Educación

La universidad en la Argentina de hoy: una deuda social

 
La universidad es una institución muy compleja. Su existencia depende tanto del ansia humana por el conocimiento como de la necesidad de sistematizar las aplicaciones prácticas de ese conocimiento. La investigación requiere libertad; las aplicaciones, planificación. El equilibrio entre ambas y la interrelación entre las disciplinas, las profesiones, la cultura y la economía, implican decisiones políticas y ponen a prueba, enfrentándolos, los intereses de los diferentes sectores sociales.

Objeción admitida: la praxis pedagógica revolucionaria como fuerza de ocupación

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                                 (english version)   
 
El 9 de abril de 2012, Condoleezza Rice dio una conferencia en San Francisco. O intentó hacerlo. La ex Secretaria de Estado fue interrumpida en repetidas ocasiones por la audiencia con gritos de “criminal de guerra” y “torturadora” (lo que podemos agradecer a nuestros camaradas de Code Pink y World Can’t Wait). Mientras uno de los manifestantes era retirado por los guardias de seguridad, Rice hizo el tipo de declaración que actualmente se ha estandarizado entre los altos funcionarios norteamericanos frente a tales circunstancias: “¿No están contentos de que esta mujer viva en una democracia en la que puede expresar su opinión?”. También lanzó otra frase que se volvió de rigueur desde que los EE.UU. derrocaron a Saddam Hussein, un argumento que se usa cuando todos los demás fallan: “Los niños de Iraq ya no viven bajo el régimen de Saddam Hussein, gracias a Dios”.
Mi respuesta a esta frase es la siguiente: si te hicieras una cirugía para corregir un problema en la rodilla y, por error, el cirujano te amputara toda la pierna ¿qué pensarías si alguien te remarcara que “Ya no tenés el problema en la rodilla, gracias a Dios”? ... El pueblo de Iraq ya no tiene el problema de Saddam (Blum, 2011).
 
El lenguaje, es un invento que permite a una persona negar lo que está haciendo, aún mientras lo hace (Blum, 2012). 

Peter McLaren entrevistado:“Pedagogía crítica, humanismo marxista y transformaciones en Latinoamérica

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Entrevistado por Sebastjan Leban  -  Tercera y última parte.
 
SL: Aníbal Quijano, en su texto Colonialidad del poder, eurocentrismo y Latinoamérica, escribió que, históricamente, sólo mediante la colonización de las Américas pudo consolidarse el capital y lograr un predominio global estableciendo el nuevo orden mundial conocido como capitalismo. ¿No es interesante y sorprendente que después de quinientos años del moderno sistema mundial la nueva revolución socialista esté en realidad sucediendo precisamente en América Latina, que es probablemente una de las áreas geográficas más explotadas donde el colonialismo a través de siglos permitió la expansión del capitalismo (globalmente) hasta ahora? Permíteme seguir con otra pregunta. Está claro que si queremos construir otra perspectiva (y no sólo la capitalista) tendremos que participar en una lucha contra la estructura actual del poder en todos los niveles sociales. La lucha contra esta hegemonía ya está en curso, pero parece que todavía se encuentra un poco dispersa (estructurada en diferentes campos teóricos). ¿Trabaja la pedagogía crítica radical junto con otros importantes proyectos de des-vinculación, como la descolonización (W. Mignolo), y piensas que es la hora para que tenga lugar una revolución histórica a escala global?

No podemos tener una política activa construida sobre una teoría del conocimiento pasiva

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Entrevistado por Sebastjan Leban  - Segunda parte

 
La realidad contemporánea está contaminada con la ideología capitalista neoliberal del valor, que el actual sistema mundial no tiene intenciones de cambiar. ¿Cómo podemos hacer para, por un lado hacer más visible y comprensible este proceso para los demás y por el otro para descontaminarlo?
 
