Perú

Perú: Volvamos a nuestra economía agrícola. No a la minería colonial depredadora

Autor(es)

El presente texto fue publicado por el autor como un folleto de difusión bajo el título ¡Agua sí! ¡Mina no! (Ediciones Lucha Indígena, 2012). Hugo Blanco, referente histórico de la lucha campesina e indígena del Perú desde fines de los años cincuenta, continúa participando en las movilizaciones populares que enfrentan al proyecto Conga en la región de Cajamarca –ver Herramienta 49 (marzo de 2012), pág. 71–. Su punto de vista refuta la idea de que el Perú es un “país minero”, y defiende la tradición ancestral de la economía agrícola.

Un nuevo ensayo de interpretación de la realidad peruana

Perú, país emblemático de la cultura de Nuestra América, acumula una milenaria historia civilizatoria que no solo es subyacente a este siglo XXI: sus trazos emergen recreados desde la sociedad profunda, aquella que José María Arguedas supo interpretar en su magistral literatura.[1] Sin embargo, y es preciso subrayarlo para encontrar parangones y diferencias con otros países de la región, el Perú moderno, que surgiera como Estado en el siglo XIX, sigue siendo un país fragmentado no solo desde el punto de vista económico-social sino, particularmente, desde el punto de vista étnico y cultural. Esta fragmentación no es rígida o estática; no podría serlo en medio de los avatares del capitalismo realmente existente en este país y en Nuestra América: contiene movimientos intempestivos de diferentes sectores, ya sea del campesinado indígena tantas veces insurgente en la sierra, luchando por la tierra arrebatada; ya de los grandes fenómenos migratorios del campo a las ciudades más importantes, en especial a Lima, la vieja ciudad de blancos y criollos hoy plagada de mestizaje y de indígenas serranos que la invadieron en los últimos 40 o 50 años convirtiéndola en una “metrópoli caótica”; ya de los movimientos regionales populares, que luchan desde hace décadas contra el centralismo avasallador y al mismo tiempo excluyente de “las provincias”, y ahora, concretamente, contra la minería a cielo abierto, por la defensa del agua, del medio ambiente y de la vida en distintos puntos de la accidentada geografía peruana.
Distribuir contenido