Infranca, Antonino

Filósofo italiano. Se doctoró en filosofía en la Academia Húngara de Ciencias con una tesis sobre el concepto de trabajo en Lukács. Realizó investigaciones en el Archivo Lukács de Budapest. En 1989, recibió el Premio Lukács. Es autor de Giovanni Gentile e la cultura siciliana (1990), Tecnécrates (1998; trad. al portugués: 2003; al castellano: 2004), El otro occidente (2000; trad. al francés: 2004), Trabajo, individuo, historia. El concepto de trabajo en Lukács (2005), Los filósofos y las mujeres (2006). Coeditor de G. Lukács Testamento político y otros escritos sobre política y filosofía (2003), G. Lukács, Ontología del ser social: El Trabajo (2004) y György Lukács: Ética, Estética y Ontología (2007). Ha publicado numerosos artículos sobre Lukács, Bloch, Gramsci, Kerényi, Croce, Heidegger; ha traducido al italiano los ensayos de Dussel sobre Marx. Integra el consejo asesor de Herramienta.

En memoria de István Mészáros

En memoria de István Mészáros

Indignados

 
                              (versione italiana)
 
La actual crisis del sistema capitalista está abriendo panoramas imprevisibles hasta hace algunos años, porque parece una crisis definitiva del sistema dominante o, por lo menos, una crisis que empujará a una reestructuración del mismo sistema. El movimiento global de los Indignados nació, imprevisiblemente, a consecuencia de esta crisis y se desarrolló en situaciones extremadamente distintas y en lugares diferentes del globo. Indignados no son sólo los jóvenes españoles que han ocupado las plazas de las principales ciudades españolas o los jóvenes israelíes que acamparon en el centro de Tel Aviv o el movimiento Occupy Wall Street en Nueva York, sino que también son los jóvenes egipcios, tunecinos y libios que se han levantado contra sus regímenes dictatoriales. Podremos, entonces, considerar Indignados también a los jóvenes sirios que luchan contra un sistema dictatorial brutal y sanguinario, así como a los rusos que protestan contra un régimen que es democrático sólo en apariencia y que en realidad es autoritario y se está transformando en una verdadera dictadura, e incluso a los húngaros democráticos que se enfrentan a un gobierno fascista, racista, nacionalista y etnocéntrico. Ser Indignado significa hoy estar contra el capitalismo globalizado, por motivos muy diversos, pero substancialmente porque no se puede proyectar ningún futuro. Ser Indignado significa negociar los derechos mínimos vitales que se han vuelto totalmente incompatibles con la reproducción del capital, del sistema político y económico dominante. En este punto de nuestra lucha política, los Indignados han expresado al tiempo un rechazo completo de la sociedad de consumo y una profunda atención respecto de la cuestión ambientalista, con lo que han puesto en discusión dos de los principios de la reproducción del sistema dominante. Quisieran poder integrarse al sistema económico dominante pero, en tanto excluidos del mismo, ponen en discusión sus rasgos más esenciales, aunque aún no tienen un proyecto económico alternativo.
Su protesta parte de una toma de posición individual, inspirada por un comportamiento conveniente (καθεκοντος, que sería lo que el sujeto individual llega a concebir de sí mismo) para alcanzar sus objetivos de protesta. Es un comportamiento inspirado en el decoro (decorum, que es una máscara pero que también significa “dignidad”), que se une a un comportamiento análogo de otros sujetos que también se encuentran en estado de rebelión, hasta el punto de transformarse en un comportamiento colectivo. Todo estos sujetos, en estado de rebelión, tienden a la búsqueda de lo que es justo hacer (officium) en las condiciones y situaciones en las que se encuentran, lo que es un deber social; por lo tanto también lo que es apropiado (decorum) para los fines de la lucha, un comportamiento subjetivo comunitario. Nos encontramos ante la elaboración de un nuevo modo de comportamiento individual y colectivo, un comportamiento individual que se exhibe en público y se transforma en modelo de comportamiento difundido, como sucedió en el caso de las protestas juveniles de 1968.

