Holloway, John

Nació en Dublín, Irlanda. Es abogado y doctor en Ciencias Políticas. Es profesor e investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. Ha publicado numerosos libros y ensayos: con Sol Piccioto, The State and Capital: a marxist debate (1978) ; In Against The State (1979), versión abreviada en castellano, El Estado y la lucha cotidiana (1980); con Werner Bonefeld, Post Fordism and Social Form. A Marxist debate on The Post-Fordism State, (1991), y con el mismo autor, Global Capital, National State and the politics of Money (1995); ¡Zapatista! Reinventing revolution in México (1998), con Eloína Peláez. ¡Comunicemos! Grietas Editores Guadalajara México (2013). Con Ediciones Herramienta en coedición con el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” (BUAP), ha publicado en los últimos años: Cambiar el mundo sin tomar el poder (2002); Keynesianismo: una peligrosa ilusión (2003); Clase lucha, antagonismo social y marxismo crítico (2004); y Contra y más allá del capital (2006). Negatividad y Revolución, Theodor Adorno y la política (2007), Pensar a contrapelo (2010). Agrietar el Capitalismo. El hacer contra el trabajo (2011). Contra el Dinero. Acerca de la perversa relación social que lo genera (2015). Algunos de sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas. En América Latina existen ediciones en Bolivia, Brasil, Chile. México, Perú y Venezuela. En el Estado Español se suman las Ediciones de Intervención Cultural, de Barcelona. Integra el consejo asesor de la revista Herramienta de Buenos Aires, Argentina.

Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo. Índice y presentación

Autor(es)

Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011,
336 páginas, ISBN: 978-987-1505-19-7


Presentación de los editores
 
Este nuevo libro de John Holloway se publica a diez años del movimiento insumiso que recorrió la Argentina a partir del 2001 que aceleró el desarrollo de los movimientos sociales nacidos de las luchas de los años noventa, facilitando el surgimiento de centenares de asambleas barriales en las principales ciudades de la Argentina y dando un nuevo impulso al desarrollo del movimiento de fábricas recuperadas por sus trabajadores. En estos diez años ese movimiento pasa por una ofensiva gubernamental centrada en la cooptación e institucionalización de esos núcleos, pero pese a ello la insumisión permanece latente y cuando reaparece la experiencia de organización horizontal se hace presente basando su funcionamiento en la autodeterminación, en la autonomía, rechazando toda organización verticalista y obviamente a las instituciones del Estado, los sindicatos, partidos, etcétera.
 
Esto estaba muy nítido en 2001 y de allí que su consigna central y común fuera el ya famoso: ¡Que se vayan todos! En aquel marco de movilización social publicamos en julio de 2002 el libro de John, Cambiar el mundo sin tomar el poder, que tuvo una amplia repercusión porque rechazaba la teoría estadocéntrica que sostiene que para cambiar el mundo se debe empezar por tomar del poder. Los fracasos del socialismo real obligaban a repensar otros caminos. La aparición del zapatismo en la escena de la lucha de clases, del feminismo, de la lucha antiglobalización, las experiencias de las movilizaciones de los pueblos de Europa oriental, y muchas otras indicaban que la lucha de los oprimidos no cesaba y abría nuevos rumbos, se formaban y se desarrollaban verdaderas grietas en el capitalismo. El “caminando-preguntamos”, el “mandar- obedeciendo”, la horizontalidad, eran adoptados en las luchas y posibilitaban la construcción de espacios de diálogo y experimentación que permitieron avanzar en la incertidumbre reinante.
 
La aparición de Cambiar el mundo sin tomar el poder provocó un debate muy importante sobre los caminos de la revolución, debate que se refleja en la página web de la revista Herramienta (www.herramienta.com.ar) y en el libro Contra y más allá del capital.
Reflexiones a partir del debate sobre el libro “Cambiar el mundo sin tomar el poder” que en 2006 también coeditamos con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
A diez años del 2001 Holloway nos convoca nuevamente a seguir profundizando el pensar y el actuar, en la resistencia cotidiana, en las luchas que a veces no se visualizan fácilmente, pero que están presentes como tensión en el propio proceso cotidiano del trabajo asalariado y que son parte de la revolución aquí y ahora.
 
