Presentación: La irrupción/disrupción de 1968

En el lenguaje de las izquierdas, aunque también en el utilizado por la diversidad de analistas de los acontecimientos político-sociales del siglo XX, se denomina “El 68” a un entramado de convulsiones a escala mundial que cobró trascendencia y proyección con el Mayo Francés de aquel año memorable. Aquel 1968 contuvo grandes rebeliones o brotes de revolución que marcaron huellas que aún perduran de alguna manera, en especial porque habilitaron nuevos recorridos de las vanguardias político-sociales y culturales durante las últimas décadas.

El Mayo Francés, con sus “iracundos” estudiantes cuestionando la enseñanza autoritaria, también la entonces llamada “sociedad de consumo”, con sus barricadas del Barrio Latino de París, saliendo de las aulas y dirigiéndose a las fábricas, y desde luego con la huelga obrera más larga de la historia de Francia, mostró que las reivindicaciones sociales, entrelazadas con el rechazo a la brutal intervención imperialista estadounidense en Vietnam, podían estremecer a la Europa Occidental. Y así fue, efectivamente, porque 1968 –con su acumulación previa y sus consecuencias posteriores– sacudió también a Alemania, Italia, Gran Bretaña y España, pero además a Estados Unidos, donde el movimiento pacifista contra la guerra de Vietnam significó una estocada al dominio imperialista, entremezclándose con la lucha del movimiento negro por los derechos civiles y con un nuevo movimiento feminista.

Un poco más allá, en la entonces Checoslovaquia, la Primavera de Praga irrumpió en el escenario de 1968 planteando la posibilidad de democratizar al llamado “socialismo real”. Fue parte también de ese entramado de insurgencias de aquella coyuntura extraordinaria. Si en Francia se acorralaba a uno de los bastiones del imperialismo de la segunda posguerra, en Praga se buscaba poner fin a un régimen burocrático, característico del “campo socialista” que también había sido creado luego de la mayor conflagración bélica del siglo XX.

Pero aquel 1968 no sólo sacudió los centros y rincones de Europa, también tuvo grandes expresiones en América Latina, especialmente en México, donde se vivió una masiva rebelión estudiantil, que tuvo como expresión trágica la masacre de Tlatelolco, en la Plaza de las Tres Culturas.

Han pasado 50 años y aquellos sucesos se nos representan lejanos y también difícilmente reproducibles en esta segunda década del siglo XXI. Sin nostalgia y sin pesimismo, repasando los avatares de la lucha de clases de las últimas décadas del siglo pasado, sus características, sus creaciones y sus consecuencias, podemos decir que corresponden a un determinado espacio-tiempo histórico. Es cierto que los tres acontecimientos citados brevemente, tomados como referenciales, sucedieron en espacios determinados y en un tiempo precedente. Debemos decir, sin embargo, que abrieron una nueva etapa para las vanguardias políticas, sindicales y culturales que desde entonces iniciaron un recorrido diferente, también generacionalmente. El 68 dio lugar a una nueva izquierda, a muevas expresiones del sindicalismo clasista, a movimientos feministas radicales, a expresiones artísticas disruptivas, etc. Todo esto pertenece en realidad a la acumulación de los años 60, a una década indudablemente extraordinaria, que contiene al 68 como su expresión mayor. En el caso de América Latina contiene además, sin duda alguna, la influencia de la Revolución Cubana de 1959. Esta mixtura de influencias dio lugar a una generación militante cuyo protagonismo, con todas sus luces y sombras, también con sus transformaciones, fue fundamental en el derrotero siguiente. En el caso argentino, la rebelión obrero-estudiantil de 1969, que se conoce como Cordobazo, se produjo precisamente en este contexto.

Los acontecimientos de 1968 nos entregan lecciones inmensas que sin duda debemos considerar críticamente desde el presente. Si bien hoy las características de la lucha de clases son diferentes, conteniendo creaciones de nuevos/as protagonistas, también de nuevas subjetividades, hunde sus raíces en esas experiencias. Entregamos aquí algunos artículos que repasan los sucesos de ese año singular. Esperamos que su lectura permita avanzar en el debate que nos proponemos.

Consejo de redacción
Abril, 2018