Indignados

 
                              (versión en español)     
 
L’attuale crisi del sistema capitalistico sta aprendo panorami imprevedibili fino a qualche anno fa, perché pare una crisi definitiva del sistema dominante, o quanto meno una crisi che costringerà a una ristrutturazione del sistema stesso. Il movimento globale degli Indignados è nato, imprevedibilmente, in conseguenza di questa crisi e si è sviluppato in situazioni estremamente diverse e in luoghi diversi del globo. Indignados non sono soltanto i giovani spagnoli che hanno occupato le piazze principali delle città spagnole o i giovani israeliani che si sono accampati nel centro di Tel Aviv o il movimento Occupy Wall Street a New York, ma anche i giovani egiziani, tunisini, libici che hanno rovesciato i loro regimi dittatoriali. Potremmo, quindi, considerare Indignados anche i giovani siriani che lottano contro un sistema dittatoriale brutale e sanguinario; o ancora potremmo considerare Indignados i russi che protestano contro un regime, solo apparentemente democratico, in realtà autoritario, che si sta evolvendo verso una vera e propria dittatura; o ancora gli ungheresi democratici che contestano un governo fascista, razzista, nazionalista ed etnocentrico. Essere indignado significa oggi essere contro il capitalismo globalizzato per motivi diversissimi, ma sostanzialmente perché non si può più progettare alcun futuro. Essere indignado significa negoziare i diritti minimi alla vita che sono diventate totalmente incompatibili con la riproduzione del capitale, del sistema dominante politico ed economico. A questo punto della loro lotta politica gli Indignados hanno espresso, allo stesso tempo, un rifiuto completo della società di consumo e una profonda attenzione verso la questione ambientalista; hanno messo in discussione due principi della riproduzione del sistema dominante. Vorrebbero poter essere integrati nel sistema economico dominante, ma essendo nella condizione di esclusi dal sistema, ne mettono in discussione i tratti più essenziali, ma non hanno ancora un progetto economico alternativo a quello del sistema dominante.

Gramsci en Chile. Apuntes para el estudio crítico de una experiencia de difusión cultural, de Jaime Massardo

 Lom Ediciones,  Santiago, 2012, 290 págs.

 
La difusión de Gramsci en América latina se encuentra asegurada; existe una respetable bibliografía en italiano sobre la suerte de Gramsci en Argentina y Brasil y comienzan a aparecer ensayos explicativos de su obra en otras realidades culturales específicas de aquel continente cultural, tales como México, Cuba y Chile. En Chile, la difusión del pensamiento gramsciano ha tenido algunas particularidades específicas.

El pensamiento filosófico latinoamericano, del Caribe y “latino”(1300-2000) Historia, corrientes, temas, filósofos

Enrique Dussel, Eduardo Mendieta, Cármen Bohórquez (editores)
CREAF/Siglo XXI Editores, México, 2009, 1.111 páginas
 