Bueno, antes que nada tenemos que reconocer lo que acabas de señalar: el actual sistema no tiene la menor intención de cambiar. Entonces ¿qué sentido tiene realizar un riguroso y detallado trabajo analítico y una investigación sofisticada y seria sobre el capitalismo neoliberal si no va a hacer mella en el sistema? Necesitamos dejar de ser académicos y comenzar a ser activistas. Hace un año me pusieron a la cabeza de una lista hecha por un grupo de extrema derecha conocida como los “treinta cochinos”, denunciado como el profesor más peligroso de la UCLA (Universidad de California, Los Ángeles); el responsable de esto –un grupo pro-Bush– ofreció 100 dólares a los estudiantes que me grabaran secretamente y 50 dólares para leer los apuntes que tomaban de mis clases (o de las clases de otros profesores de izquierda). La historia trascendió internacionalmente por su similitud con el macartismo, y fue caracterizada como un macartismo renaciente relacionado con el ataque a los derechos civiles por parte de la camarilla de Bush. Esto habría sido mucho menos probable antes del 11 de septiembre de 2001. Creo que esta erosión de los derechos civiles y el desplazamiento hacia el fascismo aquí, en EE.UU., ha puesto realmente al descubierto que tenemos una grave amenaza a la libertad académica. Tenemos que reconocer que las ciencias sociales mismas han contribuido a paralizar a los académicos: no es mucho lo que se puede hacer estando sepultados en un sistema de modernidad liberal, con el individualismo liberal y una doctrina económica neoliberal. Como señala Takis Fotopoulos, la concepción negativa de la libertad inserta en la democracia liberal –es decir, libertad entendida como ausencia de limitaciones– habiendo sido abstraída de su base económica lleva a una erosión de las “libertades formales”. Estas están siendo quitadas ahora en los regímenes semi-totalitarios de Occidente, en tanto la sociedad heterónoma en la que vivimos es usurpada por elites que sirven a la clase capitalista internacional. No nos engañemos, la educación ayuda a las elites a intentar controlar a las mayorías populares; no sólo la educación en las aulas sino la práctica educativa más amplia que tiene lugar en el ámbito de la comunicación. 

La pedagogía crítica revolucionaria, el socialismo y los desafíos actuales

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Entrevistado por Sebastjan Leban

En tu página web[1] afirmas que la pedagogía crítica que apoyas y practicas, defiende el disenso no-violento, el desarrollo de una filosofía de la praxis guiada por un humanismo marxista, el estudio de los movimientos y el pensamiento sociales revolucionarios y la lucha por una democracia socialista, que es diametralmente opuesta a la actual democracia neoliberal. ¿Podemos decir que en tanto educador crítico básicamente lideras una lucha contra la valorización de la educación del neoliberal capitalismo global?

La pedagogía crítica en Norteamérica fue muy impactada por lo que ha venido ocurriendo desde que el capital comenzó a responder a la crisis de los setenta del capitalismo fordista-keynesiano –que William Robinson ha caracterizado como la feroz búsqueda del capital para liberarse de las limitaciones a la acumulación por los Estados-nación y las relaciones reguladas entre el capital y el trabajo establecidas en el siglo XX basadas en algunos (al menos unos pocos) derechos y obligaciones recíprocos; un movimiento que desarrolla un nuevo modelo de acumulación en el que las fracciones transnacionales del capital se han convertido en dominantes. Los nuevos mecanismos de acumulación incluyen: 1) un abaratamiento de la mano de obra y un incremento de la flexibilización, desregulación y desindicalización del trabajo, donde las mujeres siempre sufren una mayor superexplotación que los hombres; 2) la dramática expansión del capital mismo; 3) la creación de una estructura normativa mundial para facilitar la emergencia de circuitos globales de acumulación; y 4) un programa de ajuste estructural neoliberal que tiene como objetivo crear las condiciones para las operaciones sin trabas del capital transnacional emergente a través de las fronteras y entre los países. Todavía existe el capital nacional, el capital global, los capitales regionales, etcétera, pero la fracción del capital hegemónico a escala mundial es ahora el capital transnacional. Entones estamos viendo el profundo desmantelamiento de las economías nacionales, la reorganización y reconstitución de economías nacionales como elementos componentes o segmentos de una mayor producción global y el sistema financiero, que se organiza de manera globalmente fragmentada y descentralizada pero de un modo en que el poder se concentra y centraliza. En otras palabras, como señala Robinson, existe una descentralización y una fragmentación del actual proceso productivo nacional en todo el mundo, al tiempo que el control de ese proceso –esas interminables cadenas de acumulación– está concentrado y centralizado a escala mundial por una clase capitalista transnacional.

La Pedagogía crítica "recargada"

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Glenn Rikowski: Me alegro de tener esta oportunidad de entrevistarte. Me gustaría comenzar por el cambio de énfasis en algunos de tus libros más recientes, en especial Capitalists and Conquerors (2005) y Teaching against Global Capitalism and the New Imperialism (con Ramin Farahmandpur, 2005), en los que hay un giro hacia la creación de un marco para una pedagogía crítica contra el imperio. Comparados con tu anterior Che Guevara, Paulo Freire and the Pedagogy of Revolution (2000),[1] pareciera haber una especie de "recarga de la pedagogía crítica", con la vista puesta en el imperio del capital en general y del imperialismo americano en particular. Supongo que este cambio no es tan sorprendente después del 11 de septiembre y de Irak. Pero me intriga saber cómo lo ves tú, Peter.

