Medios y comunicación

Nueva etapa de la industria cultural: de la lógica fabril a los “jardines amurallados”

 

En los últimos diez a quince años, viene ocurriendo una gran reestructuración económica y política en la industria cultural. Corporaciones que dominaron nacional o internacionalmente esa industria durante la mayor parte del siglo XX, casi siempre especializados en diferentes segmentos productivos y de mercado (cine, música, noticias, etc.), están dando lugar a conglomerados multimedios, en su mayoría situados en los Estados Unidos, con inversiones integradas en éstos y otros segmentos de desarrollo reciente, como internet, y presencia económica y política mundializada. Este artículo busca entender la lógica económica de emergencia y operación de estos “jardines amurallados”, en base a categorías y conceptos extraídos y reevaluados de la Economía Política marxiana.

Internet abierta vs. “jardines amurallados”: el libre acceso al conocimiento y las artes en disputa*

En los últimos quince o veinte años, la organización económica y política de los medios de comunicación, así como las prácticas sociales que estos media representan, se modificaron por completo en la estela de profundas transformaciones kondratieffianas en el conjunto de la sociedad capitalista. Una industria cultural ampliada que articula imbricadamente desde los fabricantes de componentes, equipamientos y sistemas (ej. Sony, Toshiba, Phillips, LG, Microsoft, etc.) hasta los productores y programadores culturales propiamente dichos (ej. Time-Warner, Disney, News Corp, Yahoo!, Google, Globo en Brasil, etc.), pasando por los proveedores y operadores de redes y sistemas de transporte y distribución (Telefónica, AT&T, Comcast, TIM, etc.) asumió la condición de eje motor de la economía capitalista en la actual etapa, respondiendo directamente por el 6,5% del PBI mundial (UNCTAD, 2008; IDATE, 2009) e, indirectamente, fomentando los comportamientos, las creencias, los deseos que alimentan la producción y venta de buena parte de la producción consumida en todo el mundo industrializado en estos días. Es que esta producción (automóviles, vestimenta, electrodomésticos, alimentos, etc.) es vendida y consumida en la forma de marcas y etiquetas, fetiche del fetiche de la mercadería (Fontenelle, 2002). Y la adhesión del así llamado “consumidor” a los significados de distinción, pertenencia, identificación gregaria que esas marcas conllevan, se da a través de los espectáculos (cinematográficos, musicales, deportivos, etc.) que aquel complejo industrial cultural produce, programa y distribuye mundialmente (Debord, 2000; Dantas, 2011).

La inmaculada concepción de los medios latinoamericanos en crisis

Autor(es)

Introducción
 
Frente a las elecciones brasileñas del 3 de octubre de 2010, Lula da Silva sintetizó lo que viene constatando una gran cantidad de observadores y estudiosos del sistema de medios de comunicación, y lo que señalan periodistas y militantes de distintas fuerzas políticas en diferentes países de América Latina: el ex presidente de Brasil destacó la “falta de neutralidad” de los grandes medios, a los que desafió a que reconocieran que “apoyan a los candidatos de la oposición” (La Nación, 2010). Situaciones similares se producen periódicamente en casi todos los países latinoamericanos (ver Natanson, 2010), en los que los principales actores de sistemas de medios que operan con una lógica comercial, tienden a articular la oposición a medidas que alteren el status quo, en la comprensión de que esa alteración afecta, también, el interés corporativo de las mismas empresas massmediáticas. 

Entrecruzados: Poder, Política y Comunicación

La elemental observación del comportamiento del sistema de medios y de los profesionales que se desempeñan en ese ámbito coloca en el absurdo la pretensión de “independencia” respecto del periodismo y de la comunicación en general. De manera inevitable comunicación y política están (legítimamente) “contaminados” porque ambos campos son escenario de la lucha simbólica por el poder. Negar esta realidad en el contexto “mediatizado” que vivimos es sencillamente caer en el absurdo de un profesionalismo pretendidamente aséptico cuya intención verdadera es encubrir y solapar sus intereses e intenciones en lugar de exponerlas a la discusión pública en el escenario de la diversidad.

El debate y la problematización de la cuestión de la ciudadanía no son, hoy por hoy, meramente un problema teórico, sino un desafío concreto y tangible para todos aquellos que están comprometidos en la construcción de la vida social y política. Entre otros motivos porque el concepto de ciudadanía necesita ser resignificado a partir de las nuevas prácticas de la vida política y revalorizado después de un largo camino en el que se fue vaciando de sentido hasta quedar reducido a la mera cuestión jurídica y al ejercicio del voto para la elección de los representantes.    