“Esta obra fue proyectada, más que como libro, como el inicio de un movimiento filosófico continental. Es decir, los autores de las contribuciones tienen conciencia de que la tarea que han asumido es de tal envergadura que no pueden sino cumplirla parcialmente. Los trabajos a lo largo y ancho de toda la región latinoamericana sobrepasan a los especialistas de la historia o de temas expuestos en el orden nacional” (pág. 7). Con estas palabras, Enrique Dussel, uno de los tres editores de la obra, presenta al lector algunas de las características de la misma y también de las dificultades para organizarla. Antes que nada, el grandísimo arco temporal, cerca de siete siglos, y sobre todo la gran novedad de comenzar desde antes de la conquista hispánica del continente latinoamericano, o sea, antes que con los conquistadores desembarcase en América Latina la filosofía occidental. Y asumiendo con esto que la filosofía no es una exclusividad de la cultura europea, porque “todos los pueblos tienen ‘núcleos problemáticos’ que son universales y consisten en aquel conjunto de preguntas fundamentales (es decir, ontológicas) que el homo sapiens debió hacerse, llegado a su madurez especifica” (pág. 15) explica Dussel en la introducción de la sección destinada a la filosofía precolombina. Así, las treinta páginas dedicadas simplemente la descripción de aquella concepción del mundo precolombino, sirven para presentar la cornisa sobre la cual se trazará el desarrollo de la filosofía latinoamericana. De este modo, asimismo, los tres editores entienden que del pensamiento filosófico no participan solamente las poblaciones de origen y cultura europea, sino toda la población latinoamericana.
El otro aspecto de la obra es la intención de superar las divisiones nacionales, para presentar un cuadro general del desarrollo de la filosofía latinoamericana. La precedente y tradicional diferenciación en filosofías nacionales –por ejemplo la filosofía argentina, la brasileña, la colombiana, la mexicana, etcétera– es un resabio de la cultura europea, una forma de eurocentrismo. La filosofía latinoamericana se ha desarrollado en su mayor parte en español y portugués, es decir en las dos lenguas de la cultura latinoamericana, sin las divisiones, las caracterizaciones y los reduccionismos de la filosofía europea. Piénsese en las características casi irreductibles de la filosofía inglesa respecto de la continental, y más aún en las características de la filosofía francesa con respecto a la alemana; pues bien, las diferencias y las características de las varias filosofías nacionales latinoamericanas no están tan acentuadas como para hacer pensar en una filosofía argentina totalmente distinta de la mexicana o de la chilena, y lo mismo vale para las restantes. Quien pretenda a todo costo encontrar diferencias radicales, estará denunciando claramente su propia dependencia de las categorías de la cultura europea. La filosofía latinoamericana se encuentra en la condición histórica en que se encontraba la cultura europea antes del nacimiento de las naciones, cuando Descartes estudiaba y se formaba con textos del español Suárez, o el alemán Leibnitz escribía en francés y viajaba a Holanda para encontrar al judío holandés Spinoza o mantenía correspondencia con filósofos sicilianos. La lengua de la comunicación era el latín, así como hoy los filósofos latinoamericanos se comunican en español. La América Latina tiene la condición originaria de ser un continente cultural, algo que Europa está comenzando a ser en las dos últimas décadas.

La realidad de los indignados

España está pasando por una situación muy parecida a la que vivieron o están viviendo algunos países árabes: la rebelión pacífica de algunos sectores de la sociedad civil. Es necesario precisar de inmediato que en España hasta ahora el movimiento se encuentra restringido a un sector particular de la sociedad civil: la juventud. Además no todos los jóvenes están participando de la ocupación de plazas en 60 ciudades españolas, sobre todo se trata de la juventud desocupada. Esta composición social reduce el número de manifestantes pero los hace asumir un alto significado social. En la práctica se trata de jóvenes “indignados” –de aquí el nombre que han adoptado, que también se deriva del título del afortunado panfleto del intelectual franco-alemán Stéphane Hessel, que en estos días está teniendo un éxito estrepitoso en Europa– por su condición social y económica. Se trata de chicos que se han recibido, con especializaciones o doctorados y que hablan dos o tres idiomas pero que no tienen empleo o que, en el mejor de los casos, logran conseguir trabajos de tiempo parcial, mal pagos o temporales, que no se corresponden con los estudios y los títulos obtenidos. Así puede darse el caso de especialistas en lingüística aplicada que trabajan de mozos en un bar o en un call center y que, si tienen suerte, llegan a ganar mil euros al mes (de aquí el nombre de mileuristas), pero estos son casos rarísimos ya que lo más habitual es que cobren entre 500 y 600 euros mensuales. Son el producto de la crisis que ha golpeado fuertemente a España después de 2008. España tiene un 20% de desocupación global pero en el sector juvenil esta cifra alcanza el 43%.