Agrietar el capitalismo: el hacer contra el trabajo refleja las luchas y las resistencias que desde entonces se han venido desarrollando con todas sus vicisitudes. Diez años de aprendizaje de la lucha contra el capitalismo, que van desde las insurrecciones antigubernamentales, pasando por los levantamientos de los pueblos originarios
de toda América Latina, la resistencia a los planes de las multinacionales mineras como en Esquel, frente a la deforestación de la Amazonía, o a la contaminación ambiental como la lucha del pueblo y de la Asamblea de Gualeguaychú, y muchas otras más.
El panorama internacional del primer mes de 2011 destaca a dos luchas que siguen abriendo grietas en el capitalismo: la Asamblea Ciudadana de Magallanes como la expresión del pueblo movilizado en el sur de Chile provoca el primer hecho importante al frenar el aumento del gas decretado por el gobierno de Piñera y, más recientemente,
en el norte de África un proceso de movilización popular que empezó en Túnez, tuvo su continuidad en Egipto y se extiende y profundiza en el resto de los países árabes. Vemos agrietarse el capitalismo por la fuerza de la insumisión de los pueblos. Este libro, que abreva en estas luchas, trata de aprender de la propia realidad conjugando la teoría crítica del marxismo abierto en la propia praxis social que desafía las formulaciones académicas
y los textos sagrados.
 
Esta nueva obra de John Holloway se presenta en el décimo aniversario del 2001, como un preámbulo más para continuar reflexionando sobre los caminos de la revolución. Ediciones
Herramienta al ponerlo en manos de nuestros amigos y lectores, vuelve a sentir un escozor parecido a cuando años atrás publicamos Cambiar el mundo sin tomar el poder porque seguimos caminando y seguimos preguntando.
 
Buenos Aires, marzo de 2011
 
 
 
Prólogo del autor
 
¿Un prólogo para la edición argentina de Agrietar el capitalismo?
¿Qué puedo decir? Obvio.
Obvio porque el libro es la hija (sé que me van a decir que un libro tiene que ser hijo, no hija, pero ni modo, éste es hija) de una madre, de otro libro que se llama Cambiar el mundo sin tomar el poder (y no tomar el poder sin cambiar el mundo, como a veces se piensa). La hija es independiente, uno no tiene que conocer a la madre para conocer a la hija. Pero la relación hace más fácil escribir este prólogo argentino, porque fue en la Argentina que
Cambiar el mundo se volvió más que un libro, que se convirtió en el centro de un torbellino, fue ahí que se desató un debate mundial sobre el significado de la revolución y sobre si realmente se puede pensar en una revolución que no tenga como eje la toma del
poder estatal. (¡Qué absurda idea! Pero de eso se trata, la idea de que pueda haber un futuro para la humanidad ya se ha vuelto absurda.)
¿Por qué en la Argentina? Por los tiempos, por supuesto. El libro se publicó en 2002, tiempo de esperanza, tiempo de locura. No solamente por el momento: también por el entusiasmo de Néstor López y todos los compañeros de Herramienta que hicieron
tanto para estimular el pensamiento y el debate. Y también por los argentinos, claro, con su combinación única de compromiso político y sofisticación teórica. Por todo eso me emociona mucho regresar a la Argentina ahora con la hija, con este nuevo libro. El primero, Cambiar el mundo, dejó a la lectora (y también al lector) en el aire de forma reprobable. El libro nunca reveló una receta para hacer la revolución, dejó la pregunta abierta. El nuevo libro ofrece la respuesta tanto tiempo esperada: ¡agrieten el capitalismo! ¡Rómpanlo, rómpanlo en pedazos! ¡Creen fisuras que se extiendan y se multipliquen y confluyan! Nada nuevo, puesto que es lo que ya venimos haciendo en millones de formas diferentes.
Nada más que la respuesta, cuando uno la ve de cerca, se va disolviendo en una multiplicidad de preguntas.
 
John Holloway, Puebla, febrero de 2011

 
 
ÍNDICE
 
Presentación de los editores
Prólogo del autor
Nota de los editores
 
Parte I. La ruptura
1. Romper, queremos romper. Queremos crear un mundo diferente, ahora. Nada más común, nada más obvio, nada más sencillo, nada más difícil
2. Nuestro método es el método de la grieta
3. Ya es hora de aprender el nuevo lenguaje de una nueva lucha
 
Parte II. Las grietas: la antipolítica de la dignidad
4. Las grietas comienzan con un no, a partir del cual crece la dignidad, una negación-y-creación
5. Una grieta es la creación perfectamente común de un espacio o momento en el que afirmamos un modo diferente del hacer
6. Las grietas rompen dimensiones, rompen la dimensionalidad
7. Las grietas son exploraciones en una antipolítica de la dignidad
 
