Alexander, Anne

Investigadora de postdoctorado en el Centro para la Investigación en Artes, Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Cambridge. Escribe regularmente para International Socialism Journal sobre el Medio Oriente, y está trabajando en un libro en co-autoría con Mostafa Bassiouny sobre el movimiento obrero egipcio. Es miembro fundador de la Red de Solidaridad MENA, que organiza la solidaridad sindical con el movimiento obrero en el Medio Oriente.

ISIS, el estado islamico y la contrarrevolución: hacia un análisis marxista

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A cuatro años de las revoluciones árabes de 2011, las esperanzas que encendieron estos levantamientos parecen haberse extinguido totalmente. Libia, Siria e Irak representan sombrías variaciones sobre el tema de los “estados fallidos”.[1]  Mientras tanto, una coalición militar de potencias occidentales y sus aliados árabes, dirigida  por Estados Unidos está actuando de vuelta en el norte de Irak y Siria, justificando su intervención con la misma retórica “humanitaria” que dio cobertura  a la catastrófica ocupación de Irak luego de 2003. En Egipto la dictadura se ha resucitado de una forma más violenta y sangrienta aún que en los peores días del gobierno de Hosni Mubarak, matando a más de 1.000 seguidores de la Hermandad Musulmana en un solo día, el 14 de agosto de 2013, encarcelando a más de 40.000 presos políticos durante el año siguiente y creando un nuevo culto de la personalidad del mariscal de campo Abdel-Fattah el-Sisi. El férreo control de la represión en Bahréin no se ha aflojado desde el aplastamiento del levantamiento que hubo en ese país en 2011.

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