas de austeridad y de guerra social impuestas desde hace tres años a la población griega; miedo de que la rebelión griega (véase nuestro artículo “La rébellion grecque” en Carré Rouge Nº 46) se apoyara en un gobierno de esas características para persistir en su rechazo de la destrucción social, a riesgo de creer un efecto de contagio en los otros países europeos. 

La forma mercancía y el olvido. O la importancia de la memoria en la lucha anticapitalista

 

 
I
 
Unos meses después de que el movimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) fue duramente reprimido y muchos dirigentes e integrantes de las organizaciones que conformaron el movimiento fueron detenidos o se vieron en la necesidad de huir para proteger sus vidas, un grupo de jóvenes me invitó a dar una plática en esa ciudad. El tema de la charla fue el de la autonomía y los movimientos sociales. En esa ocasión (creo que era un día sábado por la tarde) nos tocó exponer a Gilberto López y Rivas y a mí.

Crisis en Europa. ¿Sin novedad en el frente?

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Hace ya tres años que venimos explicando por qué se tendió la trampa de la austeridad neoliberal y cómo esta estaba estrangulando progresivamente, aunque de modo desigual, a todas las naciones europeas, sobre todo a las clases populares. Aplicadas obstinadamente desde hace más de tres décadas por los gobiernos de cualquier color político, las políticas neoliberales combinaban un alto nivel de desempleo crónico con el desarrollo de puestos de trabajo precarios, la austeridad salarial (aumentos de salarios nominales inferiores a las mejoras de la productividad) y el desmantelamiento progresivo de los mecanismos de protección social, con la consiguiente agravación generalizada de las desigualdades sociales de todo tipo, el alza vertiginosa de las rentas altas y la ampliación de las grandes fortunas. Paralelamente, se produjo una extensión de la pobreza y la miseria al amparo de una internacionalización cada vez mayor de la circulación de capitales en todas sus formas (la llamada “globalización”), que se ha traducido sobre todo en una agudización de la competencia entre los trabajadores de todo el mundo.

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