Parte III. Las grietas existen al borde de la imposibilidad
8. La dignidad es nuestra arma en contra de un mundo de destrucción
9. Las grietas chocan con la síntesis social del capitalismo
10. Las grietas existen al borde de la imposibilidad, pero existen. Existen en movimiento: la dignidad es una danza ligera
 
Parte IV. El carácter dual del trabajo
11. Las grietas son la revuelta de una forma de hacer contra otra: la revuelta del hacer contra el trabajo
12. La abstracción del hacer en trabajo es el tejido social en el capitalismo
13. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso histórico de transformación que ha creado la síntesis social del capitalismo: la acumulación primitiva
 
Parte V. Trabajo abstracto: el gran cercamiento
14. El trabajo abstracto encierra nuestros cuerpos y nuestras mentes
15. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso de personificación, la creación de máscaras, la formación de la clase obrera
16. La abstracción del hacer en trabajo es la creación del trabajador varón y la dimorfización de la sexualidad
17. La abstracción del hacer en trabajo es la constitución de la naturaleza como objeto
18. La abstracción del hacer en trabajo es la externalización de nuestro poder-hacer y la creación del ciudadano, la política y el Estado
19. La abstracción del hacer en trabajo es la homogeneización del tiempo
20. La abstracción del hacer en trabajo es la creación de la totalidad
21. El trabajo abstracto domina: la abstracción del hacer en trabajo es la creación de una totalidad cohesiva regida por leyes sostenidas por la explotación del trabajo
22. El movimiento obrero es el movimiento del trabajo abstracto
 
Parte VI. La crisis del trabajo abstracto
23. La abstracción no es sólo un proceso del pasado, sino también del presente
24. El hacer concreto desborda el trabajo abstracto, existe en-contra-y-más-allá del trabajo abstracto
25. El hacer es la crisis del trabajo abstracto
26. La irrupción del hacer en contra del trabajo nos arroja a un nuevo mundo de lucha
 
Parte VII. El hacer en contra del trabajo: las melodías de la revolución intersticial
27. El hacer disuelve la totalidad, la síntesis, el valor
28. El hacer es el movimiento de la mulier abscondita contra las máscaras. Somos la mulier abscondita
29. El hacer disuelve la homogeneización del tiempo
 
Parte VIII. ¿Un tiempo de nacimiento?
30. Somos las fuerzas de producción: nuestro poder es el poder del hacer
31. Somos la crisis del capitalismo, el no caber y el desbordar de nuestro poder hacer, la irrupción de otro mundo, quizá
32. Dejemos de hacer el capitalismo
33. [Sin título]
 
Gracias
Índice analítico
Índice de autores
Referencias bibliográficas
 

 

Zapatismo. Reflexión teórica y subjetividades emergentes

 

 

Nueva edición actualizada y ampliada 

 
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina.
En coedición con el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.
ISBN 978-987-1505-47-0, julio de 2015, 192 páginas.
 
 
Presentación de la nueva edición:
 
Desde la primera edición de Zapatismo, Reflexión teórica y subjetividades emergentes, han pasado siete años. Una reedición no puede permanecer al margen de la dinámica histórica de un movimiento real como es el zapatismo. Por eso y a modo de actualización, además de incorporar un nuevo prólogo que indaga sobre lo que une el dolor y la rabia de Ayotzinapa con el zapatismo, ampliamos la presente edición con dos trabajos de los autores Sergio Tischler y Fernando Matamoros. Ambos abordan aspectos diferentes de uno de los hechos más importantes con que sorprendió el zapatismo. Nos referimos a las Escuelitas zapatistas del 2013 y 2014.

Contra el dinero. Acerca de la perversa relación social que lo genera

Autor(es)

 
 
 
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina | Coedición con el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México | ISBN: 978-987-1505-46-3 | julio de 2015 | 144 páginas.
 
 
 
 
“No, capital, nosotros somos tu crisis. Nuestro rechazo a convertirnos en robots es la roca con que se topa tu constante agresión. Ahora es el momento para que te vayas porque tenemos otras cosas que hacer con nuestras vidas, queremos crear un mundo que tenga sentido.”
Romper el poder del dinero. Rechazar el poder del dinero porque el dinero está en el centro de la guerra mundial contra la humanidad. Romper el poder del dinero porque el dinero es la conexión social que nos une y que se ha vuelto cada vez más autónoma de nosotros y cada vez más agresiva en contra de nosotros, y ahora amenaza con destruirnos a todos. Romper el poder del dinero, porque de otra forma cualquier victoria que logremos será atrapada en los tentáculos insaciables del monstruo y se volverá en nuestra contra.
(De la contratapa del libro)

El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista

Autor(es)

 

Pensamiento crítico: pensamiento que busca la esperanza en un mundo donde parece que ya no existe; que abre lo cerrado, que sacude lo fijo. El pensamiento crítico es el intento de entender la tormenta y algo más. Es entender que en el centro de la tormenta hay algo que nos da esperanza.

