Brasil

Crisis política y escalada del capital en Brasil

 
Presentación
 
Desde la reelección de Dilma Rousseff, en octubre de 2014, el país se vio inmerso en una crisis abierta. Fundamentada, aparentemente, en lo económico a su inicio, rápidamente se configuró como una crisis política, lo que resultó en la apertura del proceso de impeachment o juicio político de la presidenta electa. No obstante, a pesar de la apertura del juicio político, la crisis política no parece estar resuelta, inclusive desde el punto de vista de los de “arriba”.

La crisis brasileña y el retorno de la lucha de clase

Autor(es)

 

Presentación

En general, los análisis de la crisis por la que atraviesa actualmente el país acostumbran hacer hincapié en los “errores” promovidos por el gobierno de Dilma Rousseff en la conducción de la política económica heredada del gobierno de Lula da Silva. Muy frecuentemente, es posible observar opiniones que atribuyen el desorden de la economía a la tendencia del actual gobierno a controlar los precios estratégicos, administrar los costos empresariales, bajar artificialmente los intereses, interferir en el margen de lucro y descuidar el control de la inflación. En resumen, el flujo principal de los análisis avanza en la dirección de atribuir al modo de regulación de las relaciones sociales de producción capitalista la razón última para la desintegración general del régimen de acumulación postfordista y financierizado del país.
Si bien es cierto que determinadas decisiones políticas tienden a interferir en la dinámica del conflicto distributivo, en especial aquellas que se refieren a la exención de la planilla de pagos de las empresas a expensas de las cuentas públicas y a la administración de los precios del combustible y de la energía eléctrica en detrimento del control inflacionario, nos parece claro que el foco puesto en la regulación política es demasiado reducido para iluminar la complejidad de la crisis actual. En primer lugar, debido a que estas explicaciones no son capaces de revelar las modificaciones en la estructura de clases que tuvo lugar durante los últimos trece años en el país. Sin mencionar los efectos de la crisis económica internacional, algo completamente fuera del alcance de esta sección, ellas no logran explicar cómo la profundización de las tensiones entre la regulación política y la acumulación económica debilitó progresivamente la capacidad del gobierno federal para apaciguar los conflictos sociales.
El propósito de este artículo es indicar, analizando la evolución del comportamiento político de las clases sociales subalternas, cómo la tensión entre la regulación política y la acumulación económica característica del actual modelo de desarrollo brasileño contribuyó al colapso de la hegemonía de Lula.

Terrorismo de Estado y democracia en Brasil: rupturas, permanencias. (Un panorama para extranjeros)

I

Puede ser útil comenzar este análisis evocando el final de un filme fundamental del movimiento del cinema-novo verificado en Brasil durante la década de 1960: la imagen final de Deus e o Diabo na Terra do Sol [Dios y el diablo en la Tierra del Sol] de Glauber Rocha, en la cual se ve a Antônio das Mortes, personaje decisivo de esa obra, saliendo de la zona agreste y siendo cautivado por una visión poderosa según la cual el “sertón sería transformado en mar y el mar, en sertón”; o sea, la naturaleza convulsionada indicaría el futuro revolucionario del país. El filme fue exhibido a comienzos de 1964. Dos meses después, lo que se ve son las tropas militares en las calles cercando y destituyendo al gobierno constitucional brasileño.
De hecho, el 31 de marzo el gobierno constitucional de João Goulart fue derrocado por un golpe organizado por militares y por sectores civiles de las clases dominantes, como banqueros, empresarios y latifundistas. La acción golpista fue motivada por un amplio conjunto de intereses, tanto internos como externos. Internamente interesaba a los golpistas interrumpir el gobierno legal a fin de reconquistar la hegemonía en la vida política, entonces quebrantada gracias a la participación de varias categorías de trabajadores en el escenario político, estimulando el conflicto político en el país, hecho intolerable para las camadas sociales dominantes, que veían en esa participación una amenaza para sus intereses y privilegios tradicionales.
En el plano externo, el gobierno estadounidense tenía enorme interés en destituir el gobierno legal y por eso apoyó, de varias maneras, la acción golpista: cuidaba así de velar por el mantenimiento de su hegemonía en América Latina en el contexto de la Guerra Fría y de evitar la propagación de la ola revolucionaria que comenzaba a recorrer el continente desde el éxito de la Revolución Cubana, liderada por Castro pocos años antes (1959).

