Reseña de Santella, Agustín: “Labor Conflict and Capitalist Hegemony in Argentina. The Case of the Automobile Industry, 1990–2007”

 AdriánPiva

 
Desde mediados de los años ’90, y hasta hace algunos años, asistimos a la expansión de una concepción del estudio de caso que, en el contexto del rechazo de las grandes teorías, de los estudios macrosociales y del largo plazo, entendía el caso como mónada y a las categorías como instrumentos adecuados para captar comportamientos y relaciones singulares. De ese modo, la validez de categorías y relaciones expiraba junto con el estrecho marco espacio temporal del caso que, así concebido, no es sino un individuo existente al lado y afuera de otros tantos, todos ellos incomparables, de generalización imposible. En combinación con una división extrema del trabajo intelectual, una concepción tal del caso hizo su aporte a la fragmentación de las ciencias sociales, una fragmentación que finalmente se evidenció como un síntoma de su crisis: destrucción del objeto de estudio y pérdida de vínculo con cualquier interés individual o social real.
 
El libro de Agustín Santella “Labor Conflict and CapitalistHegemony in Argentina. The Case of theAutomobileIndustry, 1990–2007” es parte de un saludable retornoa una concepción del caso como vía de acceso a relaciones conceptuales de validez general y al conocimiento de tendencias espacio temporales más vastas. Desde esta perspectiva, para decirlo al modo de Adorno, en el fondo del individuo encontramos la sociedad.
 
Santella se asoma a partir del caso de la industria automotriz argentina entre 1990 y 2007 a la relación entre lucha de clases y hegemonía. Lo hace en dos direcciones interrelacionadas en el análisis: la indagación teórica en torno a la relación entre conflicto y dominación y la inscripción del caso en tendencias de evolución de la lucha de clases en Argentina sin las cuales aquel resultaría incomprensible.En este sentido, para Santella las transformaciones del movimiento obrero y del conflicto laboral más que evidenciar su declinación ponen de manifiesto cambios en los modos de subordinación de los trabajadores en el lugar de trabajo y a nivel político.
 
Particularmente, en el entramado de relaciones de subordinación y resistencia en la industria automotriz se ponen de manifiesto un conjunto de mecanismos de disciplinamiento, coerción y consentimiento que echan luz sobre el papel de la organización sindical en la articulación y los límites de la dominación. La organización sindical no es exterior a la clase obrera sino que es un momento esencial del proceso de formación de clase. Pero su limitación a las reivindicaciones económico – corporativas y, por lo tanto, a la representación de la clase obrera en el marco de la relación de capital la convierten, al mismo tiempo, en expresión del carácter subordinado y/o heterónomo de la clase trabajadora. Es en esa contradicción que constituye a la organización sindical que debe comprenderse la naturaleza y el rol de la burocracia sindical. Resultado de la integración del movimiento obrero en los mecanismos institucionales del estado no deja de ser expresión del grado de organización y capacidad de movilización de la clase obrera. Esto explica su papel en el disciplinamiento de los trabajadores y en la represión de la emergencia de tendencias revolucionarias en el movimiento obrero al mismo tiempo que desarrolla, en los límites de su institucionalización, una labor de representación y movilización de la clase obrera. Estas hipótesis son puestas a prueba en el rol jugado por SMATA durante las fases de crecimiento y crisis de la convertibilidad y en la recuperación postconvertibilidad tanto a nivel de su relación con el Estado nacional como en los lugares de trabajo. Lejos de responder a un principio simple de contención y represión de la tendencia a la movilización obrera, las estrategias del SMATA en ambos terrenos resultan complejas en sus determinaciones. Expresan tanto una lógica de reproducción y ampliación de las capacidades sindicales, en particular de sostenimiento de la burocracia sindical, que no excluye la coalición con las patronales y el estado para contener la movilización de los trabajadores, como de canalización de las demandas y de ciertas tradiciones fuertemente enraizadas en las bases.
 
A lo largo del libro, impulsado por estos problemas centrales, Santella discute las nociones de clase y formación de clase, de organización y burocracia sindical, se interna en una periodización de las tendencias de evolución del conflicto laboral y de las estrategias del movimiento obrero durante el siglo XX a partir de las huelgas generales, analiza el papel del proceso de trabajo y de las estrategias sindicales en los conflictos en el lugar de trabajo y vuelve sobre la relación entre crisis, movilización obrera y situación revolucionaria, entre otros importantes temas.
 
En todos los casos, se destacan dos desplazamientos teóricos que señalan la dirección de su recorrido intelectual. En primer lugar, sin abandonar el marxismo este es enriquecido por un diálogo crítico con la sociología. Esto es particularmente claro en la apropiación crítica de las teorías de la acción colectiva para dar cuenta del papel del activismo sindical en la organización de la acción contestaria de la clase obrera y por lo tanto en el propio proceso de formación de clase. En segundo lugar, si la tradición de CICSO puede rastrearse en el papel asignado a los enfrentamientos en la formación de clase y, sobre todo, en la preocupación por volver empíricamente observables las tendencias/procesos, es distinguible un alejamiento de tesis centrales de aquella corriente. Quizás esto se vuelve más evidente en la discusión de la relación entre crisis, movilización obrera y situación revolucionaria. Santella muestra cómo el ascenso de las luchas obreras que siguió al Cordobazo no dio lugar a una situación revolucionaria. Más que la tendencia a la conformación de una fuerza social revolucionaria y a la polarización del espacio de las luchas, pareciera haber un distanciamiento entre las tendencias de la movilización obrera y las estrategias de la izquierda revolucionaria dentro y fuera del peronismo.
 
En síntesis, el estudio de Santella sobre el conflicto laboral en la industria automotriz se convierte en una clave para tratar algunos de los problemas más relevantes para la historia reciente del movimiento obrero en Argentina, para la comprensión de las estrategias en disputa en su seno y para la reformulación de conceptos y categorías.