¡Comunicemos!

Autor(es)

Tiene que ser un verbo, ¿o no? Un sustantivo no puede expresar el tipo de sociedad que queremos. Un organizar social autodeterminante no puede ser contenido en un sustantivo. La noción de comunismo como sustantivo es un sinsentido peligrosamente autocontradictorio. Un sustantivo sugiere cierta fijación que sería incompatible con la constante autocreación colectiva. Un sustantivo excluye el sujeto activo, mientras que la razón de ser del mundo que queremos es que el sujeto social activo esté en el centro.
La nuestra es la revuelta de los verbos contra los sustantivos. Ésta es la revuelta del ser capaz de en contra del poder. El movimiento de la autodeterminación (o del comunizar) contra la determinación alienada difícilmente pueda existir de otra manera. La determinación alienada es la reclusión de nuestras vidas en coagulaciones, barreras, reglamentaciones, fronteras, hábitos. En otras palabras, dentro de formas sociales, que son los moldes en los que se rigidiza la acción humana.

La revolución contra el trabajo. Entrevista a John Holloway

 

Introducción
 
Podrían decirse muchas cosas acerca de los libros de John Holloway. Pero si hay algo que no puede dejar de decirse de ellos es que dan que hablar. Y si bien es cierto que sus trabajos vienen publicándose desde hace bastante tiempo (desde la década de los ´70 en inglés y desde la de los ´80 en español y en varios otros idiomas –véase al respecto la larga lista detallada en su página web: www.johnholloway.com.mx- ), no menos cierto es que dos de sus últimas obras: Cambiar el mundo sin tomar el poder y Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo (ambas publicadas por ediciones Herramienta en 2002 y en 2011 respectivamente), han suscitado encendidos debates.
 
Quienes hemos tenido la oportunidad de entablar un contacto cara a cara con Holloway o participar en la cocina de su escritura (como fuera el caso, por ejemplo, de un seminario intensivo de posgrado realizado en la Universidad de Rosario en el que se discutió un versión preliminar de Cambiar el mundo…), podemos dar fe de que algo con lo que este autor se siente cómodo es con el debate y con la crítica. Lejos de pretender establecer escuela (o de fundar iglesia), para Holloway lo esencial es el hacer: hacer que no implica institución sino movimiento, hacer que implica revolución de lo dado, generación de otra realidad posible, hacer que implica diálogo. Un hacer juntos a partir de la discusión, por ejemplo, de sus trabajos.
 
Muchos de los diálogos entablados a partir de Cambiar el mundo han tenido eco en Agrietar. En este último podemos encontrar respuestas a inquietudes surgidas en diferentes ámbitos a partir de aquel texto. Pero a pesar de esto, sería erróneo considerar que esta última producción viene a cerrar las brechas abiertas en 2002 y a constituir un todo completo y acabado. Más bien, haciendo honor a su título, Agrietar abre nuevos frentes de debate, da lugar a nuevos intersticios. Son esos intersticios los que están en el origen de las preguntas que componen la entrevista que mantuvimos con Holloway, de manera virtual, en diciembre de 2011 y que reproducimos a continuación.

 

Grietas y Revoluciones. Observaciones a Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo, de John Holloway

Conozco personalmente a John Holloway desde hace 33 años, hemos colaborado en muchas cosas, he difundido sus trabajos en varias ocasiones y publicaciones, lo estimo, aprecio y además respeto mucho sus aportes teóricos y sus investigaciones del pasado. Por eso, cuando me escribió que me mandaría este libro sabiendo que no estaría de acuerdo pero pidiéndome que lo criticara, tanto su apertura de espíritu como su honestidad y su coraje intelectual me obligaron a acceder, a pesar de que estaba peleando con otros trabajos. Noblesse oblige, máxime cuando la obra de John ha sido editada por los compañeros de Herramienta -como Francisco Sobrino, Néstor López y Aldo Casas-, con muchas de cuyas opiniones no coincido aunque sí compartamos otras importantes y a los cuales respeto por sus permanentes esfuerzos militantes anticapitalistas.