La expansion de la mineria en Brasil: ¿una trama macabra entre el gobierno y el capital internacional?

 
Castilhos, Clarisse Chiappini economista de la Fundación de Economía y Estadística RS(BR). Doctora en Ciencias Económicas por la Universidad de Paris X-Nanterre (1991).
Campos, Christiane docente de economía, Universidad Federal de Sergipe (BR), doctora en Geografia por la  Universidade Federal do Rio Grande do Sul (2009. Autora del libro A face feminina da pobreza em meio à riqueza do agronegócio (CLACSO, 2011).
 
Traducción: Mariana Pessah, estudiante del curso de Letras de la PUCRS/Brasil.
 
En las últimas décadas las Inversiones Directas del Exterior (IDE), en dirección al Brasil y America del Sur, se orientan de manera muy crecente a la extracción mineral y al monocultivo agrícola, incluyendo hay el control de las reservas de agua, con la intensificación del trabajo esclavo y semiesclavo. Ese movimiento permite levantar la hipótesis de un retorno a la acumulación originaria.

Brasil: El colapso del Gobierno Dilma y el PT

                                               (versão em português)  
 
1. La construcción del mito
 
Brasil tuvo un papel relevante en las luchas políticas sociales en la década de 1980, logrando retrasar la implantación del neoliberalismo que ya se expandía en varios países de América Latina como Chile, Argentina o México, entre otros. Después de las históricas huelgas del ABC paulista –concentración obrera en la que floreció Luiz Inácio Lula da Silva– ganó enorme fuerza un sindicalismo de oposición, llamado nuevo sindicalismo. Las huelgas se generalizaron en todo el país, abarcando a la casi totalidad de la clase trabajadora. Nacieron innumerables movimientos sociales, creció la oposición a la dictadura militar, se convocó a una Asamblea Nacional Constituyente (1986/88) y se vivió en 1989 un proceso electoral –la primera elección presidencial tras la caída de la Dictadura Militar– que dividió al país entre dos proyectos sociales y políticos diferentes.

O colapso do governo Dilma e do PT no Brasil

 
                                             (versión en español)
 
I – A contrução do mito
 
O Brasil teve um papel de relevo nas lutas políticas e sociais na década de 1980, conseguindo retardar a implantação do neoliberalismo que já se expandia por vários países da América Latina, como no Chile, na Argentina, o México, dentre outros países. Depois das históricas greves do ABC paulista – núcleo operário onde floresceu Luiz Inácio Lula da Silva - ganhou enorme força um forte sindicalismo de oposição, denominado novo sindicalismo.  As greves generalizaram-se pelo país, atingindo a quase totalidade da classe trabalhadora. Nasceram incontáveis movimentos sociais, ampliou-se a oposição à ditadura militar, desenhou-se uma Assembleia Nacional Constituinte (1986/88) e vivenciamos em 1989 um processo eleitoral – a primeira eleição presidencial depois da queda da Ditadura Militar - que fraturou o país em dois projetos sociais e políticos distintos.

A miséria estrutural da crise brasileira. E a luta de classes?

 
 
                                  (versión en español)
 
 
O Brasil está em crise, mas se pensarmos em sua histórica condição periférica no circuito global das nações capitalistas, concluiremos que sua crise é estrutural. Nesse processo, as burguesias sempre se arranjam. Quem invariavelmente sustenta o fardo da instabilidade permanente são aqueles que nunca usufruem os seus benefícios nem nos bons, nem nos maus tempos. É desse lugar social que arrisco um olhar para o presente e é para esse lugar que pretendo retornar.

Argentina, Brasil, México entran en la tormenta. ¿Quo vadis América Latina?

Autor(es)

 
A partir del 2003 y  hasta el 2012, se abre un nuevo período en América Latina. El crecimiento es mayor que durante la década precedente (ver Anexo 2), los “fundamentales” (saldos de la balanza comercial y el presupuesto, reservas internacionales, desocupación, empleos formales, inflación) en general mejoran, los planes sociales son más o menos importantes según los países,  la pobreza retrocede y las desigualdades de ingresos parecen disminuir. Gracias a tasas de crecimiento superiores a las de los países avanzados, el ingreso per cápita de la mayoría de los países latinoamericanos se aproxima al de los Estados Unidos, aunque a un ritmo relativamente lento en comparación con el de los países asiáticos.
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