Aguilera Horta, Esperanza

Universidad de Oriente, Cuba

Valoraciones en torno al pensamiento de izquierda en Haití

 

Introducción
La polarización de las entidades caribeñas y latinoamericanas hacia esferas diferentes de dominación colonial e imperialista ha implicado la imposición de moldes económicos y socioculturales diversos. Esta situación determina que un antillano, desde su universo económico, político y cultural, conformado por la dominación foránea, se sienta más identificado con su metrópoli que con América Latina y el Caribe.
Si bien la estructura económica de las entidades caribeñas se ha hecho desde fuera y hacia adentro, su composición social también manifiesta una orientación similar. La irradiación va desde arriba hasta abajo, actuando con mayor o menor intensidad sobre el carácter de clase, la conciencia colectiva y clasista y el comportamiento (incluyendo hábitos de consumo) de la población subordinada. Todos los esfuerzos colonizantes están destinados a llevar al colonizado a confesar la inferioridad de su cultura. “Los países del llamado primer mundo, con su concepción etnocéntrica del mundo, se han valido de todos los medios a su alcance para desarticular nuestras culturas como requisito indispensable de su liderazgo y de nuestra dominación.”[1] Solamente los sectores más populares y nacionales, desde el punto de vista de sus intereses objetivos o del arraigo cultural, guardan la autenticidad esencial. Ésta ha de mantenerse y cultivarse a pesar de los intentos imperialistas y conquistadores, pues “cultura es la memoria que un pueblo tiene de sí mismo, es su forma de ser y de pensar”[2].
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