Arte y literatura

Elemental, mi querido Watson. Notas sobre la representación artística del Golpe de 1964 en El gran arte, de Rubem Fonseca

 
En 1989, justo en el momento en que se venía abajo el Muro de Berlín, un reportero de la extinta emisora Rede Manchete registró una escena inusitada: un brasileño discreto, enfundado en una visera, observaba atentamente la conmemoración de los alemanes. Indagado sobre ese evento, ese señor, que se identificó como José Fonseca, se limitó a decir: “Estamos presenciando un evento histórico. Ahora mismo no tenemos ni idea de cómo va a cambiar el futuro del mundo, pero será una mudanza severa. Tenemos que enfrentar con gran alegría esta transformación histórica”. El carácter económico de la respuesta, aparentemente desapasionado, no despertó de inmediato la curiosidad del reportero, que concluyó su nota sin conocer la verdadera identidad del compatriota inhibido ante las cámaras. Solamente después se dio cuenta de que José Fonseca era, en realidad, el escritor Rubem Fonseca, o “Zé” Rubém para los amigos íntimos. Claro que lamentó haber perdido la oportunidad, también histórica, de explotar a fondo la primera aparición pública de este veterano escritor, reacio a las entrevistas.
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