Medios públicos y derecho a la comunicación

Es muy probable que al enfrentar una encuesta acerca de cuáles son los servicios públicos, los ciudadanos latinoamericanos respondan sin lugar a dudas: la luz, el agua, el gas y el teléfono. En Latinoamérica a diferencia de la mayor parte del resto del mundo, los medios de comunicación y en particular los servicios de comunicación audiovisual no aparecen, ni conceptual ni prácticamente, involucrados al derecho ciudadano de contar con medios públicos que representen al conjunto de la sociedad. Por otra parte, sí existen numerosos medios de propiedad estatal, que en la mayoría de los casos han quedado limitados a tornarse voceros de los intereses de los gobiernos. De esta forma no se ha sabido/podido construir un vínculo con la ciudadanía que permita que los medios públicos sean concebidos como una alternativa válida para la difusión de información de calidad, de programas que respondan a la diversidad cultural de nuestros países, y generen ficciones que se vinculen con las identidades presentes en nuestras regiones. 

Políticas de Comunicación en Argentina ante un nuevo escenario: Análisis de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Introducción 

La sanción de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual Nº 26.522 (LSCA) en octubre de 2009 constituye un punto de inflexión en las políticas de comunicación en Argentina ya que la misma pone fin a un ordenamiento legal instaurado por la dictadura militar y modificado sustancialmente durante el proceso de reformas neoliberales que permitieron la constitución de oligopolios mediáticos y la transnacionalización de la comunicación.
En efecto, las normas que regulaban los sistemas de radio y televisión en Argentina estaban inspiradas en la Doctrina de Seguridad Nacional a través del decreto-ley de radiodifusión N° 22.285, que entre otros aspectos establecía la participación de integrantes de las fuerzas armadas y de la SIDE en los organismos de aplicación de la ley y concebía a los sistemas de radiodifusión como un negocio destinado a las empresas comerciales.
Lejos de democratizar las comunicaciones a través de los instrumentos legales, desde 1983 los diferentes gobiernos –sobre todo el de Menem– realizaron reformas parciales a la ley que tuvieron como consecuencia la consolidación de un sistema de medios privado, cada vez más tras-nacionalizado y concentrado a medida de los grandes medios que se fueron transformando en multimedios, en desmedro de los medios de comunicación independientes. 

Revistas femeninas: enseñando “modos de pensar” y de actuar

 

Este artículo trata del papel histórico actual de las revistas femeninas. Su actuación va mucho más allá de la mera futilidad o la ocupación del tiempo libre, está ligado a la creación de modos de pensar, siendo decisivas para la construcción de individuos liberales. Y también de modos de actuar, en la medida en que lleva a comportamientos políticos concretos, conservadores y muchas veces reaccionarios.
 

El camino hacia la paridad en los medios

 
 
El periodismo de género es una herramienta para subvertir la actual discriminación hacia las mujeres que hay en los medios de comunicación y promover una sociedad igualitaria con identidades de género integradas y no fragmentarias. La búsqueda de la verdad y la objetividad no son reales si las mujeres quedan fuera de la ecuación informativa. El camino hacia la paridad es el mejor posible para el buen periodismo.
 
  

La justicia de género, como horizonte utópico y proyecto político, necesita modificar la dimensión comunicativa actual de los fenómenos colectivos. La comunicación es un derecho humano, tal como lo es el derecho a la vida, a la paz, a la educación, a la salud, a vivir en un ambiente limpio.
María Elena Hermosilla3
 

Una perspectiva desde las redacciones

 

Los medios masivos de comunicación son empresas con tentáculos incalculables, una sumatoria de dispositivos capaces de condicionar muy fuertemente la conciencia de amplísimos sectores de la sociedad. Las empresas comunicacionales pueden hasta determinar la política de los Estados. Actúan como una gran industria que controla la circulación de información. Pueden llegar a modificar una decisión judicial, el accionar de las fuerzas de seguridad y el rumbo (o la caída) del gobierno de turno. A nivel mundial, la prensa puede hasta fomentar la guerra.

Comunicación y movimientos populares. Avances y desafíos en la construcción de poder popular

Introducción 

En la Argentina, los medios de comunicación populares, de contrainformación y alternativos tienen ya varios años de experiencia acumulada y se caracterizan por su carácter crítico al modelo de sociedad que propone el capitalismo y por su difusión de los conflictos y luchas de los trabajadores y los movimientos sociales. En este trabajo buscaremos centrarnos en la relación de estos medios de comunicación con las organizaciones populares, sus condicionamientos y sus desafíos en la construcción y disputa de sentidos. Nos detendremos brevemente en las diversas definiciones y comprensiones sobre los medios, para repensar su práctica y sus objetivos. A su vez, analizaremos limitaciones y potencialidades de los medios de comunicación popular y su aporte para dar una batalla contrahegemónica. La experiencia del portal informativo Prensa De Frente1 durante los últimos siete años alimentó desde una práctica concreta las reflexiones que siguen.
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