Utopía e historia frente a frente: Lukács y Bloch (1915-1924)

La historia de la relación espiritual entre estos dos pensadores atraviesa y encarna la historia de dos almas del marxismo occidental que, no sin cierta estilización, se podrían definir, una y otra, como “ortodoxa” y como “utópica”. Puntos de contacto no faltan entre estas dos vertientes del marxismo de occidente, como también numerosas son las intersecciones entre Lukács y Bloch. Pero los acercamientos, las semejanzas, las unidades no deben ocultar las diferencias, las cesuras, las resistencias entre ambos pensadores. Diferencias, cesuras, resistencias que en sucesivas oportunidades rayaron en la polémica personal y que no siempre permanecieron enmarcadas dentro del ámbito de los intereses filosóficos; y cuando ello ocurrió, el encuentro-enfrentamiento entre ambos ha generado un campo fecundo de teorizaciones y contrastaciones que no sólo enriquecieron el panorama de la filosofía del siglo XX, sino que también cumplieron una función de estímulo e impulso a la reflexión para decenas de intelectuales y artistas. El encuentro-enfrentamiento involucró incluso las esferas de los intereses personales de Lukács y Bloch, también porque sus raíces abrevan en la formación espiritual de los dos autores. 

Un nuovo Marx. Filologia e interpretazione dopo la nuova edizione storico-critica (MEGA), de Roberto Fineschi

                (versione italiano)

Roma, Carocci, 239 págs.

Roberto Fineschi es conocido en Italia como experto en el pensamiento marxiano, tanto como para haber retraducido el Primer Libro de El capital, a la luz de la nueva edición de las Obras Completas de Marx y Engels (Marx Engels Gesamtausgabe, precisamente de MEGA) que se está llevando adelante en estos años en Alemania. Justamente a esta ciclópea obra de reconstrucción científica de las obras de Marx y Engels está dedicada la primera parte de este volumen, mientras la segunda lo está a El capital. La lectura del libro puede permitir al conocedor del pensamiento marxiano y engelsiano una mirada sobre el estado de los trabajos de publicación de las obras de Marx y Engels que por demasiado tiempo se han deseado. En efecto, Fineschi recuerda que la publicación de las obras completas de Marx y Engels fue combatida en Occidente por los Estados burgueses y por los intelectuales orgánicos a su aparato ideológico. Pero la misma suerte corrió en los países del así llamado “socialismo real” a causa del estalinismo. Desde este punto de vista es confirmada la tesis de Ernst Fischer, que no hace una sustancial distinción entre estalinismo y fascismo en sus relaciones con el pensamiento original de Marx y Engels. 

Un nuovo Marx. Filologia e interpretazione dopo la nuova edizione storico-critica (MEGA), Roberto Fineschi

               (versión en castellano)

Carocci, Roma, 2008, pp. 239.
 
Roberto Fineschi è noto in Italia come esperto del pensiero marxiano, tanto da avere ritradotto il Primo Libro de Il capitale, alla luce della nuova edizione della Opere Complete di Marx ed Engels (Marx Engels Gesamtausgabe, appunto MEGA) che si sta conducendo in Germania in questi anni. Proprio a questa ciclopica opera di ricostruzione scientifica delle opere di Marx ed Engels è dedicata la prima parte di questo volume, mentre la seconda parte è dedicata a Il capitale. La lettura di questo libro può permettere al conoscitore del pensiero marxiano ed engelsiano di lanciare uno sguardo sullo stato dei lavori della pubblicazione delle opere di Marx ed Engels che per troppo tempo si sono agognate. Fineschi, infatti, ricorda che la pubblicazione delle opere complete di Marx ed Engels fu osteggiata in Occidente dagli Stati borghesi e dagli intellettuali organici ai loro apparati ideologici, ma la stessa sorte toccò nei paesi del cosiddetto “socialismo reale” a causa dello stalinismo. Da questo punto di vista è confermata la tesi di Ernst Fischer che non fa una sostanziale distinzione tra stalinismo e fascismo nei loro rapporti con l’originale pensiero di Marx ed Engels. 
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