Peter McLaren: Yo también estoy muy contento de tener esta oportunidad de dialogar contigo una vez más, Glenn. Noto que comienzas tu interrogatorio en el estilo abarcador de Rikowski, veamos si estoy a la altura.

La Universidad ante la complejidad del conocimiento y del mundo actual

"Reflexionar filosóficamente sobre la ausencia de paz en un contexto mundial de guerras en cadena, impone como tarea principal el análisis crítico de los modos de conceptualización de los fenómenos que concurren al estallido de crisis económicas y al desencadenamiento de conflictos armados"

Maximilien Rubel

En una afortunada metáfora, Edgar Morin logra sintetizar algunos de los retos y desafíos en que se encuentran envueltos, y a los que tendrán que enfrentarse, aquellos involucrados en los procesos de construcción del conocimiento, y la Universidad misma como el espacio privilegiado en el que se despliegan tales actividades. Afirma el pensador francés que, en la época presente, será necesario "aprender a navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza".

Ira y esperanza: la pedagogía revolucionaria de Peter McLaren

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(Entrevista de Mitja Sardoc)

Mitja Sardoc: Tomé conocimiento de tu obra, por primera vez, a través de Schooling as a Ritual Performance, que combinaba análisis estructuralistas, posestructuralistas y marxistas de la educación católica. Desde aquel tiempo tu obra (estoy pensando en la tercera edición de Life in schools, Critical pedagogy and predatory culture, Revolutionary multiculturalism, Che Guevara, Paulo Freire and the pedagogy of revolution) ha pasado a estar más inspirada por la teoría posmoderna pero también se ha ido desplazando -muy perceptiblemente en tu último libro- hacia un reencuentro con el análisis del materialismo histórico, una crítica de la globalización del capitalismo, y una preocupación por la lucha de clases. La lucha de clases y otras ideas marxistas parecen haber pasado de moda con la caída del muro de Berlín y lo que Francis Fukuyama llamó el fin de la historia o el fin de la ideología. Pero si leemos, por ejemplo, el Manifiesto Comunista, encontramos a algunos de sus tramos aún más relevantes hoy que cuando fue originariamente publicado en 1848. ¿Por qué las ideas marxistas se encuentran todavía rondando el discurso educativo dominante de Occidente a pesar del aparente fin del legado marxista en el armario de la historia de los sueños revolucionarios perdidos?

La hipocresía neoliberal: las nuevas formas de privatización de la educación como utopía democratizadora.

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Introducción

 
Este trabajo pretende realizar un análisis de las políticas neoliberales y su impacto en el campo educacional, cuyas consecuencias apuntan a la desaparición de la escuela pública en perjuicio de las grandes mayorías y de una verdadera democratización educacional. La desaparición del espacio público, espacio social y político y por ello colectivo, está generando una nueva cultura basada en la despolitización o repolitización de dicho campo. Una nueva cultura orientada a promover una redefinición del sentido de la actividad educacional, de lo que históricamente ha significado la escuela pública.
El papel político que cumple la educación, en cada período histórico, sirve para legitimar la distribución del poder en la sociedad. Por ello la democratización de la educación, desde el surgimiento del sistema público de enseñanza ha representado una meta ideológico-política que ha ido adquiriendo distintas formas según los cambios estructurales en los sistemas socio-económicos.

La crisis de la escuela: Una reflexión en torno al problema de su especificidad.

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Ay! Utopía ...incorregible

que no tiene bastante con lo posible

J. M. Serrat
 
Resumen
Distintos autores abordan la crisis educativa a partir de la contradicción entre el carácter moderno de la escuela y su resistencia a las transformaciones de la postmodernidad. Más allá de las distintas posiciones en debate, la superación de la misma se plantea en términos de su adecuación o rechazo a los nuevos requerimientos socioculturales.
El presente trabajo propone un abordaje distinto, desde los problemas de legitimidad de una organización moderna que a lo largo de su historia ha perdido su especificidad institucional. Las tensiones fundacionales entre el mandato explícito y el oculto, entre lo histórico y lo utópico, dieron lugar a un proceso de segmentación y diferenciación caracterizado por el desplazamiento y sustitución de los fines genéricos. La “distribución del conocimiento” es sustituida por el asistencialismo y la contención del deterioro social a lo cual se agrega, en el actual contexto, la sustitución de sentido del conocimiento por el de información. La tesis central se orienta a definir que este proceso da lugar a un nuevo tipo de exclusión, distinta a la de acceso y permanencia, que es la relativa a la apropiación de los bienes simbólicos al interior mismo de la escuela. Por último, reflexiona sobre la necesidad de pensar en otras formas de institucionalización posibles a partir de definiciones ético-políticas distintas.

 

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