Sin embargo, esta no será una verdadera reseña, ya que hay en el libro muchas cosas importantes que merecen ser comentadas y otras que dan lugar a largas refutaciones, pero no cuento con el tiempo necesario para hacer ambas cosas. Por eso aquí me limitaré a lo que creo es fundamental y, más que el bisturí de la crítica, utilizaré el hacha de mano del carpintero, sin que en esta actitud haya ni sombra de subestimación de John, como pensador anticapitalista. 

Desesperanza y Esperanza

Autor(es)

Una Carta dirigida a los participantes en el Blockupy Frankfurt, del 16 al 20 de mayo

A los mal adaptados del mundo, a todas y todos los que no nos conformamos con el ocaso de la humanidad:
 
Ahora, más que nunca, el mundo mira en dos direcciones a la vez.
 
Una cara mira hacia un mundo oscuro y deprimente. Un mundo de puertas que se cierran. Un cerrar de vidas, de posibilidades, de esperanzas. Estos son tiempos de austeridad. Tienes que aprender a vivir con la realidad. Tienes que obedecer si quieres sobrevivir, abandona tus sueños. No pienses que vas a poder vivir haciendo lo que te gusta. Vas a tener suerte si encuentras cualquier trabajo. Tal vez puedas estudiar, pero solamente si tus papás tienen dinero. Y, aun en ese caso, no creas que vas a poder estudiar con un enfoque crítico. La crítica ha huido de las universidades, y que mejor que sea así. ¿Qué sentido tiene criticar cuando todos sabemos que el mundo está fijo en su trayectoria? No existe ninguna alternativa, sólo la realidad del dominio del dinero, así que mejor olvida tus sueños. Obedece, trabaja duro en cualquier chambita que tengas la suerte de encontrar, o si no, te espera una vida buscando en los botes de basura, porque no habrá ningún Estado de bienestar para protegerte. Mira, mira lo que está pasando en Grecia y aprende! Este es el empobrecimiento que te espera, esto es lo que te pasará si no te subordinas, este es el castigo que se imparte en esta escuela de la vida a los niños que no se portan bien, que tienen expectativas altas, que quieren demasiado.

Una polémica sobre concepciones y perspectivas acerca de la revolución. Commonwealth y Agrietar el capitalismo. Una lectura mutua

                               (english version)

 

Polémica entre Michael Hardt y John Holloway
 
Michael Hardt y Antonio Negri son autores de Imperio (2000), Multitud (2005) ycompletando la serie– Commonwealth. El proyecto de una revolución del común, publicado en español por la editorial Akal en 2011.
Paralelamente, John Holloway publicó Cambiar el mundo sin tomar el poder (2002), Contra y Más Allá del Capital (2006) y, más recientemente Agrietar el Capitalismo. El hacer contra el trabajo (Ediciones Herramienta, 2011).
Cada una de estas trilogías, por su lado, abrieron polémicas que están lejos de haberse agotado, pues cada título dio nuevos impulsos y tópicos a la discusión.
Ahora, Michael Hardt y John Holloway, con la lectura cruzada de sus últimos libros y el intercambio de cartas que de la misma se derivó, abren un nuevo ángulo de debate que, más allá de coincidencias y discrepancias en sus respectivas posiciones, está referido a las perspectivas y concepciones en torno a la revolución.
Nota de la redacción.
 

 

Creating Common Wealth and Cracking Capitalism. A Cross-Reading

                                            (versión en español)

 

Michael Hardt and John Holloway
 
July 2010
 
Dear John,
One of the things I love about Crack Capitalism, which it shares with Change the World Without Taking Power, is that its argument traces the genealogy of revolt. In other words, you start with the indignation, rage, and anger that people feel but you don't stop there. Your argument leads revolt toward both creative practice and theoretical investigation.
On the one hand, although refusal is essential, perhaps even primary in your argument, especially the break with or exodus from capitalist social forms, every destructive force has to be accompanied by a creative one, every effort to tear down the world around us has to be aimed also toward the creation of a new one. And moreover these two processes, the destructive and the constructive, are not separable but completely embedded or entwined with each other. That is why, as you say, it makes no sense to defer creating a new society until after the complete collapse or demolition of capitalist society. Instead we must struggle now to create a new society in the shell of the old or, rather, in its cracks, its interstices. 
On the other hand, you demonstrate how revolt must lead not only to practical but also theoretical innovation. Although your book starts with an affective state and instances of practical resistance, the central argument involves a conceptual investigation, most importantly, it seems to me, about the role and potential of our productive capacities in capitalist society. I don't mean to pose a separation here between practice and theory. In fact, your argument requires that they too are completely embedded or entwined. In order to change the world we need not only to act differently but also to think differently, which requires that we work on concepts and sometimes invent new concepts.

 

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